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Ch’ampa–guerra contra el Imperio



© by Paulovich



La Paz - Bolivia,domingo, 28 de noviembre de 2010

Una de las actividades más importantes que cumplí en Cochabamba como humorista fue participar en la reunión de emergencia que realizó el Ateneo Pericles, integrado por eminentes pensadores y filósofos greco–cochabambinos, en las instalaciones del Bar Comercio (el Barco) y que son dirigidos por mi respetado amigo Aristóteles Giordiadis Quiroga.

El tema de esta reunión fue el análisis de las actuales relaciones entre Bolivia y Estados Unidos luego del importante e impactante discurso que pronunció nuestro presidente Evo al inaugurar la Cumbre de Ministros de Defensa de las Américas en la ciudad de Santa Cruz, capital del oriente boliviano.

Giorgiadis Quiroga, como buen descendiente de un director técnico que tuvo el Club Bolívar en el pasado siglo, nos dijo: “El presidente Morales metió un gol de camarín al iniciarse el evento, sorprendiendo al secretario de Defensa de los EEUU, señor Robert Gates, quien se marchó del evento luego de oír el agresivo y poco diplomático discurso de nuestro Presidente”. Un cochala entusiasta interrumpió la sesión para gritar: “¡Bien tirado, carajo, así debemos hablar siempre los bolivianos cuando se trata del Imperialismo norteamericano!”, lo que prueba que se habían introducido sin invitación algunos agentes del oficialismo, pues era el falso yatiri Wayruru que me sigue los pasos y piropea a mi comadre Macacha.

La sesión recobró la calma y fuimos informados de que, no contentos con haber expulsado de Bolivia al último embajador norteamericano, señor Goldberg, ahora se proponía al Gobierno expulsar al Encargado de Negocios estadounidense, lo cual significaría la ruptura total de relaciones entre ambas potencias.

Retomó la voz el pensador Giorgiadis Quiroga para prevenir a los asistentes de una posible ch’ampa guerra entre Bolivia y el Imperio. Mi comadre Macacha me informó en la oreja que ch’ampa guerra en el idioma cochabambino quería decir guerra de baja intensidad, o guerra en juego, o guerra con ch’ampas o hierbas que se arrojan a la cara dos adversarios.

Yo que no asistí a ninguna guerra porque no me gusta hacerme de enemigos —como dijo Guichi Escobari—, manifesté mi oposición a cualquier guerra, así fuera contra el Imperialismo, cuyos diplomáticos lamentan el rechazo boliviano a la ayuda norteamericana para gozar de su soberanía. Otro pensador valluno aseguró que si Bolivia entra en guerra contra EEUU, Cochabamba estaría al lado de Bolivia, lo cual me hizo feliz.

Como conclusión, la reunión del Ateneo Pericles nos hizo saber que la guerra entre Bolivia y Estados Unidos debería ser evitada porque existía la posibilidad de que podríamos ganarla los bolivianos, quienes carecemos de dirigentes y medios económicos para ayudar a la reconstrucción de Estados Unidos y de sus aliados, una tarea muy difícil, costosa y complicada. Ésta y otras conclusiones serán enviadas al presidente Evo, al Ministro de Defensa y al general Cueto, comandante en Jefe del Ejército Socialista de Bolivia.

Recetas de mi tía Encarna



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, sábado, 27 de noviembre de 2010

Como estamos pasando algunos días en casa de mi tía Encarna en la ciudad de Cochabamba, mi comadre Macacha y yo estamos gozando de la famosa gastronomía cochala, en cuya cocina mi anciana pariente nos muestra su sabiduría culinaria durante el día, pues en las noches los tres montamos guardia en el Palacio Episcopal protegiendo a nuestro arzobispo Tito Solari; comentando que si bien hemos rechazado la ayuda norteamericana, nuestro país ha ganado mucho en Soberanía y Dignidad, mi tía nos dijo oportunamente: “Hoy prepararemos un chupe de Cochala a la Dignidad” y lo hizo ante nuestros asombrados ojos.

“Este chupe cochala me encanta —dijo mi tía— porque no se necesita carne de res, pues la carne está muy cara y la plata no alcanza ni para comprar medio kilo de hueso de la costillita, que solía darle un buen sabor”. En vez de la costillita le pondremos un hueso blanco y hermoso que corresponde a la rodilla del toro y que te da un caldo blanco rico y sustancioso; algunas personas le llaman ‘el morok’o de Evo’, pero esos son los carniceros masistas. Yo hago hervir dos horas ese hueso con cebollitas, nabo escandinavo que me manda mi hermana Restituta desde Suecia, sal gruesa, zanahorias para darle más sabor a saboranía, digo, soberanía”.

Continuó enseñándonos mi tía Encarna: “Mientras hierve este delicioso caldo, leo alguno de los discursos del vicepresidente García Linera para que mis invitados crean que se trata de una sopa moscovita inventada por un chef enemigo de los Romanov, y no es más que un chupecito que aprendí de una cholita de Quillacollo. Pero volvamos al Chupe Cochala a la Dignidad: cuando ya hirvió el caldo, le echo dos papas porque ahora están muy caras gracias a las medidas del ministro de Economía, señor Arce, y un poco de arvejitas y fideos. Me preguntarán ustedes por qué mi sopa me sale tan deliciosa y les diré el secreto: le agrego mi salsa llamada ‘salsa Soberanía', que le gusta a todo el mundo y nadie sabe en qué consiste, pero es agradable, pues tiene sabores dulces mezclados con sabores amargos, pero que en conjunto agrada a todos aunque no alimenta a nadie y tampoco engorda a nuestras wawas ni hace más fuertes a nuestros hijos deportistas. La salsa Soberanía, al igual que la salsa Dignidad, no aplacan el hambre, pero conviene incluirlas en nuestros platos favoritos”.

Quedamos admirados de la sabiduría culinaria de mi vieja tía Encarna al probar el Chupe Cochala a la Dignidad, pero ella nos pidió que le agregáramos al chupecito un poco de llajua ‘Evo Morales' que había preparado con anticipación moliendo locotos rojos en su batán, con algo de tomates, quirquiña y huacataya, revelándonos que el secreto de su picante sabor se halla en que mientras molía los ingredientes mencionados insultaba a los locotos con las peores palabrotas que ella se permitía usar dirigidas a los locotos, y que les había dicho frente al batán: “locotos capitalistas, locotos imperialistas, neoliberales, conspiradores, católicos, obispos y separatistas, etc. etc.”. Y que por eso la llajua le había salido tan picante, llamándola “Evo Morales” porque ahora todo se bautiza con ese nombre feliz y famoso.

48 horas de plazo



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, viernes, 26 de noviembre de 2010

Me encontraba rezando el santo Rosario en compañía de mi tía Encarna, pidiendo a la Virgen María la curación de la rodilla izquierda del presidente Evo que se volvió a hinchar luego de su desafortunada intervención en la Cumbre de Ministros de Defensa de las Américas, cuando irrumpió en el oratorio mi comadre Macacha para darnos malas noticias procedentes del Chapare cochabambino.

Profundamente conmovida, nos pidió que concluyéramos con nuestras plegarias marianas y fuéramos con ella y muchos cochabambinos a proteger y defender al arzobispo de la Diócesis, mejor dicho, Arquidiócesis de Cochabamba, monseñor Tito Solari, quien había sido amenazado por las huestes diabólicas de las seis federaciones de cocaleros del Chapare cochabambino, dirigidas por el satánico dirigente Gualberto Bustamante, aunque el jefe supremo continúa siendo el Presidente del Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico, antes República de Bolivia.

Guardamos nuestros rosarios, apagamos las velas encendidas en honor a la Madre de Dios y nos fuimos a organizar la defensa de nuestro Arzobispo, quien había sido designado por el Papa para iluminar y dirigir las almas de los cochabambinos, incluidos los chapareños.

Mi primera intención fue la de buscar la colaboración de amigos fortachones como el negrito Guardia, el moreno (bailarín) Raulito Azcargota y el escritor Winston Extremadoiro, pero Macacha me pidió que no lo hiciera todavía porque las noticias aún no eran oficiales.

Hasta que llegamos al Arzobispado, sorprendiéndonos de que no hubieran guardias armados para proteger al Pastor amenazado por los cocaleros chapareños de ser expulsado del país dentro de 48 horas si no declara que en el Chapare no se produce cocaína y que la droga no amenaza a los jóvenes y niños chapareños, quienes sólo se alimentan de fruta.

