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Candidatos deberían confesarse



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, Miércoles, 31 de marzo de 2010

Como muchísimos católicos pecadores, ayer acudí al templo de Obrajes para confesar mis pecados ante un sacerdote —como prescribe la Iglesia— y poder comulgar mañana, Jueves Santo. Tuve que hacer una larga cola, aunque no tanto como cuando voy a comprar una garrafa de gas. Para que el señor cura no me reconociera a través de la ventanilla, me puse una peluca de mujer y no tengo inconveniente para publicar el diálogo entre el cura y este pecador.

—Ave María Purísima.

—Sin pecado concebida.

—¿Cuánto tiempo hace que no te confiesas, hija?

—Desde las últimas elecciones, o sea desde diciembre del año pasado padre, y no soy hija, sino hijo.

—Es que con esa melena que llevas cualquiera se confunde. ¿Y cómo te fue en las elecciones de diciembre pasado?

—Ganamos padre, con más del 70 por ciento.

—Así que votaste por el presidente Evo y por el MAS...

—Sí padre, porque no me gusta perder ni en el fútbol ni en las elecciones, ni tampoco en lides amorosas.

—Pero con esa melena te ves horrible, hijo.

—Es que no tengo tanta plata como el Evo y el Álvaro, que cambian de look cada 15 días.

—Yo, como confesor, no opino sobre política. ¿Has ganado mucha plata desde diciembre a la fecha cometiendo actos de corrupción administrativa y causando graves daños económicos al Estado?

—Ay, padre, está usted hablando igualito que el Evo o la Nardi Suxo, ministra anticorrosión.

—Yo no hablo como nadie, sino como lo que soy, un sacerdote que escucha pecados y perdona en nombre de Dios. ¿Has cometido actos de corrupción administrativa?

—No padre, porque desde el año pasado no consigo pega ni en Yacimientos ni en la Aduana, ni en el Ministerio de Minería.

—¿Y no has conseguido que el MAS te incluya en sus listas como candidato a Gobernador, Alcalde o concejal?

—Sí padre. Mi comadre Macacha ha conseguido que yo sea candidato a Alcalde por un pueblo que se llama Alalaypata y estoy seguro que triunfaré.

—Felicitaciones hijo, y me alegra que acudas ante un confesor como yo antes de ganar las elecciones del próximo domingo.

—¿Y qué piensas hacer por ese pueblo desconocido?

—Construiré un puente a lo largo sobre el río Quitacalzón, un aeropuerto para naves espaciales que pronto construirá Bolivia y un edificio para la sede de las Naciones Unidas Originarias (ONU por sus siglas en inglés), entidad que acaban de anunciar el presidente Evo y su canciller Choquehuanca. Las comisiones que cobraré legítimamente por tales obras me permitirán vivir feliz por el resto de mis días.

— Te felicito hijo y perdono tus pecados in nómine Patris, Filio et Spiritu Santo. Ojalá todos los candidatos se confiesen como tú para comulgar el Jueves Santo.

Jesús pudo ser Alcalde



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, Martes, 30 de marzo de 2010

Después de haber visto multitudes de fieles católicos llenar los templos de todo el país el Domingo de Ramos recordando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, no pude menos que llegar a la siguiente conclusión: Jesús pudo ser Alcalde de Jerusalén y de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y cualquiera otra ciudad judía y boliviana.

Esta idea aparentemente incongruente y extravagante se me vino a la mollera sólo porque las autoridades nacionales determinaron el verificativo de las elecciones departamentales y municipales en plena Semana Santa, no sé si por pura casualidad o premeditadamente para santificar sus resultados o dificultar las manifestaciones de la fe Cristiana.

Resulta que “sin querer queriendo” —como diría un personaje de Chespirito— las muchedumbres que salían de nuestros templos con palmas benditas en sus manos para unirse a Jesús recordando su jubiloso ingreso en Jerusalén se encontraron en calles y avenidas con manifestaciones ciudadanas que vitoreaban a sus respectivos candidatos a alcaldes y gobernadores.

Mientras los creyentes cristianos —este periodista entre ellos— decíamos en nuestros corazones: “Gloria a Dios en las alturas (3.600 metros sobre el nivel del mar) y paz a los hombres de Buena Voluntad”, los manifestantes electorales coreaban los nombres de sus candidatos y repartían poleras, bolígrafos, afiches, banderas y salteñas adquiridos, posiblemente, con dineros estatales. En tanto, yo y mis amigos estábamos en Jerusalén con los ojos de la fe. Una ciudad caliente y polvorienta en aquellos años y también ahora. Los jerosolimitanos y los visitantes echaban flores y saludaban con palmas de olivos a Jesús que recorría la ciudad montado en un burrito blanco mientras sus apóstoles, parientes y amigos le seguíamos y sonreíamos a la multitud, al igual que ahora los llunk’us (léase aduladores) rodean al candidato o candidata para luego mostrar las fotos a sus amigos.

Como yo estaba simultáneamente en Jerusalén y en La Paz grité: “Jesús de Nazaret a la Alcaldía de Jerusalén”, y mi Ángel de la Guarda me dio un codazo en las costillas y me dijo que no gritara tonterías porque Jesús es el Hijo de Dios y también el Rey de Reyes y Dueño del Universo, y que las alcaldías no son más que principados mestizos de pequeña duración en el gobierno de las ciudades y que para construir tres puentes necesitan de empréstitos internacionales. Como sí algún manifestante paceño hubiera escuchado la reprimenda que me echó mi Ángel de la Guarda, hicieron su aparición otros manifestantes haciendo rugir sus motocicletas para acallar a sus adversarios políticos.

Al verme nuevamente en el séquito que acompañaba a Jesús que recorría Jerusalén montado en un burrito blanco, le pregunté a mi ángel custodio si yo podría prestar a Jesús mi Hardley Davidson que la tenía guardada en mi garaje y me respondió:

“Jesús no precisa de motos para triunfar porque él es humilde y nos pide a sus seguidores que también lo seamos. Y es lo que nos ha pedido el cardenal Terrazas en su homilía de hoy”.

Domingo de Ramos



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, Domingo, 28 de marzo de 2010

Hoy comienza la Semana Santa y recordamos la entrada triunfal de Jesús en la ciudad de Jerusalén, acontecimiento que quise vivirlo por segunda vez porque en una de mis vidas anteriores ya estuve en la capital de los hebreos tendiendo palmas de olivos al paso de Jesús, gritando con emoción sincera: Hosanna en las alturas, bendito es el que viene en nombre del Señor.

Al despuntar el nuevo día, mi Ángel de la Guarda me dijo en la oreja una parte del Salmo 23 que dice: “¿Quién es el rey de la gloria? El Señor fuerte y poderoso, el Señor Poderoso en la batalla”. Agradecí el mensaje y fui al encuentro de Jesús, preguntando a los vecinos dónde se realizaría la Entrada de Jesús, respondiéndome una cholita: “Ay, caballero, la única entrada de Jesús que yo conozco es la entrada de Jesús del Gran Poder”. Y me fui al barrio de Chijini.

Como todos los domingos en esta época, el barrio de Chijini ya se hallaba ocupado por conjuntos de bailarines que ensayaban sus bailes folklóricos para la Entrada de Jesús del Gran Poder que es el 29 de mayo, pero no vi en ninguna parte al Jesús que yo buscaba y a quien el pueblo de Jerusalén le recibía con palmas triunfales.

Me refugié en mi interior y llamé a mi amigo Ángel Bueno, que así se llama mi Ángel de la Guarda, diciéndole que nos equivocamos de barrio o de ciudad porque en Chijini la gente bailaba y se hallaba en otros menesteres muy distintos. Ángel Bueno me dijo:

“Es que a Jesús sólo podrás verlo con los ojos de la fe. Cierra tus ojos y lo verás y comprobarás que es el mismo que viste en Jerusalén hace más de dos mil años”.
Cerré los ojos y lo vi, montado en un burrito blanco, saludando a los jerosolimitanos y bendiciéndolos a pesar de que él sabía que aquellos que le echaban flores a su paso y reconocían su realeza y su divinidad lo matarían muy pronto.

