La Noticia de Perfil™ •

Fondos para una campaña

PAULOVICH © 2009 by Paulovich

Es increíble el entusiasmo que ha despertado la campaña que ha emprendido el oficialismo para financiar la reelección de nuestro presidente Evo y aun sectores independientes se han interesado por contribuir con ideas para el mayor éxito de aquélla, como una colectividad del Bar Comercio de Cochabamba.

En efecto, la Unión Greco-Cochabambina de clientes y filósofos del Barco (Bar Comercio) que dirige el filósofo Aristóteles Giorgiadis Quiroga me hizo llegar un proyecto de decreto destinado a recaudar fondos para la reelección de Evo, con copias para el Palacio de Gobierno, el Palacio del Sillpanchu y el Palacio de las Medias.

Considerando: Que las elecciones presidenciales se realizarán “impajaritablemente” el domingo 6 de diciembre de 2009 cuando todo el pueblo boliviano acudirá biometrizado a elegir sus gobernantes que regirán nuestro Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico (antes República de Bolivia).

Considerando: Que cada ciudadano es un voto y cada voto cuesta plata, y “la plata está escaso” debido a la crisis mundial que sacude por igual a Estados Unidos, Irán, Andorra y también a Totora en su nuevo aniversario.

Considerando: Que el Bono Lealtad destinado a los empleados públicos resultará insuficiente para sufragar los gastos que demandará la reelección del presidente Evo pues muchos empleados pobres destinarán dicho bono a la alimentación de sus guaguachas y otros gastos del hogar.

Considerando: Que el aporte a la campaña electoral que realizarán los diputados y senadores del Movimiento Al Socialismo ahora tendrá que ser repartido entre otros candidatos oficialistas, como el señor Román Loayza y otros que irán apareciendo como si el pueblo fuera cojoro y no se diera cuenta de que es la misma chola con otra pollera.

Decreta:
Artículo 1.- Se obligará a la Policía Nacional dar con los autores del robo de 450.000 dólares que debían se entregados a Santos Ramírez, plata cuyo paradero se desconoce. ¿Sabrá algo la Policía?

Artículo 2.- Se insinúa a los honrados funcionarios de la Administración Pública entregar el 10 por ciento de las coimas que cobran bajo el título de “Gastos de Tramitación” por trámites que deberían ser gratuitos porque para eso les paga el Estado.

Artículo 3.- Se suspende temporalmente el status de Paraíso Fiscal del que gozan las provincias del Chapare (departamento de Cochabamba) y se crea el Impuesto Voluntario y Obligatorio sobre la Producción de Coca, Fabricación de Cocaína y Tráfico de Drogas al Exterior por ser la cadena productiva más importante del país, tarea que deberá correr a cargo de los dirigentes de cada sindicato cocalero y teniendo en cuenta que nuestro candidato a la reelección don Evo Morales es el máximo dirigente de la Federación de Cocaleros.

Es dado en las instalaciones del Bar Comercio, etc., etc. Léase, compréndase, sonríase y archívese.

Escuela para candidatos

PAULOVICH © 2009 by Paulovich

Durante la fogata de San Juan que encendimos la noche del martes en una calle de El Alto, mi amigo el yatiri Titirico me dijo en uno de sus momentos reflexivos: “Yo te aconsejo, hermanito, que en vez de seguir con tus clases de tango para señoras y señoritas de la alta sociedad alteña, deberías organizar una escuela para candidatos donde dictaríamos un curso acelerado que garantizaría el triunfo de nuestros inscritos”.

La idea me interesó, pues las clases de tango que imparto en el Naiclú Malena ya me trajeron problemas con mi esposa a raíz de los perfumes que utilizan mis coquetas alumnas y que impregnan mis trajes, mis camisas y hasta mis calzoncillos, según el fino olfato de la española.

Al saber de ese mi conflicto hogareño, me dijo el yatiri: “Ya ves que hasta tu hogar peligra por esas clases de tango que das a las alteñas. Con nuestra próxima escuela para candidatos nos llenaremos de plata y sólo llevaremos a nuestros hogares olores ordinarios a pisco, tabaco, sobacos y pies que huelen sólo a queso”.

Para convencerme de su original proyecto, el brujo aymara dijo que sólo aceptaríamos en nuestro curso acelerado a candidatos pertenecientes al Movimiento Al Socialismo (MAS) por ser éstos más próximos al triunfo.