Macacha organizó la defensa del Palacio Arzobispal, que de palacio sólo tiene el nombre, donde reside el Pastor de la grey cochabambina, uno de los rebaños más difíciles de gobernar, sobre todo en esta época del incremento de los cocales, no sólo en el Chapare, sino en otras provincias, y del auge en la fabricación de la cocaína y del narcotráfico, actividades que han enriquecido a muchos cocaleros, entre los que sobresalen los barones de la coca, ciudadanos muy afortunados y que tienen mucho poder económico, político y social, como para exigir que sea expulsado de Bolivia el arzobispo monseñor Tito Solari. ¡Qué atrevimiento!, como dijo mi comadre Macacha que hoy está de ñañas con mi tía Encarna, pues ambas son cochabambinas y platudas.

Macacha fortificó la guardia del Palacio Arzobispal dotándola de garrotes que aquí se llaman “makanas”, y mi tía Encarna nos ha dotado a todos de crucifijos que lavantaremos para defender a nuestro pastor católico; también hemos dotado a la residencia episcopal de 200 turriles de agua bendita que será lanzada contra los atacantes del Chapare si es que se atrevieran a atacar la casa de nuestro jefe espiritual. El agua bendita hará aullar a los invasores chapareños como lo hace con los demonios.

La pena y la que no es pena



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, jueves, 25 de noviembre de 2010

Me encontraba cantando en medio de la soledad de mi escritorio una antigua copla nativa que dice así: La pena y la que no es pena, todo es penar para mí... y no me refería a un amor desgraciado, sino a las penas que impone la mal llamada justicia boliviana a ciudadanos opositores al actual régimen de Gobierno, para el cual es un delito que una autoridad adquiera vehículos nuevos para el desarrollo más eficiente de la Prefectura de Cochabamba y también es delito que adquiera vehículos usados más baratos para cumplir mejor con la Alcaldía de Potosí. Estos casos imputados al ex prefecto de Cochabamba señor Reyes Villa y al ex alcalde potosino señor Joaquino me tienen perplejo y me llevan a presentar un memorial al Viceministro Nacional de Disparates.

Al señor Doctor Viceministro Nacional de Disparates que no tiene nombre y apellido ni despacho conocido, aunque manda y ordena en los órganos Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral, y nadie le conoce personalmente ni sabemos dónde enviarle nuestros reclamos.

Paulino Huanca, trabajador gremialista, propietario del quiosco Malena, sito en las cercanías de la Buenos Aires Avenue y que trabajo de día, me ayudo de noche escribiendo para este periódico que le envío. Soy natural y vecino de esta ciudad con una cédula de identidad legítima y que se encuentra empeñada en el Bar Chuma de la ciudad de La Paz, por lo cual utilizo también otro carnet extendido en Colcapirhua–Cochabamba. Casado hace 14.171 días con una digna dama española, natural de Zaragoza, desde donde se angustia por las barbaridades que cometen algunas autoridades arbitrarias, señor Viceministro Nacional de Disparates.

Yendo al grano —como dicen los enfermos de acné—, quiero que me explique por qué es enjuiciado y perseguido el ex prefecto Reyes Villa, a quien se acusa de adquirir vehículos nuevos para la Prefectura de Cochabamba, y por qué es separado de la Alcaldía de Potosí el señor Joaquino, si él para ahorrar adquirió vehículos usados para mejorar su gestión municipal. ¿Cuál es peor delito?

Algunos hombres sabios de su Gobierno masista me han informado que es un grave delito comprar vehículos usados sin convocatoria a propuestas, dejándome perplejo al saber que usted, señor doctor, Viceministro Nacional de Disparates, también mostró su conformidad con la adquisición del avión presidencial que necesita y utiliza actualmente nuestro Presidente de la República, y sin que usted hiciera la observación de que también se estaba adquiriendo un avión usado que pertenecía al Manchester United, club británico de fútbol, y a un precio que llega a 39 millones de dólares, adquisición que se hizo sin convocatoria a propuestas. ¿Por qué usted ordena el enjuiciamiento del Alcalde de Potosí y no hizo nada en contra de quienes compraron el mencionado avión?

Respóndame si puede enterarse de este memorial. Y si no, yo continuaré perplejo y seguiré cantando pulsando mi guitarra: La pena y la que no es pena, todo es penar para mí, si ayer penaba por verte, ahora peno porque te vi... Será justicia, etcétera, etcétera.

Ampliado de sacristanes en Cochabamba



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, miércoles, 24 de noviembre de 2010

El último fin de semana estuve reunido con mis amigos los pensadores y filósofos greco–cochabambinos que componen el ateneo Pericles y que son dirigidos por mi amigo Aristóteles Giorgiadis Quiroga en el famoso Bar Comercio, donde estudiamos las ventajas para Bolivia si llegara a estallar la guerra contra los Estados Unidos y el Imperialismo norteamericano. Nuestro triunfo nos brindaría muchos beneficios y también nuevas obligaciones que publicaremos recién el próximo domingo en este periódico.

Luego de esa importante reunión, Macacha me dijo que deberíamos asistir a la Catedral para dar gracias a Dios por esa victoria que obtendríamos contra la primera potencia mundial, llevándome en mi motocicleta Hardley Davidson a la Catedral de Cochabamba para escuchar la homilía del arzobispo de la Diócesis, monseñor Solari, pastor de la Llajta y bautizado por las aguas del Tíber y del Rocha River.

Allí, un devoto cristiano que asistía a la Santa Eucaristía dominical me dijo al oído: “Le ruego, hermano católico, asistir al ampliado de sacristanes que se realizará después de la Santa Misa para organizar la defensa de la Iglesia Católica frente a los ataques del Socialismo katarista para distraer al pueblo en estos momentos de hambre y carestía”. Me di por enterado y comuniqué el mensaje a mi comadre Macacha, que es ferviente católica y forma parte de la guardia Suiza–Cochabamba, encargada de velar por la seguridad de las autoridades de la Iglesia Católica en Bolivia.

Ante la presencia de millares de sacristanes, monaguillos, apagavelas, campaneros y campanilleros acompañados de sus esposas o concubinas (porque habemos de todo en el viña del Señor) aplaudimos la homilía y declaraciones de monseñor Solari, evocamos la figura de monseñor Terrazas, Arzobispo de Santa Cruz y Cardenal Primado de Bolivia y agitamos nuestras campanillas en señal de fidelidad a nuestras autoridades eclesiásticas atacadas irreverentemente por pinches ministros de Estado, viceministros en pos de notoriedad y otros funcionarios subalternos que tuvieron el atrevimiento de atacar a la Santa Iglesia Católica fundada por nuestro Señor Jesucristo, quien designó primer Pontífice a su apóstol San Pedro.

Reafirmamos una vez más la parte que figura en nuestro Credo y que dice: “Creo en nuestra Santa Iglesia Católica, que es una, Santa, Católica y Apostólica, a lo cual agregamos que es una sociedad divina y humana a la cual la asiste el Espíritu Santo”.

La Iglesia Católica no fue fundada ayer, sino hace dos mil años pervive hasta hoy porque nuestro Señor Jesucristo anunció al fundarla que “las fuerzas del infierno no prevalecerán contra ella”.

Después de ese acto de fe cristiana me confesé ante un cura viejo y éste perdonó mis pecadillos dándome la absolución en nombre de Dios y me dio como penitencia que rezara tres avemarías por la salud de nuestros gobernantes, penitencia que cumplí para que mis pecadillos me fueran perdonados.

Yatiris en Santa Cruz



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, martes, 23 de noviembre de 2010

Con motivo de la reunión de ministros de Defensa de los países de América que se inauguró ayer en Santa Cruz, mis amigos yatiris (brujos andinos) Calimán y Titirico fueron incorporados a la delegación anfitriona y éstos me invitaron a “colarme” al grupo en mi calidad de aprendiz de brujo, actividad que me encanta.

Llegamos al hotel Los Tajibos donde se hospedarían los principales delegados extranjeros, siendo nuestra primordial preocupación conocer anticipadamente las habitaciones que ocuparían el secretario de Defensa de los Estados Unidos, señor Robert Gates, y el ministro de Defensa de Bolivia, Rubén Saavedra.

En la Gerencia de Los Tajibos se negaron a proporcionarnos información sobre las habitaciones que ocuparían los jefes militares y bolivianos por razones de seguridad, pero la sabiduría y el olfato de nuestros yatiris vencieron al Servicio de Inteligencia de los Estados Unidos, pudiendo ingresar en las habitaciones reservadas para ellos con anterioridad de 24 horas a que éstas fueran ocupadas por los importantes personajes.