Abrí los ojos de la carne y la imagen de Jesús desapareció, como también los judíos que le vitoreaban, los fariseos que le envidiaban y los romanos que le temían. Volví a verme rodeado de cholas y cholos bailando, luciendo joyas de oro, bebiendo y comiendo, hasta que me aburrí y me dirigí a una plaza cercana con la esperanza de ver nuevamente a Jesús. Allí me encontré con inmensos gentíos que vitoreaban a sus candidatos a alcaldes y gobernadores, pues habrá elecciones dentro de siete días. Unos gritaban “viva Elizabeth” y otros la silbaban y la insultaban, pero nadie mencionaba a Jesús, ni tenía palmas y flores y sólo portaban piedras y otras armas.

Volví a quejarme a mi Ángel de la Guarda y él otra vez me pidió que cerrara mis ojos de la carne y abriera mis ojos de la fe. Le obedecí y volví a ver a Jesús montado en su burrito blanco, flanqueado por sus apóstoles y amigos, seguido de cerca por sus parientes y observado por agentes del Ministerio de Gobierno de la Judea de esos tiempos. Antes de que su imagen volviera a desaparecer le dije: “Bienvenido a Bolivia y quédate con nosotros”.

Una semana non sancta



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, Sábado, 27 de marzo de 2010

El hecho de que las elecciones se realicen durante un día de la Semana Santa es obra del Demonio porque la mayor parte de los pecadores estaremos sumergidos en nuestras preocupaciones electorales, olvidándonos un poco del propósito de convertirnos a Dios.

Llegué a esa conclusión luego de haber asistido anoche a una manifestación política en favor del señor Patana, candidato a Alcalde de El Alto, y del señor Cocarico, que es candidato a Gobernador del departamento de La Paz, ambos intimeits del presidente Evo. Después de una ruidosa y “espontánea” marcha por las calles agrietadas de la urbe, hubo un ajtapi al que no asistí, dirigiéndome al naiclú Malena para despedirme de mis alumnas tangueras y del elenco estable del afamado local, pues hice el firme propósito de no volver a El Alto durante los días de la Semana Santa que comienza mañana Domingo de Ramos y concluye el Domingo de Resurrección, convertido en domingo de elecciones.

Aprovechando de mi auditorio femenino poco ilustrado en asuntos religiosos, les conté que a partir de mañana me dedicaría a cumplir actos piadosos pidiendo a Dios perdón de mis pecados, que son corrientuchos, porque en mis 80 pirulos no conseguí inventar ni un solo pecado nuevo. Una de las chicas me preguntó si llegaría a confesar mis pecados ante un cura, contestándole que sí y que también comulgaría y rezaría varios días el Vía Crucis y asistiría a la Procesión del Santo Sepulcro y que me alegraría con la Iglesia el Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección.

Ese momento llegaron al naiclú Malena los yatiris Calimán y Titirico lanzando vítores a Patana y Cocarico (ahora primo de Titirico) oliendo a azufre quemado, como huelen los verdaderos hijos de Satán, y dijo Calimán: “Hoy comienza la Semana Mayor de nuestros candidatos Patana y Cocarico y nosotros tendremos actuaciones todos los días hasta que ganemos las elecciones como nos manda nuestro apu mallku Evo Morales”.

Inmediatamente comenzaron a descorchar botellas de “champú”, que así llamamos los cholos a la champaña, y se iniciaron los actos de “la semana non sancta”, cuando los principales personajes serán los candidatos a alcaldes y gobernadores en El Alto: Patana y Cocarico.

Fiel a mi propósito de vivir una Semana Santa piadosa, hice un guiño a las chicas del varieté y abandoné el “Malena” haciendo mutis por el foro y sin pagar mi cuenta que seguramente fue cargada a los candidatos, como tradicionalmente ocurre en todo el territorio nacional.

Mi comadre Macacha me llamó por teléfono para preguntarme: “¿Qué haremos mañana Domingo de Ramos, compadre?”, contestándole con firmeza: “¡Ya no más chicha, ya no más cholas! Mañana y toda la Semana Santa estaré cumpliendo con mis deberes religiosos como manda la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Me he propuesto orar y meditar en los grandes Misterios de la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo”.

Cristina visita a Evo



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La Paz - Bolivia, Viernes, 26 de marzo de 2010

La presidenta de Argentina, señora Cristina Fernández de Kirchner, visita hoy a su homólogo boliviano Evo Morales en la capital Sucre y será recibida en una Sesión de Honor de la Asamblea Legislativa del Estado Plurinacional de Bolivia que se realizará en la Casa de la Libertad.

Hice todos los esfuerzos posibles para tratar de “colarme” en alguna delegación oficial de las muchas que viajarán de La Paz y El Alto a la ciudad de Sucre, hablé por teléfono con la señora Hillary Mamani, actual “Asesora de Look” del presidente Evo y del vice Álvaro ofreciéndome como ayudante de peluquería, pero mi amiga Hillary nada pudo hacer. Traté de hablar con el canciller David Choquehuanca y me mandó a freír churros, busqué a sus asesores en política internacional, los yatiris Calimán y Titirico, para que me llevaran a Sucre como experto en Tangos, pero los brujos aymaras me dijeron que era imposible llevarme porque “Choque” (como llaman ellos al canciller Choquehuanca) les había encargado la revisión del contrato gasífero que Bolivia firmará con Argentina. ¿Qué me quedaba por hacer?

Me fui por mi cuenta a Sucre. Ya en la capital busqué alojamiento en los mejores hoteles, residenciales y pensiones, pero todos estaban ocupados por los capos del Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa. No me quedaba más remedio que recurrir al hospital psiquiátrico Gregorio Pacheco, más conocido como el manicomio Pacheco, donde varias veces fui huésped temporal y una vez fui internado cuando enloquecí de amor por una flaquita cuando era joven. La población del manicomio me recibió cariñosamente, como siempre, y lo primero que me dijo un loco que se creía Gardel fue:

“Es una pena que las autoridades nacionales no hubieran tomado en cuenta al manicomio Pacheco (que es una institución nacional) para rendirle homenaje a la presidenta argentina Cristinita, a quien yo le habría cantado un tango que vengo ensayando hace tres meses”.

Le pregunté qué tango le habría cantado a la ilustre visitante y el demente me dijo: “El tango Loca”. Miré al orate con pena y ternura, y continué conversando con mis amigos del manicomio Pacheco.

Uno de los locos inteligentes me dijo: “Claro que me alegra la visita de la presidenta Kirchner a Sucre y también el ascenso a Generala del Ejército argentino a la coronela boliviana Juana Azurduy de Padilla, que nació en Chuquisaca y comandó grupos libertarios en la Guerra de la Independencia, pero su presencia en Sucre faltando una semana para las elecciones es una coincidencia que me amosca, ¿no será esta visita una ayuda a las candidaturas oficialistas en Chuquisaca..?”.

Cuando mis amigos loquitos quisieron debatir acerca del convenio gasífero que suscribirán Argentina y Bolivia, les pedí que dejáramos ese asunto en manos de los expertos, aunque un loco me dijo con cierta razón: “En YPFB faltan los expertos y sobran los ‘mañudos’". Mañana les contaré nuevas cosas desde

Sindicato de delincuentes



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, Jueves, 25 de marzo de 2010

La noticia de que tres ex presidentes de Bolivia y un ex vicepresidente fueran calificados como “delincuentes organizados en un sindicato por el actual mandatario Evo Morales ha corrido como reguero de pólvora por gran parte del mundo y llegó a Alemania, donde una tía cochabambina-teutona quedó sumida en un mar de dudas y de vergüenza al enterarse del hecho que fue difundido por la televisión europea.