Como la cuestión económica importa mucho, pedí al brujo una cantidad aproximada de lo que podríamos cobrar a nuestros discípulos y el yatiri respondió presto: “Yo creo que podríamos cobrarles la suma equivalente a su primer sueldo del cargo obtenido, ya fuera de Presidente de la República, Vicepresidente o congresal. Esas sumas tendrían que ser pagadas en dólares y en el momento de su inscripción en nuestro curso”. La perspectiva me pareció brillante y que sería del agrado de mi esposa.

Pregunté al yatiri la razón de inscribir solamente a candidatos pertenecientes al MAS, obteniendo la siguiente respuesta: “Es que los otros, por muy inteligentes, honrados y patriotas que fueran, no ganarán porque yo sé las consignas que se dan desde arriba, y no te olvides que alterno frecuentemente con el presidente Evo y el canciller Choquehuanca y los ministros Rada, Quintana y San Miguel, que son los principales, pues los otros son de cuarta y amateurs”.

Ya convencido del éxito que podría alcanzar nuestra escuela, pregunté al brujo si había pensado en el nombre que llevaría nuestra escuela para candidatos, pensando en ilustres personajes de la política mundial, como John F. Kennedy, Nikita Kruschev, Mao Tse Tung, Víctor Paz Estenssoro o Bill Clinton, pero el brujo sonrió inteligentemente y me dijo: “No seas crudo, hermanito, nuestra escuela para candidatos se llamará El Caballo del Corregidor”, idea feliz que casi me hace relinchar. Después de esa charla instructiva y providencial, volvimos a la fogata de San Juan que estaba en su esplendor y donde todos los invitados se morían de la risa al comentar la frase propagandística que dice: “La Paz y El Alto, líderes en limpieza ambiental”.

“Mi pichicata querida”

PAULOVICH © 2009 by Paulovich

Al conocer la noticia de que la coca generó 113 toneladas de cocaína durante el pasado año, me vino mi ataque surtido de locura. Mis pelos y vellos se pararon, mis ojos se miraron el uno al otro como los de Ojinson Crusoe, mi cerebro se volvió caldo de cabeza de cordero, y abrazando a mi esposa, le dije con voz de ultratumba: “¡Mi pichicata querida, tú salvarás a Bolivia!”.

Mi esposa, paralizada por el terror, apenas pudo telefonear de urgencia a mi psiquiatra de cabecera, el afamado doctor Marcelo de la Quintana, quien le dijo: “Dele inmediatamente un golpe en la cabeza y amárrelo a la cama mientras yo llego”.

El galeno me administró dos inyecciones de pinchaculina y un tranquilizante que se utiliza para los caballeros que se lesionan en el Club Hípico Los Sargentos, fármacos que me hicieron dormir durante cinco horas, al cabo de las cuales desperté y le dije a mi esposa con voz trémula: “¡Mi pichicata querida, tu salvarás a Bolivia!”.

Luego le pregunté: ¿Tú me acompañarías al Chapare para plantar coca (hoja sagrada) y cosechar cocaína para convertirnos en ricos y vivir luego de Marbella o en Mónaco? Ella, compadecida de mis desvaríos, me respondió: “Claro que sí, chaval, yo te acompañaría al Chapare, o a Caranavi, o a Palos Blancos, o al Parque Nacional Isiboro Sécure”.

Sus palabras de lealtad matrimonial me tranquilizaron, y ella dulcemente me preguntó si me fue muy mal en mi carrera de periodista y escritor. Quise exprimir alguna respuesta inteligente de mi cerebro, pero como éste se había convertido en un caldo de cabeza de cordero, sólo salió un chorro de agua caliente. En pocas palabras le dije: “No me quejo de mi suerte literaria y gané hasta algunos premios, pero hacerme rico nunca pude. Y ahora si tú me ayudas seremos ricos de verdad produciendo y vendiendo cocaína en un territorio cada día más extenso y cumpliendo la nueva Constitución mamarrachada, que en uno de sus preceptos habla de la hoja sagrada de la coca y de la protección que le prestará el nuevo Estado Plurinacional, multicolor y folklórico (antes República de Bolivia)”.