Los yatiris Calimán y Titirico, a quienes colaboré de cerca, encendieron sus k'oas en cada habitación que ocuparía el señor Gates y las de sus principales colaboradores gringos para que las hierbas mágicas traídas desde el Chapare transmitieran sus embrujos a los visitantes, inhibiéndolos de comprender los propósitos del presidente Evo que inauguraría el evento. Los humos que desprendieron las hierbas se impregnaron en las habitaciones y actuarían mágicamente en los militares norteamericanos.

Asimismo, los brujos andinos y este periodista patriota que les colaboró nos dirigimos a las habitaciones del ministro Saavedra y sus colaboradores para que recibieran los efectos benefactores de nuestras hierbas chapareñas y así pudieran actuar a favor de la cooperación técnica y militar que recibiremos de Mahmout Ahladinahia, presidente de Irán, y del presidente de Venezuela, señor Hugo Chávez, con los principios de actualizar las operaciones que se requieren para la defensa del continente americano de cualquier ataque que pudiera venir del Asia mediante artefactos nucleares.

Después de nuestro trabajo previo, nos enteramos de que por efecto del aroma de las hierbas quemadas, el ministro de Defensa, Rubén Saavedra, había desistido de pedir ayuda norteamericana para nuestras FFAA, lo que no sucedería lo mismo tratándose de ofertas iraníes para proporcionarnos los elementos necesarios para implantar energía atómica en nuestro país.

Quien llegó “embalado” a la sesión inaugural de esta reunión de ministros de Defensa fue nuestro presidente Evo Morales, quien proclamó abiertamente la posición socialista de su Gobierno y su lucha contra el imperialismo norteamericano, delante del secretario de Defensa de EEUU, señor Robert Gates. Al escuchar sus palabras, no queda ninguna duda acerca de nuestras luchas futuras; combatiremos contra el imperialismo norteamericano y en defensa de Hugo Chávez y de nuestros hermanos de Irán, aunque mi adhesión personal y de muchísimos bolivianos no ha sido consultada.

Hágalo con plata ajena



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, domingo, 21 de noviembre de 2010

Los “viernes vernaculares” que se realizan en el naiclú Malena de la ciudad de El Alto se reanudaron este fin de semana y allí estuvimos mi comadre Macacha y yo, mis amigos yatiris Calimán y Titirico, el falso yatiri Wayruru, algunos intelectuales alteños y uno de Chuma, y visitantes peruanos llegados de Puno para conocer El Alto by night.

Invitados a la mesa de los yatiris, Calimán abrió una botella de whisky escocés marca Juancito el Caminante anunciándonos que el Gobierno prepara una ley elevando los impuestos a todas las bebidas alcohólicas menos a la chicha, aviso que provocó una silbatina general porque en el Malena los clientes consumimos sólo bebidas finas; también se dijo que esta medida sería discriminadora y racista porque sólo favorecería a los cocaleros del Chapare y a los bebedores de raza quechua.

Siguiendo con la tanda de malas noticias, el yatiri también anunció mayores impuestos al consumo de cigarrillos y a los juegos de azar para fastidiar a los timberos y a los fumacos.

Al notar en mi rostro síntomas de preocupación ante los nuevos impuestos que reducirían mi consumo de singani, cerveza, whisky y cigarrillos Derby, me dijo mi comadre cochabambina: “No se angustie, compadre, porque mientras yo esté a su lado nada le faltará y menos un whisquicito etiqueta negra, y esta negra sin etiqueta que también le proveerá de cigarrillos para que siga fumando y no se haga fumar por el ministro de Economía, señor Arce, quien acaba de descubrir que los impuestos aumentan la popularidad de los gobernantes”.

El “viernes vernacular” continuó con el show (que aquí llamamos “chou”) de Frúfrú, también conocida como “el ciclón alteño”, y sus muchachas que ofrecieron su espectáculo del estriptís al revés pues las bailarinas se presentan calatas y luego se van vistiendo lenta y armoniosamente debido a las bajas temperaturas alteñas.

Imprevistamente apareció en la pista principal el falso yatiri llamado Wayruru, quien fue recibido con insultos y silbidos cuando anunció que nos explicaría los beneficios para los alteños que significará la nueva Ley de Pensiones que será aprobada por la Asamblea Legislativa sin cambiar ni una coma y antes de Navidad porque se trataría —según algunos políticos— de un regalo navideño que entregará el presidente Evo al pueblo boliviano.

Al ver a Wayruru en la pista, mis amigos yatiris Calimán y titirico se lanzaron contra él acusándolo de falso yatiri y exigiéndole que mostrase al público su título universitario de Yatiri en provisión nacional equivalente a los de nuestros amigos alteños, los brujos andinos Calimán y Titirico, que ejercen su profesión de yatiris en El Alto, a la vueltita del Malena, hace años, y gracias a su sabiduría y profesionalismo asesoran al Ministro de Relaciones Exteriores.

Ante la falta de títulos, Wayruru alcanzó a decirnos que la Ley de Pensiones será un regalo navideño del Presidente al pueblo de Bolivia. Y Macacha me dijo sagazmente en mi oreja: “Será un regalo navideño con plata ajena porque el Estado no contribuirá ni con un centavo a las nuevas jubilaciones”. Como yo a mis 83 pirulos sigo trabajando, no dije nada.

Visita a la cárcel de San Roque



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, sábado, 20 de noviembre de 2010

Cuando le relaté el caso del encarcelamiento del señor Jaime Barrón en el penal de Sucre, mi comadre Macacha montó en cólera ante tal injusticia y comenzó a lanzar improperios contra los fiscales y jueces designados a dedo por la autoridades gubernamentales, mientras yo mantuve la calma y le dije: “En vez de montar en cólera, monta mi motocicleta Hardley Davidson y cónduceme a Sucre para manifestarle nuestra solidaridad ante este indignante atropello”.

Mi comadre obedeció dócilmente y allí nos trasladamos en un raid que bautizamos con el nombre de “Polleras al viento en pos de Justicia”.

Al llegar a la cárcel de San Roque, un fiero guardia se encaró con nosotros, y Macacha, que es muy macha, dijo al policía: “No te hagas el macho con el caballero porque ambos estamos bien armados”, el guardia bajó su arma y comenzó el siguiente diálogo:

— ¿Qué quieren ustedes aquí?

— Queremos visitar a un hombre justo que ha sido encarcelado por órdenes de las autoridades políticas de Chuquisaca.

— Aquí no hay ningún hombre justo, pues todos los reclusos han cometido delitos como ser: robo de gallinas, acoso sexual a empleadas subalternas, fabricantes de cocaína y narcotraficantes.

— Mentira, a todos esos delincuentes los hemos visto paseando por el Prado de Sucre y la plaza 25 de Mayo. Nosotros hemos venido a visitar a un hombre correcto que jamás cometió un delito.

— Ah, ya sé a quién ustedes están queriendo visitar: él está acusado por el delito de haber sido Rector de la Universidad Real y Pontificia de San Francisco Xavier.

— ¿Acaso eso es un delito en este país?

— Claro que es un delito, señora, porque ni el Presidente de la República ni varios de sus ministros han ingresado en esta famosa Universidad, aunque el señor Presidente ha sido nombrado Doctor Honoris Causa en alguna universidad norteamericana.

— Así que en este país es delito haber sido Rector de la Universidad, y ¿qué delitos más ha cometido el señor Barrón?

— Ha sido Presidente del Comité Interinstitucional de Chuquisaca cuando mis colegas policías mataron a algunos chuquisaqueños en La Calancha.

— Así que es un delito ser elegido dirigente cívico...

— Eso pregunte usted a nuestras autoridades superiores.

— ¿Y de qué delitos más se acusa al señor Jaime Barrón?

— De un delito muy grave, pues me han dicho que el señor Barrón ganó las elecciones y por eso fue designado Alcalde de Sucre.

— Así que el ser elegido Alcalde de Sucre había sido un delito.

— Así es, señora, es un grave delito, porque entre los derrotados se hallaban los masistas. ¿Y por qué usted es la única que habla, acaso el caballero que le acompaña no tiene lengua?

— El caballero es periodista y está grabando las barbaridades que usted ha dicho.

Dólares versus bolivianos



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, viernes, 19 de noviembre de 2010

Ante la medida del Gobierno norteamericano de reforzar al dólar, nuestras autoridades reforzarán el peso boliviano para mitigar el éxito de la medida norteamericana. Dicen nuestros expertos que la revalorización de nuestra moneda se haría el próximo mes de enero y yo calculo que podría ser en Alasitas.