—Estoy llamando desde Beglín. Quiego hablag con mi sobrino Von Paulus Huanca, más conocido como Paul Anka.

—Ese delincuente está prófugo, señora, y no ha vuelto a su casa desde hace tres días cuando salió a El Alto con libertad provisional.

—Mentigoso, tú egues mi sobrino, he gueconocido tu voz.


Eduardo Rodriguez Veltzé, Victor Hugo Cardenas Conde, Jorge Fernando "Tuto" Quiroga Ramírez, Carlos Diego Mesa Gisbert. Meztizo y colla boliviano, norteamericano y español, respectivamente. Según Evo Morales este grupo es un "sindicato de delincuentes" y para Garciua Linera es "Un taxi partido". Caricatura © TROND / La Razon™ . All rights reserved.

—Es que cambio mi voz cuando me llaman por teléfono, porque los “jueces me andan buscando” —como decimos los cholos— porque me consideran un delincuente peligroso.

—De eso queguía hablagte, sobrino, pogque en la televisión eugopea acabo de sabeg que cuatro ex mandatarios bolivianos han sido calificados de delincuentes y dos de ellos son mis paguientes, como el ex presidente Tuto Quigoga y Rodríguez Veltzé, junto con don Carlos Mesa y don Víctog Hugo Cágdenas.

—Todos los que has nombrado, tía Von Karajan, son angelitos a mi lado, porque el único delincuente de verdad en nuestra familia soy yo. Tu pariente Tuto Quiroga es un ingeniero recto y correcto, y casi angelical que asciende al Illimani una vez al año y al Tunari cada semana. Yo lo he tenido en mi brazos cuando era wawita y desde entonces no ha cambiado mucho. Soy amigo de su papá.

—¡Qué pena me da sabeg que te considegues un delincuente!

—Claro que lo soy y en la hampa me conocen como “La verruga endiablada”. Te cuento que también conozco al señor Mesa, al Rodríguez Veltzé y al Víctor Hugo, los que son ciudadanos ejemplares comparados conmigo. Si ellos son delincuentes, ¿qué nomás dirán de mí?, que soy cholero, periodista, contrabandista, amigo de los yatiris alteños, aprendiz de brujo y diplomado en pedomancia.

—¿Qué es eso de “pedomancia”? Esa palabra me huele mal.

—No, tía Von Karajan, la quiromancia consiste en saber

leer la suerte de una persona en las líneas de sus manos y la pedomancia es saber leer la suerte de una persona en las líneas de sus pies. Un pedomántico famoso me dijo en España que yo sería un delincuente en mi país, pero que siempre habría una mujer que me salvaría del patíbulo.

—¿Tal vez esa mujer segué yo, tu tía Clothilde von Karajan Quiroga?

—No, tía Clothilde, es la Virgen de Urkupiña, a quien siempre acudo en los momentos difíciles de mi vida de periodista, de profesor de tango, de contrabandista, y también de posible aduanero, gracias a la influencia que tiene con la Mamita mi inefable comadre Macacha. Si los mencionados ex mandatarios calificados de delincuentes fueran devotos de Urkupiña, no serían castigados de esa manera tan cruel e injusta.

Bailar es cosa sana



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La Paz - Bolivia, Miércoles, 24 de marzo de 2010

El pasado domingo se bailó en algunas calles del barrio de Chijini de La Paz, mientras el barrio Sur fue tomado por manifestantes políticos para competir entre ellos coreando los nombres de candidatos a alcaldes y gobernadores. Como soy bueno para ambos ejercicios ciudadanos y mis dolores reumáticos atacaban mis ttusus (léase pantorrillas), tuve que llamar por teléfono a mi comadre Macacha para que aliviara mis dolencias. A los pocos minutos, la cholita cochabambina se presentó en mi casa con sus aretes de oro (orejeras y bajeras), un topo de oro sujetando su manta de seda, mientras una hermosa pollera de noble tela dejaba adivinar su blanca mank’ancha (léase enaguas); todo ese conjunto aurífero y textil se hallaba coronado por un sombrero Borsalino legítimo adornado también con otra joya de oro de 18 quilates.

No pude menos que preguntarle a Macacha: “¿Por qué vienes tan elegante y enjoyada si sólo te he llamado para que me des unas frotaditas en mis ttusus...?”. Macacha sonrió y dijo: “Es que después de la frotadita a tus ttusus me acompañarás a una fiesta preparatoria del Gran Poder que llegará a fines de mayo”.

Preparó una mezcla de ungüentos, pomadas y menjurjes, se los echó en sus manos y con ellas me frotó los ttusus sin hacer caso a mis gritos de dolor, hasta que éste se marchó y yo salté de la cama cual un cabrito retozón. Macacha sacó del garaje mi motocicleta Hardley Davidson y nos trasladamos raudos a la zona de Chijini, donde ya estaban bailando los miembros de la Fraternidad Viajantes Honestos al Desaguadero, prestigiosa entidad de contrabandistas honrados que fue organizada para dar gracias al Señor del Gran Poder por beneficios recibidos.

Bailé cinco minutos y volvieron mis dolores reumáticos, lo que puse en conocimiento de mi curandera cochabambina, quien me dijo que descansara mientras ella continuaba bailando y rebotaba de cholo en cholo, lo cual me puso celoso y me llevó a pedirle que respetase el buen nombre de su finado esposo.

Mientras observaba a nuevos grupos folklóricos que este año se sumarán a los danzantes del Gran Poder, me dediqué a hacer un evalúo de las joyas que lucían las cholitas danzantes que en gran mayoría son comerciantes que trabajan en la ciudad de La Paz y ahorran su dinero para convertirlo en joyas que lucen en algunas ocasiones, pues la mayor parte del tiempo trabajan de sol a sol.

¿Pobre el pueblo paceño, el orureño, el cochabambino y el potosino? Me parece que no es tan pobre. El pueblo que yo vi el domingo preparando sus bailes para la fiesta del Gran Poder era un gentío feliz, rico y entusiasta del baile.

Al volver al barrio Sur vi a millares de empleados públicos que habían sido obligados a asistir a manifestaciones electorales en pro de algunos candidatos oficiales y semioficiales. Volvían cansados de su servidumbre política. Al cruzarme con algunos en alguna calle, no pude menos que decir: “Éstos son los verdaderos pobres de La Paz y los ricos están bailando preparándose para la fiesta del Gran Poder”.

Ya casi tenemos mar



© by Paulovich



La Paz - Bolivia, Martes, 23 de marzo de 2010

El ministro de Relaciones Exteriores, señor David Choquehuanca, fue entrevistado por un periódico local en vísperas del Día del Mar que celebramos hoy en recuerdo de nuestro héroe civil Eduardo Avaroa, quien murió defendiendo Calama de los invasores chilenos en 1879. De acuerdo con las declaraciones del Canciller, nuestras conversaciones con Chile han progresado mucho dentro de una agenda de 13 puntos que incluye el problema de nuestra mediterraneidad, noticia que me causó alborozo y me llevó a buscar a mis amigos yatiris Calimán y Titirico que —según ellos— asesoran al señor Choquehuanca, el Apu Mallku y otros gobernantes en asuntos de política internacional y problemas sentimentales.

Anoche me dirigí a la ciudad de El Alto para cumplir con mis deberes de profesor de tango en mi Academia Carlos Gardel y después de ello pude conversar con ellos en un reservado del naiclú Malena llamado por su elegancia “La Cancillería”. Planteado el tema principal, Calimán me dijo al comenzar: “Ya casi tenemos mar, hermanito, después del clima de confianza mutua que crearon la presidenta Bachelet y el presidente nuestro amado Evo”, palabras que me emocionaron y me llevaron a darle un abrazo, porque desde niño yo había soñado con el retorno de Bolivia al mar Pacífico, y hasta ahora conservo los trajes de marinero que me cosía mi madre para que pudiera lucirlos frente al monumento a don Eduardo Avaroa.