Mi esposa derramó lágrimas de verdad cuando le conté que en mi intento de ser ricos había vendido ropa usada en varias ciudades hasta que el Gobierno me lo prohibió. Compré dos autos usados que debía recoger en Arica, pero el Gobierno decretó que mis autos no pasarían, perdiendo toda mi pequeña inversión. También trabajé en una microindustria que fabricaba mangas de chaleco, pero el contrabando de ropa china desvaneció mis sueños.

¿Qué más me queda por hacer? —le pregunté—, concluyendo mi historia con estas patéticas palabras de un loco rematado, de cerebro acuoso y de palabras amargadas: “Sólo nos queda dedicarnos a la plantación de coca, a la fabricación clandestina de cocaína y a la exportación de droga. Vámonos al Chapare, o a los Yungas de La Paz, a Caranavi, a Palos Blancos y a Apolo. No nos queda otro camino en este país cocalero, presidido por un insigne cocalero”.

183 Aniversario de la Policía

PAULOVICH © 2009 by Paulovich

Hace dos días me encontraba cumpliendo mi pena de arresto domiciliario con centinela a la vista en mi alcoba conyugal, y añorando los días felices que pasé en la cárcel de San Pedro acusado calumniosamente de bigamia, cuando mi esposa (que es nieta de un coronel de la Guardia Civil Española) me despertó de un codazo y me dijo: “Te llama por teléfono el Presidente de la Asociación de ex Presos del Panóptico Nacional”.

Atendí inmediatamente la llamada de mi amigo, alias “el Matasuegras”, quien me dijo: “Hermanito, hoy se celebra el 183 Aniversario de la creación de la Policía Nacional y quisiera pedirte que viajes a Santa Cruz, donde se celebrará el fausto acontecimiento y saludes al general Víctor Hugo Escóbar, comandante de la entidad, en nombre de la Asociación, porque nadie está libre de una desgracia y en cualquier momento tú y yo podríamos volver a la cárcel de San Pedro”.

Como mi arresto domiciliario no me permite viajar a ninguna parte sin orden del señor Juez y de mi digna esposa, no me quedó más remedio que permanecer en la ciudad de La Paz y visitar las oficinas del Comando Nacional de Policías para depositar allí una ofrenda floral en nombre de la Asociación de ex Presos del Panóptico Nacional y una tarjeta de felicitación al general Escóbar, comandante general.

Ingresar a la primera sede policial del país no fue tarea fácil, pues me cerró el paso el Comandante de Guardia, quien me exigió que le diera mis generales y el objeto de mi visita; respecto a mis generales le dije: Entre mis generales está el primero que se llama Víctor Hugo Escóbar y otros que le colaboran y cuyos apellidos no recuerdo. El cabo de Guardia frunció el ceño y me dijo: “No venga a hacerse el chistosito conmigo porque lo puedo arrestar por faltamiento a la autoridad”. Ante esa amenaza le mostré mis dos cédulas de identidad, lo cual le molestó y me preguntó por qué utilizaba dos cédulas, respondiéndole que me las habían expedido en la oficina de Identificación y me las había entregado un miembro de la Policía. Con lo que quedó satisfecho.

Luego mandó revisar con un subalterno el ramo de flores que llevé para comprobar si entre ellas no ocultaba algún material explosivo. Por fin me franqueó el paso y me condujo hasta el despacho del general Escóbar, donde depositamos la ofrenda floral. En cuanto a mi mensaje de felicitación, quiso enterarse de su contenido, pero yo le manifesté que él no podía violar la correspondencia dirigida a su Comandante, pero tanto insistió que se lo mostré y decía así: Ilustre comandante Escóbar: Reciba el saludo respetuoso de la Asociación de ex Presos del Panóptico Nacional augurándole mejores días a la Policía Nacional que hoy cumple 183 años de vida, mientras la sociedad boliviana le insinúa mayor seguridad ciudadana. Nosotros creemos que su labor es muy difícil porque el número de delincuentes ha crecido mucho en todos los círculos de la actividad: el hampa, la Policía, YPFB, Aduana Nacional y diversos ministerios. Ojalá pueda usted luchar con éxito contra la delincuencia organizada. Atentamente, “el Matasuegras”, Presidente.

 
___________________________________________________________________
Copyright © 2006 – 2011 by Alfonso Prudencio Claure