Como mis deudas son en dólares, lo primero que hice fue consultar estas medidas monetarias con mi comadre Macacha que en estas cuestiones sabe mucho más que yo y mucho más que nuestro ministro de Economía y Finanzas, el señor Arce, quien es un piojo tuerto al lado de mi pariente espiritual.

Ella llegó a mi casa muy oronda como siempre y me dijo que venía del Banco Central de Bolivia donde se había entrevistado con el nuevo presidente de dicha entidad, el señor Zabalaga, de quien había sido gran amiga pues algunas veces ella le había prestado plata en pequeñas cantidades pues como todo ciudadano algunas veces tenemos que recurrir a prestamistas cholas que te exigen menos condiciones que algunos banqueros.

“Es un gran tipo el Zabalaguita”, me dijo, aunque no quiso develarme el secreto de la renuncia del último presidente del Banco Central, señor Loza, diciéndome solamente: “Los presidentes del Banco Central no renuncian jamás por motivos personales, pues a ellos los renuncian”.

Hablando de asuntos crematísticos pregunté a mi comadre Macacha si ella estaría dispuesta a convertir en pesos bolivianos la deuda en dólares que contraje con ella el mes de febrero y que hasta hoy no he podido honrar ni siquiera los intereses mensuales, en este tiempo de crisis.

La prestamista sonrió ante mi propuesta y me dijo que era imposible cambiar los términos de mi crédito porque un documento de crédito es sagrado en todos sus términos, más aún el que yo suscribí y que cuenta con la garantía solidaria e intransferible de mi esposa y comadre suya (actualmente en España) y también cuenta con el aval de la Virgen del Socavón (Patrona del Carnaval de Oruro), habiendo puesto su visto bueno el padre Jairo, de Los Siervos de María, imprimiendo su impresión digital. Quise argumentar mi petición con la idea de nuestro Gobierno de que el peso boliviano será revaluado, pero Macacha me dijo con mucho respeto que no creía en el Ministro de Economía y Finanzas.

No insistí más y charlando amigablemente con Macacha establecimos que habemos muchos bolivianos que debemos en dólares y no deben ser muchos los que tienen depósitos en dólares que al ser convertidos en pesos bolivianos signifiquen una defensa para que Bolivia se defienda de la inflación importada.

Después de una charla en la que ella manifestó que sigue creyendo en mi capacidad profesional para devolverle “algún día” los dólares que me prestó, reiterándome la noble Macacha que seguirá creyendo en que yo soy caballero y en que además no soy ningún gil para creer en los argumentos del Ministro de Economía. Viva mi comadre Macacha y vivan los caballeros en quienes se ceba la pobreza.

El General y sus makanas



© by Paulovich



La Paz - Bolivia,jueves, 18 de noviembre de 2010

Hace unos días recordamos la batalla de Aroma ganada por los patriotas hace doscientos años, cuando un caudillo cochabambino arengó a sus soldados con esta frase que recogió la historia:

“Compatriotas: ante vuestras makanas el enemigo tiembla”.
Como ustedes saben, las makanas eran las armas rústicas y primitivas, palos, garrotes y piedras con las que los quechuas desbandaron a sus enemigos.

Doscientos años después, al celebrarse dos siglos del nacimiento del Ejército boliviano, un bravo General nos recordó que nuestras Fuerzas Armadas son socialistas y que ante sus makanas el enemigo imperialista tiembla. Sin embargo, una cosa son las makanas y otras son las macanas, vocablo inventado por los argentinos, y como se pronuncian casi igual, suelo confundirlos.

Entusiasmado por las palabras del general Cueto, comandante en Jefe del Ejército y ardoroso orador del Socialismo Katarista inventado por el político e ideólogo Álvaro García Linera, busqué a mi camarada socialista y prestamista cochabambina Macacha viuda de Racacha para alistarnos en las filas del fantástico Ejército que comanda el general Cueto para defender a Bolivia, nuestra patria, de los imperialismos que podrían afectar nuestra soberanía y dignidad.

Mi comadre Macacha, al verme disfrazado de socialista con mi chompa roja, mis pantalones vaqueros made in USA, mi poncho rojo que me regalaron en Achacachi y mi wiphala flameando al viento, no pudo menos que sonreír y decirme burlonamente:

“Ni tú ni yo servimos para alistarnos en el Ejército Socialista que comanda el general Cueto porque yo soy prestamista de dólares y tú eres un periodista libre, propietario del Achacachi Times”.
Para que se convenciera de que deberíamos alistarnos en filas del Ejército que comanda el general Cueto, encendí delante de mi comadre mi colección de cuetillos que guardaba desde Carnaval, diciendo a Macacha:
“Si nuestro comandante será el general Cueto, nosotros seremos sus cuetillos que harán retroceder a nuestros invasores capitalistas e imperialistas”.
Al oír explotar mis cuetillos que saltaban entre sus pantorrillas y se metían entre sus polleras, mi comadre huyó y se refugió en su trinchera, digo, en su cocina.

Luego de esta demostración de fuego antiimperialista, volví a insistir en mi propuesta de alistarnos ambos en el Ejército Socialista comandado por el valeroso general Antonio Cueto, pero ella volvió a decirme que su ocupación de prestamista en dólares no kasaba con una colectividad socialista, y tuve que recordarle que también los países socialistas hacen préstamos en dólares, recordándole que la Unión Soviética lo hizo con Cuba y todos sus países satélites, pero ella no hizo caso a mis palabras.

Al verme desilusionado por haber fracasado en mi proyecto de militar en un Ejército Socialista, Macacha me dijo: “Prometo acompañarte en tu loco proyecto siempre que el general Cueto prometa también luchar contra la intervención de países extranjeros como Venezuela y Cuba; si así lo hiciera, Dios y la Patria lo premien, si no que lo demanden".

Con muletas y rodeado de maletas



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ayer vino a casa a visitarme porque “me echaba mucho de menos” mi comadre Macacha, y se lanzó a mis brazos llorando a lágrima viva, sin poder explicarme el motivo de su copioso llanto porque apenas podía hablar, diciéndome entre balbuceos:

“Pobrecito, tan guapo que era, todas sus fans suspirábamos por él, pobre mi waway, tan lindo que bailaba la morenada, ay, ay, aaaaay…”.
Y yo sin saber lo que le había sucedido a mi comadre, ni el motivo de su llanto inconsolable.

Cuando me pareció que el llanto sobre mi hombro ya estaba de buen tamaño y que la humedad podría recrudecer mi dolor reumático clavicular mientras yo ignoraba el porqué de esas cataratas lacrimales, me atreví a decirle a Macacha: “Está bien que llores, comadre palomitay, pero al menos dime qué o quién es el causante de tus lágrimas más amargas que el olvido…”.

Le di unos tres vasos de agua calculando que sus lágrimas caídas podrían formar un volumen hídrico de la misma medida, le puse en las manos una tohalla de playa para que se secara el rostro, las orejas y el cuello que también fueron regados por el llanto de la cochabambina y al fin pudo contarme, aunque de forma entrecortada, la raíz de su honda y sincera tristeza:

“Es que acabo de verlo a nuestro presidente Evo con muletas, ay, ay, aaayyy; y eso ha abierto las compuertas de mis pupilas y de mis lacrimales, ay, ay, aaaayyyy, tan guapo que era cuando le echaba sus discursos en el Chapare, donde le conocí…”.
Tratando de consolar a mi comadre, a quien le debo tantas cosas, le dije: “Comprendo su pena, comadre Macacha, pero seguramente tendrá que usar muletas unos días, al cabo de los cuales podrá caminar sin ellas y volverá a gobernar a nuestro país sin muletas, y también volverá a viajar por el país y por el extranjero, y también podrá bailar nuevamente la morenada, el tinku y jugará nuevamente al fútbol”. Pero ella continuó desparramando lágrimas por mi living y entre sollozos me dijo:
“Que vuelva a jugar fútbol si es su antojo, y ahora mismo le pediré a la Virgen de Socavón que no le condene a mi querido Evo a jugar sólo tunkuña, o como dicen los argentinos, rayuela”.
Cuando pensé que ya había agotado las riquezas hídricas de sus pupilas le pregunté si ya se sentía más aliviada en su dolor, pero sus lágrimas reaparecieron al decirme que no sólo lloraba por haber visto a nuestro Presidente con muletas, sino porque lo había visto rodeado por malos colaboradores a los que tildó de “maletas” por no haber sabido prever esta crisis de alimentos, su escasez y la elevación de precios en los artículos de primera necesidad, y que es por culpa de esos “maletas”, ministros improvisados, que ahora el pueblo sufre echándole toda la culpa a nuestro Presidente.