Sin embargo, para no ilusionarme en demasía, pregunté a mis amigos yatiris que me aclarasen qué significaba “casi ya tenemos mar” en términos de tiempo porque —como ustedes saben— ya tengo más de 80 pirulos y no me gustaría morirme antes de darme un chapuzón en aguas del Pacífico y persiguiendo a una sirena chilena. Titirico me dijo: “No te puedo dar la fecha exacta porque tú ya sabes que las conversaciones diplomáticas son siempre largas y su éxito no depende sólo de la inteligencia de los negociadores, sino de la percepción popular de ambas naciones”, argumento que me pareció razonable.

Sin embargo, para que no perdiera mi inicial entusiasmo, el yatiri Calimán empezó a ponderar la inteligencia y la habilidad del canciller Choquehuanca, de nuestro cónsul en Chile, Walker San Miguel, y del nuevo cónsul de Chile, el señor Canelas, descendiente de cochabambinos y, por lo tanto, superinteligente.

Entonces, renació mi optimismo porque recordé que el canciller Choquehuanca es el descubridor del sexo de las piedras y que San Miguel fue el primer impulsor del satélite Túpac Katari que los chinos van armando para la Agencia Espacial Boliviana y que nos costará “un huevo de la cara”, y me atreví a preguntar qué haría nuestro presidente Evo si Bolivia lograse retornar al mar durante su Gobierno. Calimán me dijo que adquiriría para la Fuerza Naval un submarino nuclear y algunos acorazados para defender nuestras costas.

Esa posibilidad me entusiasmó, y casi llegué al delirio al saber que también dotaría a nuestra Fuerza Naval de un destacamento de cholas kamikases, voluntarias suicidas que, montadas en torpedos de gran explosivo, atacarían las costas de potencia enemigas.

Unas cárceles humanas



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La Paz - Bolivia, Domingo, 21 de marzo de 2010

La cárcel de máxima seguridad San Pedro de Chonchocoro se encuentra muy cerca de la ciudad de El Alto, motivo por el cual la noticia de los incidentes producidos en ella tuvo mayor resonancia produciéndose debates en el naiclú Malena entre los habitúes del local y hasta un intento de manifestación en contra del alcalde alteño, señor Fanor Nava, exigiendo para el Malena un baño sauna, parrillero y un gimnasio iguales a los que goza el ex presidente de la República general Luis García Meza, quien cumple 30 años de prisión sin derecho a indulto en el mencionado penal.

Cuando mis amigos alteños y las chicas del varieté me preguntaron sobre el asunto, les dije:

“Me alegra que un preso de Chonchocoro goce de comodidades como el baño sauna, un gimnasio y un parrillero; y ojalá que todos los presos de esa cárcel y de otras gozaran de esas comodidades pues han sido privados del bien más grande que Dios le ha dado al hombre y que se llama Libertad”.
Las chicas del varieté me besaron en la frente, en las mejillas y hasta en mis orejas dejándome cubierto de rayitos y estrellitas que iluminan su maquillaje, pero nunca faltan encontrones y por ahí saltó otro cholo malencarado y bilioso que a título de abogado me dijo:
“La cárcel es una sanción por delitos que cometen los reos y la pena debe ser severa para quien incumplió la ley, o sea, una celda oscura, una hora de sol al día, recibiendo de alimento sólo agua y pan”.
Esas palabras me hicieron temblar porque nadie está libre de una desgracia, o de una calumnia, o de una venganza política y aparece un abogado odiador y obsesivo que logra meterte en la cárcel de Chonchocoro por 30 años, con una hora de sol al día, incomunicado con el resto del mundo y sometido a pan y agua.

Entonces llegaron mis amigos yatiris Calimán y Cocarico, perdón Titirico, que se integraron al diálogo y uno de ellos dijo:

“Claro que una cárcel como la de Chonchocoro debería ser de máxima seguridad y no de máxima comodidad, pero en un penal nunca debería estar ausente el sentimiento de humanidad”.
Esta vez las chicas del varieté se fueron a los brazos de Calimán para cubrirlo de besos, pero no tanto como lo hicieron conmigo.

El yatiri Titirico me pidió que contara algo de mi breve reclusión en la cárcel de San Pedro cuando yo era joven y no me hice de rogar. Allí estuve recluido 20 días acusado de bigamia. Y fue entonces cuando conocí la amistad de mis compañeros presos y también la humanidad de mis carceleros que me compraban cigarrillos, galletas y sabrosos platos de comida. También, una noche que estaba triste me lo compraron whisky, aunque el favor más grande que le debo al humilde policía que me custodiaba fue cuando me dijo:

“Sé que estás acusado de bigamia, pero no te preocupes, porque una de tus mujeres te visitará los lunes, miércoles y viernes y la otra lo hará los martes, jueves y sábado. El domingo podrá visitarte tu verdadera esposa”.
Ésa es pues una cárcel y ese humilde policía simboliza la amistad y el sentimiento de humanidad para quien perdió temporalmente la libertad.

Ayer fue el Día del Padre



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La Paz - Bolivia, Sábado, 20 de marzo de 2010

Ayer en hora muy temprana fui despertado por mi esposa, quien me llamó por teléfono desdeEspaña para felicitarme por el Día del Padre, diciéndome, entre otras cosas: “Felicidades, cholito mío, porque hoy es el Día del Padre y recuerda siempre que yo fui quien te hizo padre. Te mando besos y también pesos que podrás recoger en el banco para que no estés recurriendo a cholas en pos de préstamos que yo tengo que pagar”.

Me dijo también otras cosas que por ser muy hombre no puedo contar. De todas maneras, al saber que era mi día me puse muy contento, aunque hubiera preferido que en vez del Día del Padre existiera la Noche del Padre, porque podría ser más divertida. De todas maneras corrí a recoger mi remesa bancaria y comencé a festejar esa fecha tan sublime para unos y tan triste para otros, como somos los huerfanitos.

Como mi mujer está de viaje, procedí a izar la bandera boliviana, la gloriosa tricolor, en el mástil clavado en mi jardín, izando la bandera española a media asta por el duelo que me produce su ausencia temporal. Luego canté el Himno Nacional de Bolivia repitiendo diez veces el estribillo de “morir antes que esclavos vivir" hasta que una vecina llegó hasta mi puerta y me gritó: “Se ha rayado su disco, don Paulino Huanca".

Salí a la calle muy bien vestido y empingorotado llevando un ramillete de flores para depositarlo al pie del monumento al Padre soltero, y no pude dar con él aunque alguien me había dicho que estaba en la calle Conchitas, y otro paceño me dijo que tal monumento se encontraba en el Montículo de Sopocachi; como no lo pude hallar, deposité mis flores al pie del monumento al Pepino desconocido.

Mi comadre Macacha, que me acompañaba porque el padre de sus hijos, el señor Racacha, había finado hace muchos años, me sugirió visitar el Palacio Legislativo porque allí estarían trabajando los llamados “Padres de la Patria", ya que nadie acudiría a felicitarlos en el Día del Padre. Le agradecí por la idea y allí nos dirigimos.

En uno de los pasillos me encontré con una diputada nacional, y con las flores en mi mano le pregunté: “Perdón, señorita, ¿usted es Padre de la Patria...?”. Me miró con arrogancia y me dijo: “¿Usted ha visto alguna vez un padre con tetas...?" y me tiró las flores en mi cara.

Sin hacer mucho caso a mi equivocación, ingresé a la Cámara de Diputados y después fuimos a la Cámara de Senadores, oí hablar a algunos y levantar las manos a la gran mayoría, busqué alguna cara amiga y no la encontré, hasta que me aburrí y le dije a mi comadre Macacha: “Vámonos de aquí porque si éstos son llamados Padres de la Patria, es preferible que seamos huérfanos”.

Después de nuestro largo paseo, mi comadre Macacha se despidió y me dijo: “Debo dejarlo compadre porque sus hijos le están esperando para abrazarle y besarle, porque a pesar de todo usted es un buen padre”. ¿Será así? Habrá que preguntarles a mis hijos y nietos.

Modelitos para la guerra



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La Paz - Bolivia, Viernes, 19 de marzo de 2010

Después de escuchar por ahí que la wiphala (bandera de la nacion colla) será incluida en la chaqueta de nuestros soldados y oficiales que irán a la guerra contra el Imperialismo y que nuestros coroneles y generales llevarán una boina en vez de la gorra que ostentaba estrellas y laureles, me presenté la otra noche en el naiclú Malena de la ciudad de El Alto para hablar con mis amigos alteños sobre lemas militares y uniformes bélicos.

Al poco tiempo y como por ensalmo aparecieron en mi mesa varias integrantes del elenco estable del naiclú que me saludaron a coro con su grito de guerra que escuché por vez primera y que dice: “¡Pachanga o muerte, bailaremos!”, y antes de ver morir a alguna las saqué a bailar a todas con la música del cancán que aprendí en el Moulin Rouge, no el de París, sino el del mulanrush que quedaba en la calle Honda y que fue propiedad de mis amigos inolvidables, los Naím.

Luego llegaron mis amigos de otros barrios de El Alto, quienes retornaban de una manifestación política en favor del candidato señor Patana, hombre muy conocido en la urbe alteña y favorito del presidente Evo Morales, quien lo quiere como próximo Alcalde. Pues bien, los entusiastas ciudadanos del MAS ingresaron en la pista de baile al grito de: “¡Patana o muerte, bailaremos y ganaremos!”.

Mis amigos yatiris y algunas señoritas de buena familia me llamaron a su mesa para protegerme de cualquier agresión en caso de ser reconocido por algún cliente como viejo y entusiasta miembro del Partido Liberal, el de los Montes, el de los caballeros, en esas bellas épocas, cuando hasta los cholos éramos decentes.

Ya en la mesa de los yatiris me enteré de que el tema de conversación era la aprobada inclusión de la wiphala en el uniforme de guerra de nuestros soldaditos combatientes y también en el de sus jefes y oficiales. Alguna de las chicas opinó que la wiphala no debería ser colocada bajo el hombro derecho del guerrero, sino en la parte izquierda del pecho macho del combatiente, donde se halla el corazón. Discutieron largamente sobre ese asunto tan baladí que ya me pareció boludí, porque no debería estar en el uniforme militar porque es un símbolo recién inventado, ya que ni los aymaras ni los incas tuvieron una bandera que los identificara como pueblo y que la tal wiphala la utilizaron los Tercios Españoles en las guerras contra Flandes, como lo vi en un cuadro que hoy se muestra en el Monasterio del Escorial.

Mis amigos yatiris que tienen su corazoncito aymara se molestaron conmigo como si yo tuviera la culpa de haber visto tal cuadro, pero luego me pidieron que no fuera tan drástico con la wiphala en el uniforme de nuestros próximos combatientes en la guerra contra el Imperio, pero como soy terco como aragonés luego de estar casado con una aragonesa durante más de 50 años, seguí negando a la wiphala y a los nuevos lemas militares que proceden, indudablemente, de Cuba y Venezuela.

El horno no está para bollos



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La Paz - Bolivia, Miércoles, 17 de marzo de 2010

Como me encantan las manifestaciones callejeras sin importarme el motivo o la razón de éstas y siempre he recibido alguna retribución por mi entusiasta participación, el último domingo estuve en el paseo de El Prado bailando alegremente al compás del ritmo contagioso de Elizabeth, Elizabeth hasta que recibí un patadón en mi trasero que cobardemente me atizó un contrario a la candidatura de la señora Elizabeth Salguero, armándose una gresca de regulares proporciones con intercambio de insultos, huaracazos y piedras, de acuerdo con la tradición electoral boliviana.

Después de ello me marché a la ciudad de El Alto para conversar con mis amigos yatiris que lloraban la renuncia que hizo el Gobierno de que la ciudad de Santa Cruz fuera la sede del próximo Concurso de Belleza Miss Universo y en el cual los yatiris y otros dirigentes de movimientos sociales aspiraban a ser miembros del Jurado Calificador.

Lo primero que me dijeron mis amigos Calimán y Titirico (pariente del próximo Gobernador de La Paz, señor Cocarico) fue:

“Hermanito, lo que nos hemos perdido, ¡la elección de Miss Universo! Otra elección que también habríamos ganado por más del 70 por ciento, como estamos acostumbrados a hacerlo”.
Y lloré con ellos ante esa posibilidad a la que renunciamos.

Tratando de consolarnos, dije a mis amigos brujos: pongámonos a trabajar para conseguir que la ciudad de El Alto pueda ser la sede del concurso Miss Universo en el año 2050, o sea, dentro de 40 años, pero Calimán, que es un buen yatiri, me dijo:

“Para entonces Evo y Álvaro serán muy viejitos para mirar y admirar a las reinas de belleza mundiales y todos nosotros ya estaremos sembrados, el asunto era que Bolivia fuera la sede del Miss Universo ahora cuando todos somos jóvenes todavía”.
Piropo que agradecí olvidando los pirulos que tengo ahora.

Titirico me contó que había conversado con la ministra de Culturas, Zulma Yugar, quien echó la culpa de esta frustración a la pobreza de nuestro país, lo cual es verdad, aunque Calimán volvió a insistir diciendo:

“Deberíamos ‘meterle’ nomás y luego habríamos llamado a ilustres abogados y expertos financistas para que arreglaran los pleitos después del certamen de belleza, cuando ya habríamos coronado a una boliviana como Miss Universo, una señorita bella de Potosí, Oruro o nuestra ciudad de El Alto, pero perteneciente al Movimiento Al Socialismo y proclamada por los movimientos sociales”.
El yatiri concluyó con su perorata diciéndonos:
“Si hemos ganado cuatro elecciones y ganaremos las de abril, ¿por qué no habríamos ganado la elección de Miss Universo con más del 70 por ciento?”.
Ese momento llegaron los agentes electorales del candidato a Alcalde por el MAS, el señor Patana, y nos sacaron a patadas obligándonos a asistir a una manifestación por las calles de El Alto y apenas pude decir a mis amigos:
“No estamos para concursos de belleza para elegir a la Miss Universo porque el horno no está para bollos”.

Fue toda una mujer



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La Paz - Bolivia, Martes, 16 de marzo de 2010

Parafraseando al maestro Unamuno que alguna vez dijo al referirse a uno de sus personajes: “Fue nada menos que todo un hombre”, hoy digo que Julia Urquidi, la famosa tía Julia del escritor Mario Vargas Llosa, “fue nada menos que toda una mujer”.

La noticia de su muerte fue conocida antes en Berlín que en El Alto, ciudad en la que vivo mis noches rodeado de yatiris, aprendices de brujos y aspirantes a cargos públicos de importancia política y económica, además de pelanduscas que sueñan con ser estrellas del varieté. Fue allí donde me encontró la llamada de mi tía cochabambina que vive en la capital alemana.

—Sobrino von Paulus, hablas con tu tía Clothilde von Karajan Quiroga que te llama desde Beglín.

—Tía Von Karajan Quiroga, aquí me tienes en El Alto, triste sin conocer el motivo.

—Yo te dagué la razón: estás triste pogque segugamente fue a despedigse de ti la tía Julia que muguió en Santa Cruz, como acaba de infogmag la televisión eugopea.

—¡Qué dolor más grande acabas de causarme con esa noticia!