Mi comadre Macacha volvió a llorar algunos litros más de lágrimas no sólo por las muletas que tendrá que usar temporalmente el Presidente del Estado, sino por los “maletas” que le rodean, nombrando a varios ministros y viceministros cuyos nombres no publico porque no soy ningún chismoso.

La Huyustus y la Navidad



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, martes, 16 de noviembre de 2010

La semana pasada, mi consejera económica y financiera Macacha viuda de Racacha me llevó de la manito a la calle Huyustus sin hacer caso a mi solicitud de que fuéramos en mi motocicleta Hardley Davidson porque —según ella— las motos y los automóviles no “dentran allí porque es una calle peatonal”.

Según mi pariente espiritual, la Huyustus es el centro comercial de la ciudad de La Paz y sus brazos operativos son las calles Eloy Salmón y León de la Barra, de donde se nutren todos los feriantes que hacen de esta ciudad una inmensa feria navideña que llega a los cuatro puntos cardinales de esta villa mestiza.

Una cuadra antes de llegar a la famosa calle, mi comadre me dijo: “Entrégueme toda su plata, compadre, porque aquí abundan los y las ‘descuidistas' que le robarán el dinero de sus bolsillos en un santiamén”, entregándole todos los pesos que obtuve al cambiar los euros de la remesa que me envió mi esposa desde España. Ella metió mi dinerito entre sus ñuñus, que así llaman las señoras de pollera a sus glándulas mamarias, asegurándome que es el sitio más seguro para proteger nuestros caudales.

Mientras saludaba a sus amistades y “conocidas” del centro comercial me sorprendió ver en la puerta de muchos locales avisos sellados por las autoridades de la Aduana y de Impuestos que anunciaban su cierre temporal por no extender facturas. Escuché las conversaciones de Macacha con algunas comerciantes de la Huyustus y de la Eloy Salmón protestando contra las autoridades impositivas del país, manejadas por el ministro de Economía, el señor Arce, a quienes acusaron de atentar contra los pobres que acuden a la Huyustus y a la Eloy Salmón para adquirir sus obsequios de Navidad a precios más baratos en esta época de crisis.

Macacha, a tiempo de sacar algunos pesos que guardaba entre sus ñuñus, pues yo había adquirido juguetes y ropitas para mis nietitos que todavía son wawachas, dijo a sus amigas comerciantes, contrabandistas posiblemente: “Pareciera que algunas autoridades quisieran hacer más triste aún la Navidad de los bolivianos a quienes ya no nos alcanza el dinero para sobrevivir y por eso están atacando a la Huyustus y a la Eloy Salmón. A nosotros no nos interesan las facturas, lo que los pobres queremos es comprar unos regalitos que sean lo más baratos para nuestra economía”.

Mientras me medían unos calzoncillos en un puesto callejero, mi comadre cochabambina me presentó a sus amigas comerciantes de la Huyustus y cubriéndome con un periódico mis desnudeces les dije: “Mucho gusto de conocerlas, señoras, quiero decirles que me adhiero a su protesta y a la de mi comadre la señora Macacha, porque hace 60 años que compro mis obsequios de navidad en las calles y ferias de los contrabandistas porque son más baratos y siempre he sido pobre. Y así como yo, muchísimos bolivianos.

Además les cuento que la plata que recauda el Estado sirve para que el ministro de Economía, señor Arce, hubiera viajado al Mundial de Sudáfrica mientras nosotros mirábamos algunos partidos en los televisores instalados en la Eloy Salmón y también en la Huyustus. Hey dicho”.

Ciencia cochala salvó a Bolivia



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La Paz - Bolivia, domingo, 14 de noviembre de 2010

El presidente Evo Morales pasó toda la semana en la clínica “Los Olivos” de la ciudad de Cochabamba, donde fue operado quirúrgicamente con éxito y reposó durante siete días aunque continuó atendiendo importantes asuntos de carácter nacional y planetario.

Parece que hoy abandonará el centro de salud, siempre que pague la cuenta, como estilan las clínicas en Bolivia y el mundo.

Durante toda la semana mantuve contacto permanente con el Ateneo “Pericles”, al que pertenecen mis amigos greco-cochabambinos dirigidos por el filósofo Aristóteles Giorgiadis Quiroga, los que me mantuvieron permanentemente informado acerca del estado de salud del ilustre enfermo, pues el Ateneo “Pericles” trabajó comunicado directamente con los científicos del colegio “Hipócrates”, al que pertenecen los médicos más sinceros de Cochabamba. Ayer me reuní con ellos en el Bar Comercio de Cochabamba, donde revisamos la actividad desarrollada, el estado actual de la rodilla izquierda del Primer Mandatario y las previsiones que debería adoptar el Estado Plurinacional, Multicolor y Folclórico ante futuras emergencias.

Un clarividente pensador manifestó que lo primero que debiera hacerse es conformar una Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados para esclarecer el accidente que sufrió el señor Presidente cuando jugaba fútbol en la cancha Zapata aquella nefasta mañana en la que propinó un rodillazo en “la cristalería” de su ocasional adversario deportivo, pues aún no se ha determinado si éste llevaba un braguero de plomo u otro material capaz de dañar la rodilla izquierda del Jefe del Estadio, digo Estado. Concluyó su proposición sugiriendo que la comisión debería ser formada sólo por miembros del rodillo parlamentario, pues se trataba de un problema de rodillas. Luego de aprobarse tal moción, se acordó trasladar esa sugestión a la Asamblea Legislativa.

A continuación, escuché de labios de un cochala nacido en Tiraque una propuesta que me pareció muy interesante, por la cual se recomienda al presidente Morales renunciar a la práctica del fútbol mientras ocupare el mando supremo, cargo muy importante que requiere la entrega absoluta de todas las energías físicas y espirituales del ciudadano. Con voz emocionada dijo: “Estuvimos a punto de postergar la revolución mundial del siglo 21 hasta el próximo siglo por un rodillazo, y todo por un encuentro amistoso de fútbol en la cancha Zapata”. También se dijo que para evitar diferencias y rivalidades se debería incorporar el ejercicio del fútbol al vicepresidente Álvaro García Linera, para lograr mayor colaboración en el equipo presidencial.

Esta moción no llegó a aprobarse porque un pensador cochala manifestó que el Vicepresidente se hallaba a punto de partir rumbo a Gran Bretaña, donde había sido invitado a jugar en el Manchester United o en el Liverpool, hecho que disimuló diciendo que había sido invitado a dictar una conferencia en la Universidad de Cambridge u Oxford.

Los cochabambinos estamos preocupados por la suerte de la nación, lo cual debe tranquilizar al resto del país.

El mercado, sitio para pasear



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, sábado, 13 de noviembre de 2010

Cuando mi comadre Macacha se brindó para acompañarme al “mercado” para hacer la compra semanal y dar de comer a mis wawachas, le agradecí por su buen gesto y dije para mis adentros: “Ella debe saber comprar mejor que yo, y seguramente gastaré menos dinero y llevaré mejores comestibles a mi hogar”. Previendo su llegada, alisté todo mi sueldo de profesor de tango en la ciudad de El Alto y vestí chompa roja para impresionar a las cholitas del mercado Rodríguez que, como todos saben, no utilizan la edificación principal para realizar sus operaciones comerciales sino todas las calles adyacentes y cercanas, cubriendo un área impresionante que alcanza a los barrios de San Pedro y parte de Chijini.

Con seis canastas de forma y tamaño diferentes esperé a mi comadre, quien llegó a mi casa estrenando una hermosa pollera y una manta de seda amarilla más vistosa que un mantón de Manila, de esos que llevaban en Madrid las niñas del barrio de Chamberí. Al verla llegar no pude menos que piropear su garbo y elegancia para no elogiar a su robusta cartera.

Cuando vio mi chompa roja y mis canastas se burló de mí y me dijo: “Sigue usted siendo un periodista ingenuo y despistado, querido compadre, ya no se va a los mercados para comprar sino para pasear, ‘ojalear', suspirar, ¿es que no ha escuchado usted hablar de que no hay plata que alcance en estas horas de especulación y ocultamiento?”.

Para defender mis conocimientos periodísticos, dije a mi comadre cochabambina que había escuchado las declaraciones públicas del Vicepresidente de la República y de otros dignatarios del Estado denunciando que existía alguna especulación y agio, pero que los culpables serían sancionados drásticamente, caiga quien caiga.

Macacha se enterneció ante mis palabras, y acariciando mi cabezota, me dijo: “Ay, waway, usted siempre creyendo en pajaritos preñados y en el sexo de las piedras, como ese yatiri que es pariente de un señor Choquehuanca”. A continuación, me obligó a vestir mejor para estar a tono con ella y me llevó a pasear al mercado Camacho sin llevar ni una sola canasta.

Del brazo y por la calle, ella con una sombrilla y gafas de sol y yo con traje azul y calzados de tenis, llegamos al mercado Camacho recientemente inaugurado, donde nos pusimos a pasear, cruzándonos en algunos pasillos con parejas parecidas con las cuales intercambiamos saludos y miradas de complacencia.

Nos detuvimos junto a una fuente de la cual brotaba agua limpia de verdad y recorrimos gran parte del moderno mercado.

Nos antojamos de todo y permanecimos varios minutos frente a un filete de lomo sin atrevernos a preguntar por el precio. En otro sector, echamos un lagrimón de nostalgia al contemplar unas paltas y unas chirimoyas reservadas para los nuevos magnates bolivianos, a quienes equivocadamente Macacha los llamó “mangantes”. Ambos lloramos al ver unas papas tan hermosas y más caras que en el Vaticano.

Es que los mercados en Bolivia y en este momento son para pasear y para “ojalear”, para suspirar y para llorar.

“Las ñatitas hacen milagros”



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, viernes, 12 de noviembre de 2010

E
l título de esta crónica no es mío porque le pertenece a mi
comadre Macacha, quien se ha convertido en mi principal interlocutora, pues me cuida y me protege a toda hora, no porque le debo mucho dinero que ella no podría recuperar si me da un patatús y paso a mejor vida sin devolverle su dinero más los intereses acumulados.

Todo esto viene a cuento a raíz de que la otra mañana se presentó en mi casa a mediodía portando un misterioso envoltorio que ella manejaba con sumo cuidado y que lo colocó suavemente sobre mi cama, o sea encima de mi lecho conyugal; cuando le pregunté qué contenía el misterioso paquete, ella deshizo con cuidado la envoltura y me enseñó una calavera asquerosa que al verla lancé un grito de horror, exigiendo a mi comadre que la apartara de mi vista y que la retirara inmediatamente de mi lecho conyugal.

Ella, al ver mi expresión de espanto, cogió la calavera con sumo cuidado, la besó y me dijo sonriendo: “No se asuste, compadre, es mi ñatita que adquirí hace un año en un cementerio clandestino de la ciudad de El Alto y que realiza todos los milagros que le solicito en materias de amor, dinero y salud. Se llama Margarita Chipana y la traje luego de rezarle porque hoy es el día de las ñatitas”.

Cuando tuve lejos de mi vista a la calavera, reprendí severamente a mi comadre por creer en esta superstición y en otras, pero ella se disculpó diciendo que yo también, siendo un católico muy leal a la religión católica, apostólica y romana, creía en algunas supersticiones como evitar mi paso por debajo de una escalera para evitar la desgracia de ser un Ekeko, palabras que tuve que aceptar porque dijeron la verdad.

Sin embargo, aún no aceptaba rendir culto a la calavera de una persona desconocida, bautizarla con el nombre y apellido de un ser imaginario, regalarle flores, colocarle bombones en la hendidura bucal y luego ponerle donde antes estuvieron sus labios un cigarrillo encendido; me pareció una exageración y hasta un disparate.

Mi comadre no hizo caso a mi reprimenda y recogió la calavera o a la ñatita Margarita Chipana y comenzó a acariciarla nuevamente y a decirle que era muy bella, muy buena y muy milagrosa, lo cual ya me dio asquito e hice el ademán de marcharme y dejarlas solas para continuar con semejante superchería.

Macacha me pidió que no me fuera porque sería una ofensa inmotivada a la famosa Margarita, y que más bien escuchara la petición milagrosa que le haría a la ñatita.

Con voz profunda dijo Macacha a la Margarita Chipana: “Te pido, ñatita, que recuperes mi platita que en mala hora le presté a mi compadre Paulino Huanca, creyendo que era un caballero, pero había sido un periodista pobre y embustero. Sólo tú Margarita Chipana, ñatita querida, podrás convertirlo en un caballero cumplido y respetuoso del dinero de una pobre viuda como yo. Para conseguir el milagro que te pido, mi compadre Paulino te dará un beso en tu hermosa carita, amén”.

Y tuve que besarla.

Marcha de cacerolas vacías



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La Paz - Bolivia, jueves, 11 de noviembre de 2010

Hace unos días fui convocado por mi comadre Macacha a una marcha de cacerolas vacías en la ciudad de Santa Cruz y como nos encantan las marchas callejeras, las manifestaciones públicas y otros actos similares, nos dirigimos inmediatamente a la capital oriental, no sin antes llenar nuestras valijas de cacerolas, unas de aluminio, otras de fierro enlozado, algunas nuevas y otras abolladas, sin excluir las ensarradas y también a las con agujeros.

Mostrando nuestras cacerolas, salimos del aeropuerto y fuimos recibidos solidariamente por todas las señoras, señoritas, cunumicitas, cambitas, collitas, cholitas, aspirantes a magníficas y birlochitas que se habían propuesto lanzarse a las calles para exteriorizar nuestra protesta por el alza en los precios de los alimentos y la carestía de otros indispensables para nuestra vida y la de nuestras wawachas.

Ese momento me contaron que el ministro de Gobierno, señor Sacha Llorenti, había declarado públicamente que nuestra manifestación de hombres y mujeres con nuestras cacerolas vacías era política y pretendía desestabilizar al actual Gobierno, y que marchas similares se habían producido en Chile cuando gobernaba al presidente socialista Salvador Allende.

Al saber de las palabras del Ministro paré las orejas y me puse a escuchar la conversación entre cacerolas, mejor dicho entre las personas que las portábamos; un señor del lugar le dijo a Macacha: “Usted y su cacerola no son de aquí. ¿Es que también en Cochabamba los precios subieron hasta las nubes?”. Mi comadre no le contestó y siguió golpeando su cacerola vacía con su wislla (léase cuchara de madera).

Entonces me animé a preguntarle a una cholita orureña, patitas de alambre: “¿También en Oruro subieron de precio los artículos de primera necesidad?”. La orureñita me respondió llorando: “Así es caballero, mi plata ya no me alcanza para dar de comer a mi marido, a mi madre y a mis wawachas”. Le pregunté a qué partido pertenecen su cacerola vacía y ella misma, respondiendo la pobre mujer: “Mi cacerola y yo somos del MAS, pero no sé qué le ha podido pasar al Evo y a su Ministro de Economía para no darse cuenta de que no tenemos qué comer...”.

Otra cacerola abollada por todas partes y que pertenecía a un militante comunista también era golpeada por su dueño, quien me dijo al saber que yo soy periodista: “También los comunistas tenemos familia y ahora no sabemos cómo alimentarla, y es por eso que traje mi cacerola vacía, igualinga a la suya, pues ya que no sirve para cocinar, por lo menos que sirva para protestar”.

Y así cumplí con nuestro recorrido junto a mi comadre Macacha que me dijo antes de retornar a La Paz: “Las cacerolas vacías no tienen color político, tienen color de pobreza, color de protestas, color de frustración, color de desaliento”.

¿De qué color será la cacerola que tiene en su casa el famoso ministro Sacha Llorenti?

No comeremos, pero bailaremos



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La Paz - Bolivia,miércoles, 10 de noviembre de 2010

Al retornar de Cochabamba, donde mi comadre Macacha ofreció sin consultarme donar mi rodilla izquierda para trasplantarla a nuestro presidente Evo para que él pueda seguir jugando al fútbol y gobernando a nuestro país, nos quedamos el domingo en la ciudad de Oruro para asistir al acto de promesa de bailar en los carnavales en honor de la Virgen del Socavón.

Antes de ingresar al templo de la mamita del Socavón, mi comadre me reclamó por no haberle consultado mi decisión de bailar durante el Carnaval 2011, contestándole con la valentía que me caracteriza: “Tú tampoco me consultaste si yo estaba dispuesto a donar mi rodilla izquierda al presidente Evo”.

Mi pariente espiritual aprovechó la oportunidad para recordarme la deuda impaga que mantengo con ella desde el último carnaval y de la cual no le he pagado ni los intereses del primer mes, encontrándonos ahora en pleno mes de noviembre. Ante ese hecho irrefutable, sólo pude decirle que todo el país se encuentra en crisis y mucho más los periodistas pero que la pobreza no podrá conseguir que dejemos de bailar el próximo carnaval en honor a la Madre de Dios.