—Ya lo sé sobrino, pogque alguna vez me contaste que trabajó a tu lado en el breve tiempo que fuiste Alcalde de La Paz.

—Así fue, querida tía Clotilde.

—Dicen los noticiegos eugopeos que fue la primega y la gran esposa del escritog peguano-español Maguio Vaggas Llosa.

—Claro, tía Clotilde, y Julia lo conoció en Lima, cuando el futuro escritor sólo tenía 18 años y comenzaba a estudiar Derecho en la Universidad de San Marcos; entonces llegó la tía Julia a su casa y el joven Vargas Llosa se enamoró de ella y decidieron casarse, siendo ella varios años mayor que el mozo peruano que había vivido algunos años en Cochabamba cuando él era niño.

—¡Qué emocionante, sobrino, es una vegdadega novela de amog la que me cuentas, continúa pog favog.

—Entonces, la familia de Mario se opuso a esos amores, pero ellos decidieron casarse y continuaron su romance.

—¿Y qué pasó, sobrino Von Paulus?

—Una pariente del joven le dijo a la tía Julia: “Cómo te vas a casar con Mario si tú eres mayor que él; sólo serías feliz unos dos años y luego él te abandonaría”.

—¿Y qué le contestó la tía Julia a esa paguiente metiche?

—Julia dijo: “¡Qué maravilla ser feliz dos años con Mario! ¿Quién no quisiera ser feliz con dos años asegurados?”.

—Ésa es una mujeg. ¿Y se casagón?

—Se casaron y se marcharon a París donde fueron felices no sólo dos años sino cuatro o cinco, durante los cuales Julia trabajó para que Mario concluyera sus estudios de abogado. Después, el escritor peruano se casó con una sobrina suya que llegó a visitar a la pareja.

—¡Qué emocionante lo que me cuentas, sobrino! ¡Guealmente me paguece que la tía Julia fue una gran mujeg! Lloga su muegte y yo también la llogagué.

Diplomacia y fútbol



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La Paz - Bolivia, Viernes, 12 de marzo de 2010

Al enterarme de que nuestro presidente Evo jugaría fútbol contra el presidente de Chile, Sebastián Piñera, antes de que éste asumiera su cargo, corrí a buscar a mis amigos yatiris Calimán y Titirico para pedirles que me incluyeran en la comitiva presidencial y poder ser testigo de los “chutazos” que ambos podrían propinarse para luego darse un beso en las canillas y abrazarse cual manda el protocolo.

Como siempre, mis amigos yatiris se atribuyeron la paternidad de la idea de emplazar a los dos mandatarios a agarrarse a patadas en un encuentro futbolístico y luego reconciliarse cual si nada hubiera pasado, todo en nombre de la amistad latinoamericana. Los brujos andinos, rectores de la política exterior e interior de nuestro Gobierno, me confesaron que fueron ellos quienes conversaron con el canciller Choquehuanca para que éste propusiera al presidente Evo la realización de un partido de fútbol entre ambos presidentes, propuesta que agradó a nuestro Mandatario, a quien le pican los pies para practicar fútbol en cualquier cancha del mundo, porque el fútbol está entre las cosas que mejor sabe hacer este admirador de Maradona.

Los yatiris me negaron la posibilidad de formar parte del equipo que capitaneará Juan Evo solo por causa de mi avanzada edad que me obliga a utilizar permanentemente un bastón y unas gafas que me ayudan a mirar un poco más allá de mis narices, argumento valedero que no me atreví a discutir. Sin embargo, dije a los brujos andinos que mi presencia en la delegación boliviana futbolística y diplomática podría servir para practicar secretamente algunas brujerías que aprendí de ellos y que las ejercitaría en contra del señor Piñera sin que él se diera cuenta de mi arte y sapiencia brujeriles, pues en los cuatro años de amistad que cultivo con ellos (los yatiris) me considero un brujo andino profesional.

Este argumento conmovió un poco a Calimán y Titirico, quienes quisieron saber qué resultados me proponía obtener embrujando secretamente al Presidente de Chile. Con voz resuelta les dije que lo primero que conseguiría es el triunfo de Bolivia frente a Chile a raíz de una indisposición súbita del jugador Piñera que le obligaría a abandonar la cancha y dirigirse a los mingitorios reservados para los jugadores. El abandono del player chileno ocasionaría el único gol del equipo capitaneado por Juan Evo.

Mi propuesta entusiasmó a mis amigos yatiris, quienes me pidieron que continuara con mi propuesta de embrujar al Presidente del país vecino para triunfar diplomáticamente en este primer encuentro boliviano-chileno. Les respondí con toda seriedad y responsabilidad que la acción de todos los yatiris juntos y de los brujos quechuas, guaraníes, urus y kakachacas, todos juntos postrados ante la Pachamama, el dios Inti y su cuñada la Luna, podrá modificar un milímetro la decisión chilena de negar a Bolivia un ápice de su territorio y el derecho soberano para los bolivianos en la geografía.

Mis palabras fueron duras pero sinceras. Mis amigos yatiris no me dejaron viajar a Chile y me mandaron a la eme. Yo les respondí: “Allá nos vemos”.

La Ministra más atareada



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La Paz - Bolivia, Jueves, 11 de marzo de 2010

Esta crónica no será enviada al libro Guinnes, que registra los récords del mundo, ni tampoco a la serie Ripley, que asombra a los incrédulos, aunque lo merecería porque tenemos en Bolivia a la Ministra más atareada del planeta y es la señora Nardy Suxo, ministra de Transparencia, encargada de dirigir la lucha contra la corrupción. Así me lo sugiere una de mis tías cochabambinas que vive en Berlín.c

— Quisiega hablag con mi sobrino Paulino Huanca, también conocido como von Paulus en la “Pastelería alemana”.

— No le puedo comunicar con él porque está robando.

— Dígale que le llama su tía Clotilde von Karajan Quiroga.

— No puedo comunicarle, señora, porque ha dado órdenes de que no se lo interrumpa.

— ¿Dónde trabaja mi queguido sobrino?

— Trabaja en YPFB, llámelo a su surtidor.

— Queguido sobrino von Paulus, ¿es verdad que estás gobando, mejog dicho trabajando en YPFB?

— Así es querida tía, pero acabo de visitar a la Ministra de Transparencia.

— ¿Ministra de Transpaguencia? Ese Ministeguio no existe en Alemania.

— Aquí en Bolivia es el más importante de todos y su titular es la señora Nardy Suxo, quien es la ministra más atareada del mundo, mucho más que la señora Hillary Clinton o la señora alemana Ángela Merckel.

— ¡Qué dato más integuesante, sobrino. ¿Cuántas hogas al día trabaja esa ministra boliviana?

— Me parece que 30 horas al día, porque no tiene tiempo ni para rascarse sus “ñuñus” porque el número de corruptos en nuestro país ha crecido más que los cultivos de coca y la producción de cocaína.

— ¡Qué bagbaguidad, sobrino! ¿Y no hay nadie que ayude a la señoga Nagdy Suxo?

— Parece que el presidente Evo le prometió nombrar diez ministros de Transparencia para el año 2015.

— Esa señoga podría enfegmagse si la cogupción sigue subiendo en nuestro país. ¿Cuántas hogas duerme esta admigable funcionaguia?

— Me han dicho que duerme cinco horas al día y que al despertarse el número de corruptos ha crecido en cinco mil, lo que significa mil corruptos por hora.

—¡Es otra bagbaguidad, sobrino! Ese ritmo de crecimiento no aguanta ningún país en el mundo.

— Nosotros sí, tía von Karajan, porque somos una raza de bronce.

— Creo que nosotros los bolivianos ya estamos muy bronceados, casi negros, y he sabido que muchos ya se han quemado.

— Aquí nadie se quema tía von Karajan, pese a los esfuerzos que desarrolla la Ministra de Transparencia.