La cochabambina entró en razón y me dijo que ella también desea bailar durante el Carnaval 2011 y que le escuecen las plantas de los pies al igual que a mí pero que yo tendría que buscar otra fuente de financiamiento porque ella no se encuentra dispuesta a aflojar un solo dólar más si no le cancelo capital e intereses hasta el 31 de diciembre de este año.

Herido en mi orgullo de varón, dije a mi comadre que sin su plata y sin ella igual bailaré en el próximo Carnaval de Oruro, aunque no tenga qué comer ni con qué dar de comer a mis wawachas porque primero está la Virgen del Socavón y la promesa que le haré para bailar en su honor tres años más. Ella me pidió con lágrimas en los ojos que no lo hiciera porque la crisis se acentuará y los artículos que componen la canasta familiar continuarán subiendo y que la inflación (nacional o importada) será mayor cada día.

Cuando le dije que mi familia y yo dejaríamos de comer a partir del 1 de enero para que yo pudiera cumplir con mi promesa a la Virgen del Socavón de bailar tres años más en su honor, mi comadre se echó a mis pies y me dijo: “Está bien, querido compadre, yo te ampliaré el crédito que necesitas y te prestaré dólares frescos para que ambos podamos seguir bailando en honor a la Virgen tres años más”.

Al escuchar sus palabras comprendí una vez más que mi comadre Macacha es una gran mujer, y juntos nos acercamos al Templo para hacer ante la Virgen del Socavón la promesa de bailar juntos los tres próximos años si Dios me conserva la vida y a ella la plata que tiene guardada en los bancos y dentro de su colchón.

Habrá crisis, habrá inflación, habrá pobreza, habrá hambre en algunos hogares, pero los bolivianos seguiremos bailando. Ingresamos al templo de los Siervos de María cantando: En esta banda, en Cochabamba, la alegría es la que manda, palomitay.

La primera rodilla del país



© by Paulovich



La Paz - Bolivia,martes, 09 de noviembre de 2010

Providencialmente, me encontraba en Cochabamba la tarde del sábado pasado deliberando acerca del Eje Teherán–Cochabamba junto a mis amigos sabios greco–cochabambinos del Ateneo Pericles, cuando mi comadre Macacha irrumpió en los salones del Bar Comercio para decirme en la oreja: “¡Dentro de unos minutos nuestro presidente Evo será sometido a una operación quirúrgica de su moroko izquierdo!”. En ese mismo instante pedí la palabra y dije a mis amigos pensadores: “Señores académicos y algunos aka de micos: Pido suspender la sesión no sin antes declarar un minuto de silencio en homenaje a la rodilla izquierda del Presidente del Estado Plurinacional, Multicolor y Folclórico que acaba de ser anestesiada en la clínica Los Olivos de esta ciudad”.

La noticia causó estupor en los académicos, tanto que alguno derramó una lágrima, mientras el Presidente anunció que comunicaría la terrible noticia al presidente de la República Islámica de Irán, señor Mahamud Ahlamahdinahyá, al comandante Fidel Castro y su hermano Raúl, al Presidente de Venezuela y a los del Ecuador y Nicaragua esta emergencia médica, producto de las prácticas futbolísticas del número diez boliviano. Anuncio que fue aprobado por unanimidad y que mereció aplausos y al que se agregó que también debería ser comunicado el hecho a la FIFA, Federación Internacional del Fútbol Asociado, residente en Suiza.

Cuando Macacha vino al Bar Comercio para trasladarme a la clínica Los Olivos en mi motocicleta Hardley Davidson fue asediada a preguntas por los académicos y ella, con lágrimas en los ojos, les respondió que la operación no entrañaba peligro y que en algunas semanas el presidente Morales volvería a sus prácticas futbolísticas, palabras que aliviaron a toda la afición política y deportiva del país. Mi comadre concluyó su informe con estas sentidas palabras: “¡Qué mala pata!”.

Mi comadre me condujo hasta el centro quirúrgico utilizando nuestra sirena de ambulancia y todos los vehículos nos dieron paso, mientras los transeúntes se preguntaban qué estaba sucediendo, aunque en pocos minutos se difundió la terrible noticia de que el líder del país y de los cocaleros del Chapare sería operado de su rodilla izquierda, lo que le impediría jugar la fútbol durante seis semanas.

Naturalmente, cuando quisimos ingresar al centro quirúrgico fuimos impedidos de hacerlo, aunque mi comadre Macacha —sin consultarme— dijo a los guardias que yo me hallaba dispuesto a donar mi rodilla en caso de que los médicos dispusieran un trasplante de moroko, recurso que felizmente no fue necesario.

Al retornar a La Paz le dije a mi comadre Macacha que me pareció un abuso de confianza el que ella hubiera ofrecido mi rodilla izquierda para ser trasplantada al presidente Evo en caso de necesidad y utilidad pública, pero ella me hizo unas carantoñas y me acarició mi moroko izquierdo diciendo que era bueno para bailar pero no para gobernar a este país tan difícil y complicado.

El eje Teherán–Cochabamba



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La Paz - Bolivia,domingo, 07 de noviembre de 2010

Me emocionó escuchar otra vez la voz de mi amigo el pensador greco–cochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga para invitarme a la sesión semanal del Ateneo Pericles que se realizaría ayer sábado en las instalaciones del Bar Comercio (el Barco) en la ciudad de Cochabamba, donde se debatiría sobre el tema “Construyamos el eje Teherán-Cochabamba”.

Enterada de esa invitación, mi comadre Macacha me preguntó humildemente si la invitación que yo había recibido era “con maletas o sin maletas”, que en el lenguaje académico quiere decir “con señoras o sin señoras”, respondiéndole que como se trataba de un tema importantísimo que tenía que ver con el Medio Oriente y el destino geopolítico de Cochabamba la asistencia de algunas damas era imprescindible y sería agradecida.

De esa manera Macacha y yo montamos en mi motocicleta Hardley Davidson y ella condujo la nave aérea terrestre hacia la ciudad del Rocha River, conocida como Atenea por los íntimos de la sabiduría, llamando a nuestro raid “Hacia la meta Islámica”.

El Bar Comercio había sido decorado con motivos cristianos e islámicos y en el frontis ondeaban banderas con cruces y medias lunas, mientras en el interior se habían colocado fotografías de nuestro presidente Evo y del presidente de Irán, Mahmoud Ahmadineyad, y cuadros con motivos bolivianos e iraníes, el Monte Tunari completamente nevado y las vistas de algunos desiertos que forman parte de la geografía del Oriente Medio, no faltando la figura de una llama andina sonriéndole a un camello. En medio de este ambiente propicio creado por un decorador cochabambino de apellido Terán, el artista comunicó a los asistentes que su apellido sería transformado en Teherán como homenaje a la hermana república islámica sugiriéndose que los Reque Terán y los Terán cochabambinos transformen sus apellidos en honor a la capital Teherán.

El pensador greco–cochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga manifestó a los participantes que la mayoría de los bolivianos no ha sabido apreciar la importancia de la cooperación iraní ni la trascendencia de la cooperación boliviana a la república islámica de Irán, quedando la mayoría de nuestra gente con la impresión de que sólo se trata de un crédito para adquirir aviones y helicópteros y la cooperación iraní para instalar alguna lechería cercana al Chapare y de una estación de Televisión que ya comenzó a instalarse en la zona del Chapare, departamento de Cochabamba. Con lenguaje sencillo el pensador cochabambino nos explicó que bajo las apariencias de cambiar lechería por litio se está construyendo el eje Irán-Cochabamba, un eje que seguramente también pasa por Caracas, uniendo de esta manera al Medio Oriente con el corazón de Bolivia. Los asistentes recién abrimos nuestros chaskañawis y comprendimos la importancia de los sacrificados viajes de nuestros gobernantes, e hicimos votos para que la energía nuclear llegue a Bolivia para iluminar y dar fuerza industrial a Bolivia.

Después de una reunión tan docta, salimos todos cantando: “En esta banda y en la otra banda, la alegría es la que manda, palomitay”.

Los muertos están felices



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La Paz - Bolivia, sábado, 06 de noviembre de 2010

De acuerdo con una creencia popular, las almas de nuestros muertos nos visitan cada 1 de noviembre y retornan al cielo al día siguiente luego de charlar con las personas dolientes y buenas que los recuerdan en medio de nuestras penas cotidianas en esto que llamamos “la lucha por la vida”.

Como estoy entre las personas sencillas, comparto la fe que tiene mi comadre Macacha en estos viajes anuales que realizan las almas de nuestros parientes y amigos, y la invité a mi casa para que ambos compartiéramos con las almas de estos seres extraterrestres que vienen de tan lejanos lugares, encargándose de prepararles un sencillo agasajo cual manda la tradición mestiza de nuestro país, asumiendo ella la obligación de agasajar a las almas amigas con las comidas y bebidas que manda la tradición y que ya fueron descritas en los medios de comunicación.