— Espego, sobrino, que los esfuerzos de la ministra Suxo consigan buenos guesultados y que disminuya la cogupción.

Credenciales en Tiwanaco



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La Paz - Bolivia, Miércoles, 10 de marzo de 2010

La semana pasada, el Jefe del Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico de Bolivia hizo saber que instruirá al canciller David Choquehuanca para que las próximas ceremonias de presentación de credenciales de embajadores extranjeros se realicen en Tiwanaco, lugar al que también deberán llegar los presidentes de países amigos que deseen visitarlo.

Al conocer la noticia me trasladé inmediatamente a la ciudad de El Alto, pues sospeché instantáneamente que mis amigos yatiris Calimán y Titirico (pariente de Cocarico) eran los autores de esta idea fantástica en su calidad de asesores de los gobernantes mencionados.

Cuando ingresé en su afamado “Consultorio de brujos andinos, expertos en asuntos políticos y sentimentales”, advertí en ellos una amplia sonrisa de felicidad, parecida seguramente a la de Colón cuando descubrió América, diciéndome Calimán: “Adivino que has venido a felicitarnos por la declaración del Presidente sobre los ceremoniales que se realizarán en Tiwanaco...", abrazando a los yatiris por su idea tan exótica de estilo tiwanacota.

Como alguna vez fui testigo accidental de alguna presentación de credenciales en el Palacio de Gobierno, dije a mis amigos yatiris que los diplomáticos extranjeros recibían al llegar a la plaza Murillo los honores militares de “Los Colorados de Bolivia”, cuya banda militar interpretaba los himnos de Bolivia y del país del embajador visitante. ¿Cómo deberíamos actuar si la ceremonia tendría que realizarse en Tiwanaco?

El yatiri Calimán ya lo tenía resuelto:

“El Embajador y su séquito llegan hasta la Puerta del Sol, que estaría cerrada y cubierta con un awayu (pieza tejida con lanas e hilos multicolores). Entonces el Director del ceremonial del Estado invitará a los extranjeros un plato de fricasé o Alka-seltzer con mote, manjar rociado con Sorojchi-pil, remedio que alivia los efectos de la altura. Después de una buena chaupinchada se dirigirán recién al Templo de Kalasasaya, donde los esperará nuestro Presidente sentado en un trono de piedra cual corresponde a su título de Apu Mallku.
Quedé pasmado ante este nuevo ritual diplomático, mientras Calimán me anticipaba ese acto:
“Se insinuará a los nuevos diplomáticos utilizar el aymara para dirigirse a nuestro Jefe de Estado y será el canciller Choquehuanca quien traducirá al español para una mejor comprensión del mandatario boliviano”.
Como todo obedece solamente a un mero deseo de nuestro Presidente, hay muchos detalles que todavía no han sido solucionados como, por ejemplo, la construcción de algunos urinarios y cuartos de baño elegantes y finos como para diplomáticos extranjeros que llegan por vez primera al país, pues todos comprobamos la falta de estos servicios inodoros en Tiwanaco, cuyas ruinas arqueológicas merecen todo nuestro aprecio y respeto, pero las autoridades del lugar no cuentan con estos servicios que resultan imprescindibles para mejorar las relaciones entre Bolivia y los países amigos.

Día Internacional de la Mujer



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La Paz - Bolivia, Martes, 9 de marzo de 2010

Por decisión unánime de mis parientes, el Día Internacional de la Mujer fue celebrado por mi familia el pasado domingo en mi casa y contó con la presencia de todas mis tías, hijas, sobrinas, hermanas y nietas, y la ausencia de mi mujer, que era la “madre del cordero” y la principal agasajada.

Desde tempranas horas llegaron a mi casa mis tías Encarna, que vino de Cochabamba; Piedades y Purita, que viajaron de Santa Cruz; mi tía Karen, que vino desde el Beni (de Santa Ana de Yacuma), mi tía Candelaria (fundadora de la Diablada de Oruro de 1944), mi tía tarijeña María Chaguaya, y Corina, dama de la capital chuquisaqueña.

Quien organizó e inauguró el encuentro fue mi comadre Macacha, que ofreció la fiesta a mi ausente esposa, de quien habló maravillas señalando que la hispanoparlante siempre fue, es y será mi principal soporte económico y espiritual, conceptos que agradecí mediante una venia que significaba mi asentamiento a sus palabras. Con elocuencia cochabambina heredada de Mariano Baptista Caserta, dijo Macacha en su discurso inaugural:

“¿Quién creeis vosotros que construyó esta casa que hoy nos cobija y adquirió estos sofá sillones y sillas en los que nos apostamos? Fue mi comadre, porque el alegre de su marido vivía en el bar Chuma y se sentaba sólo en taburetes frente a la barra del bar...”.
Como era el Día Internacional de la Mujer, todos aplaudieron las palabras de Macacha, quien, envalentonada, continuó preguntando a mis parientes hombres y mujeres:
“¿Quién creeis vosotros que enseñó a nuestro pariente periodista a expresarse en un idioma español aceptable y le enseñó ortografía y sintaxis hasta empujarlo a la ilustre Academia Boliviana de la Lengua, correspondiente a la Real Academia Española?”.
Todos mis parientes respondieron a coro “¡Ella, la española, porque nos consta que él sólo hablaba quechua cuando conoció a la hispanoparlante!”.

Cuando mi comadre comenzó a referirse a la importancia de mi desarrollo físico y al tratamiento y curación de mis múltiples dolencias, me acerqué a mi comadre Macacha y le rogué en la oreja que ya no me vapuleara más, que estaba muy bien enaltecer a la Mujer en su día, en el Día Internacional de la Mujer, o en el día de la mujer internacional, pero que los hombres también hacíamos algunas cositas meritorias al lado de una mujer.

Ella me hizo caso y dijo a mis parientes:

“Ahora rindamos nuestro homenaje a los varones que reconocen que tienen una gran mujer a su lado”.
Las palabras de mi comadre Macacha fueron muy aplaudidas, después de lo cual nos pusimos a bailar, sobresaliendo entre las piezas musicales una cuya letra es muy fácil de aprender, pues sólo hay que cantar diciendo: Elizabeth, Elizabeth, quien parece ser la más atractiva candidata a la Alcaldía de La Paz. Elizabeth, Elizabeth.

Lemas patrióticos de actualidad



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La Paz - Bolivia, Domingo, 7 de marzo de 2010

Después de la propuesta del presidente Evo a los militares de sustituir su tradicional lema “Subordinación y constancia. ¡Viva Bolivia!”, por el de “Patria o muerte. ¡Venceremos!”, que también es “castrense” porque aún lo usa el comandante Fidel Castro, fui invitado a la reunión semanal que se realiza sabatinamente en el Bar Comercio de Cochabamba.

En una mesa reservada del tradicional “Barco” se encontraban reunidos los integrantes de la Academia Greco-Cochabambina, presidida por mi amigo el pensador Aristóteles Giorgiadis Quiroga (sobrino del entrenador de fútbol del Bolívar, allá por los años 60) y pariente distinguido de la familia Quiroga, que comprende a la mitad de la población cochabambina. El tema central de la sesión académica fue “Cambio de lema en nuestras gloriosas FFAA propuesto por el señor Presidente del Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico de Bolivia”.

El académico Pericles Quiroga manifestó que no deberíamos tomar tan a pecho la propuesta del gobernante porque parece que la frase de “Patria o muerte. ¡Venceremos!”se le chispoteó —como dirían algunos mexicanos—, aunque tal vez fue lanzada como globo de ensayo para ver cómo reaccionarían los militares y la sociedad boliviana.