Macacha y yo, en la penumbra de mi living, sólo atenuada por dos velas encendidas frente a las fotografías de quienes posiblemente nos visitarían, mientras ella musitaba algunas oraciones en latín quechua y español, y yo meditaba en los profundos misterios de la vida y la muerte. De repente la puerta se abrió violentamente de un patadón sin aparecer la figura de alguien que podría ser un futbolista invisible, lo cual me erizó los cabellos, más k’echis que de costumbre. Miré a mi comadre y ella me dijo sin inmutarse: “No se preocupe, compadre, es el alma de mi marido que siempre me visita en esta fecha”. La cochabambina le invitó chicha de Punata y un plato de chicharrón que el espíritu visitante sorbió y comió con entusiasmo sin reparar en mí, que contemplaba con angustia la desaparición de todos los manjares que mi comadre había colocado sobre una mesa especial.

Cuando el alma del señor Racacha se sació con los manjares preparados por su viuda, recién reparó en mí y me dijo: “¿Usted es el periodista que le debe plata a mi mujer y le anda ‘chuleteando’ desde el mes de febrero? Le he reconocido por la cara de penderejil que tiene. Debe usted pagarle ese dinero”. Le prometí que lo haría, y luego me contó que la otra vida es mucho mejor y que él, como transportista y dueño de flotas como fue en Cochabamba, no se preocupa por los caminos en la época de lluvias ni por la falta de gasolina, diésel ni gas como sus colegas que viven en Cochabamba.

Le pregunté si se había enterado que en Cochabamba y el resto del país había subido mucho el precio de la carne de res, de pollo, de la papa, de la cebolla y de todos los productos que componen la canasta familiar, y me dijo que en la otra vida no hay elevación en el costo de la vida y que la vida era eterna y sin preocupación alguna. Le pregunté si donde él estaba había diferencias entre unas almas y las otras, o si todas las almas eran igualitas. Se rió el cochala y me respondió: “Querido amigo, no hay dos almas que sean iguales —como no se dice tontamente en la Tierra—, todas las almas somos diferentes y allí reside la dignidad de la persona humana. Sin embargo, Dios nos ama por igual a pesar de nuestras diferencias”.

De repente el alma del cochala desapareció sin dar las gracias a su viuda ni al compadre de ésta, que alegra su viudez.

Falso yatiri estuvo en Irán



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La Paz - Bolivia,viernes, 05 de noviembre de 2010

Mis antiguas dolencias reumáticas me volvieron a tumbar en el lecho del dolor y fueron vanas las fricciones en mis ttusus (léase pantorrillas) que me practicó la buena de mi comadre Machaca, motivo por el cual le rogué que llamara a mi curandera la negrita yungueña Bartola, que reside en Coroico, a lo cual mi comadre se negó terminantemente para no incurrir en desacato a la ley antirracista porque Bartola es negrita y me enseñó a bailar la saya.

Su actitud me pareció contradictoria y le pedí nuevamente que llamara a Bartolita, pero Macacha se negó diciéndome que una cholita cochabambina sabía frotar mis ttusus al igual que una negra yungueña pues todas las bolivianas eran iguales a la hora de frotar mis ttusus.

Lo cierto es que las frotaditas que me hizo Macacha me aliviaron bastante y pude retornar a la ciudad de El Alto, donde vivo en la clandestinidad y enseño a bailar tango a la cream de la cream de las señoras y señoritas alteñas, después de lo cual me encontré con mis amigos en el naiclú Malena, luego de varias noches.

Me sorprendió ver a mis amigos los yatiris Calimán y Titirico, taciturnos y con sus jetas caídas. Quise conocer los motivos de su taciturnidad y supe que ninguno de ellos había sido invitado para formar parte de la delegación que acompañó al presidente Evo en el último viaje que realizó a la República Islámica de Irán y que en su lugar había viajado un falso yatiri llamado Wayruru, a quien las chotas de Achacachi llaman May Way. Este tema del Wayruru nos preocupó hondamente a todos y fue cuando Macacha nos sugirió: “Este asunto del Irán y nuestra virtual alianza con la república islámica deberían ser estudiados seriamente por todos los bolivianos”.

Alguien propuso invitar a Wayruru o el May Way, como le llaman en Achacachi, a que viniera al Malena a explicar la verdad de lo que hizo la delegación boliviana en Teherán y otras ciudades iraníes, pero los yatiris Calimán y Titirico se opusieron porque ellos no hablarían con ningún impostor que dice ser yatiri y sólo es un charlatán.

En vista de los convenios firmados con la República Islámica de Irán, decidimos interesarnos por algún asunto iraní, pues ahora es un país hermano, fue cuando pidió hablar Frufrú, una de las chicas del estriptís alteño para decirnos: “En estos momentos está a punto de ser lapidada (muerta a pedradas) una mujer iraní acusada de adulterio. Yo creo que las mujeres bolivianas deberíamos pronunciarnos rechazando ese brutal castigo que figura en la legislación iraní y de otros países islámicos. Es que las valientes mujeres de El Alto, de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y de otras ciudades deberíamos pronunciarnos en contra de ese brutal y anacrónico castigo, por mucho que Evo y sus ministros se abracen con el presidente Mahmud”. Frufrú fue aplaudida y se aprobó esa moción de rechazo.

El santoral boliviano aumenta



© by Paulovich



La Paz - Bolivia,jueves, 04 de noviembre de 2010

El día dedicado a honrar a Todos los Santos, dije a mi comadre Macacha con la autoridad eclesiástica que ejerzo sobre ella: “Por favor, comadre, vaya usted por las tiendas del barrio y compre 732 velas porque le debo una vela a cada santo...”, replicando ella: “Me parecen muchas velas, compadre Paulino, y no sé si podré cumplir su pedido...”.

La verdad teológica es que existen muchísimos justos en el santoral de la Iglesia Católica, muchos más que las velas que mandé comprar, retornando mi comadre cochabambina con menos de un centenar, las que no alcanzarían para agradecer los favores que los santos me hicieron en mi vida de pecador arrepentido que a lo largo de ella no pude inventar un solo pecado nuevo, pues todos ya habían sido patentados en Sodoma y Gomorra.

Convertimos mi escritorio en oratorio y encendimos muchas velas en honor y agradecimiento a los santos que cuentan con mayor clientela como San Antonio, San Judas Tadeo y San Expedito (patrono de los caminos en Bolivia que siempre están bloqueados), santos que habían sido los preferidos de mi comadre Macacha; mientras que encendí sendas velas a San Pablo (Paulo), San Agustín y San Ignacio de Loyola que sigue siendo mi Comandante.

Después de cumplir con esa actividad piadosa de la fecha, mi comadre cochabambina me preguntó si no deberíamos dirigir una plegaria y una felicitación a algún santo boliviano que seguramente los hay, especialmente en Cochabamba, respondiéndole con sinceridad mi desconocimiento absoluto en esa materia, pues todos mis amigos de la Llajta son pecadores normaluchos sin posibilidades de llegar a los altares, aunque tuve noticias de que nuestro Embajador en el Vaticano se hallaba gestionando ante una Sagrada Congregación la beatificación de algunos paisanos nuestros, todos ligados al Movimiento Al Socialismo (MAS), asunto que interesó a mi pariente espiritual y principal benefactora, Macacha viuda de Racacha.

Un espía que tengo en el Vaticano, naturalmente cochabambino, me informó que nuestro Embajador inició hace dos años la beatificación del presidente Evo por su acción misionera y apostólica desarrollada en la República Islámica de Irán, destinada principalmente a la conversión de la fe cristiana del presidente Mahmud y de sus principales ministros, lo que convertiría a esa República Islámica en un Estado Plurinacional Multicolor y Folklórico, donde no exista una religión oficial y donde todo el pueblo pueda hacer lo que le da la gana.

Macacha quedó estupefacta ante la misión apostólica que realiza quien pronto podría ser convertido en San Evo y llegar a los altares mediante una ley aprobada por la mayoría de la Asamblea Legislativa de Bolivia. Dicen que el Presidente sería también declarado beato protector de los futbolistas del planeta, y los bomberos nucleares.

También fui informado de que se inició un proceso para llevar a los altares al vicepresidente Álvaro García Linera, quien podría ser declarado virgen y mártir. Habrá más santos bolivianos, lo cual nos alegró muchísimo a los pecadores Macacha y Paulino Huanca.

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