No obstante de esa opinión, el secretario de la Academia, Termópilas Inturias Q., comunicó a la asamblea que había llegado una carta de las siete Federaciones de Cocaleros del Chapare en la que proponen otro lema más real y sincero: “¡Coca o muerte. ¡Venceremos!”. La propuesta de los cocaleros del Chapare, apoyada por cocaleros de los Yungas de La Paz, Larecaja, Santa Cruz y Apolo, también de La Paz, provocó una profunda disputa porque la realidad cocalera de nuestro país es vergonzosa e indignante. “Coca o muerte. ¡Venceremos!”, fue rechazada.

Cuando me correspondió hablar, manifesté mi desacuerdo con los lemas propuestos y, llevado por la crisis financiera en que me encuentro, propuse a mis hermanos académicos greco-cochabambinos un lema que nos gustaría a muchos ciudadanos bolivianos y que dice: “La Aduana o la muerte. ¡Venceremos y nos enriqueceremos!”. Mi moción fue aplaudida por varios académicos ex aduaneros y otros que recién postulamos a un modesto cargo.

De Oruro llegó otra comunicación procedente de la Unión de Importadores Libres y Prósperos en la que proponen un nuevo lema que sintetiza su patriotismo y su bienestar, y que dice así: “Contrabando y vida. ¡No moriremos nunca!”.

En medio de una acalorada discusión, se dio lectura a una carta de la Asociación Inmortal e Imprescriptible de Corruptos, fundada en 1825, un mes antes de la Fundación de la República. En ella felicitan a la Asamblea Legislativa por haber aprobado la Ley Anticorrupción y se refieren en forma burlona a sus fines y propósitos. Al final, reza el siguiente lema:

“La plata del Estado es para todos, en esta banda y en la otra banda, la corrupción es la que manda, palomitay”.
Yo continuaré con mi viejo lema de “Subordinación y constancia. ¡Viva Bolivia!”, y lo repito ante mi mujer todos los días.

Serenata a El Alto



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La Paz - Bolivia, Sábado, 6 de marzo de 2010

La ciudad de El Alto cumple hoy 25 años de su creación aunque ya existía mucho antes como barrio periférico de la ciudad de La Paz. Un gran sentimiento de afecto me une a la nueva ciudad, comenzando porque allí funciona una de mis principales fuentes de trabajo, como es el Instituto “Carlos Gardel” donde enseño a bailar tango a señoras y señoritas de la alta sociedad alteña y también a caballeros que han sido o son dirigentes de las juntas vecinales y de la Central Obrera Regional de El Alto, amén de otros personajes sobresalientes del mercado feria 16 de Julio.

Aparte de los excelentes ingresos que obtengo enseñando a bailar tangos, en dicha ciudad conocí a mis amigos yatiris Calimán y Titirico, importantes asesores del presidente Evo y del canciller Choquehuanca —según aseguran aquéllos— que se han convertido en mis amigos del alma (intimeits), pues me proporcionan ayuda en los círculos oficiales, me prestan plata y también buenos consejos en su consultorio de brujos andinos donde atienden problemas políticos y sentimentales.

Con mis amigos yatiris asistí anoche a la Sesión de Honor que realizó el honorable Concejo Municipal con la presencia de las primeras autoridades nacionales, departamentales y locales en honor a las Bodas de Plata de El Alto. Hubo mucho público y mi amigo el brujo Titirico me presentó a su pariente el señor Cocarico, posible nuevo Gobernador del departamento de La Paz y también al posible nuevo Alcalde de El Alto, el señor Patana.

Pasado el acto oficial, Calimán me dijo: “Ahora nos iremos al naiclú “Malena”, donde estaremos los intelectuales y artistas cantando nuestra serenata a la ciudad de El Alto en compañía de las damas y damiselas alteñas. Quise excusar mi presencia alegando no vestir de esmóquin, pero el yatiri me dijo: “Aquí vestirán de esmóquin sólo los mozos de servicio y los integrantes de la orquesta", lo cual me tranquilizó.

El naiclú “Malena” rebosaba de gente, o como diría Calimán, “lleno estaba la gente”, y reinaba gran entusiasmo cívico porque se cantó el himno a El Alto unas ocho veces antes de iniciarse el bailongo con el vals vienés “Danubio Azul” que fue rápidamente reemplazado por el vals peruano “Devuélveme el rosario de mi madre” en honor a los hermanos peruanos que viven en El Alto y tienen una Oficina Consular en dicha urbe.

A una hora conveniente me retiré del bailongo despistando a mis amigos yatiris y decidí dar un paseo por las calles de la ciudad, fuera del área del “Malena” y de muchos naiclús, discotecas, karaokes, cabarets, y sentí pena por el estado de esas calles que parecían bombardeadas, pues están llenas de baches, charcos de agua, cayendo en un hoyo que no vi por falta de alumbrado y del cual apenas pude salir con la ayuda de unos ciudadanos que pasaban por allí. Quise agradecerles por su ayuda, pero resultaron ser unos delincuentes que me robaron todo lo que llevaba, incluyendo mi ropa. ¡Qué mala suerte tiene El Alto con sus autoridades! ¿Cambiará todo en abril? Lo dudo. Sin embargo, digo: ¡Viva El Alto y el Instituto “Carlos Gardel”!

Secretos de las FFAA



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La Paz - Bolivia, Viernes, 5 de marzo de 2010

Seguí con mucho interés las idas y venidas de un fiscal al Cuartel General de las FFAA situado en Miraflores para conocer los archivos secretos de nuestra gloriosa institución, consiguiendo al final sólo la entrega de tres sobres con fotocopias de algunos documentos que no satisficieron a las personas interesadas.

Me dirigí al Gran Cuartel con la ilusión de poder entrevistar al Comandante en Jefe de los Archivos Secretos de las Fuerzas Armadas de Bolivia 1825-2000 y no pude traspasar la puerta principal custodiada —como corresponde— por centinelas y guardianes armados que apuntándome al corazón ordenaron “¡Alto!” y como yo soy bajito no hice caso e ingresé al recinto cuartelario.

Llamaron al Capitán de Guardia y un soldado respondió: “El Capitán de Guardia salió con su novia a comer fricasé”. Entonces una recia voz llamó: “¡Sargento de Guardia, preséntese en la puerta!”, y contestaron también gritando: “¡El Sargento de Guardia salió a hacer el mercado con la señora del Capitán de Servicios!”, después de lo cual un soldadito me dijo sonriendo: “Dentrá nomás, caballero, ¿a quién estás buscando?”. Le dije que deseaba conversar con el Comandante en Jefe de los Archivos Secretos, respondiendo el joven uniformado: “Ah, es un general kaibito que tiene más llaves que San Pedro, las tiene colgadas de su cinturón y no las afloja ni para ‘descomer’ (perdón, caballero). Es imposible que lo entrevistes porque él dice que también es secreto militar y que por lo tanto nadie puede verlo y menos entrevistarlo”.

Cuando le comuniqué en su oreja que yo soy periodista y que sentía mucho afecto y respeto por nuestras gloriosas Fuerzas Armadas, el soldado me dijo: “Entonces yo te voy a revelar a ti las cosas más importantes de nuestro archivo secreto porque yo conozco los documentos más importantes del Archivo desde la fundación de Bolivia hasta nuestros días comenzando por unas cartas del Libertador Bolívar a una chica que se llamaba Manuelita, unos papelitos con la letra del Mariscal de Ayacucho a una señora casada que vivía en Sucre; también he visto cartas de Melgarejo y hasta he tenido la suerte de ver un documento en el cual Bolivia declara la guerra a Alemania, Italia y Japón, guerra que la ganamos junto a nuestros aliados Inglaterra y Estados Unidos”.

Pregunté al soldadito si me podía enseñar esos documentos otro día y el uniformado me dijo: “Con todo gusto, pero tienes que venir de 3 a 5 de la tarde que es la hora en la que el Comandante de los Archivos duerme su siesta, momento en que le sacaré del cinturón las llaves y te muestro todo lo que quieras, hasta las últimas pruebas de nuestras compras de armamento y todo lo relacionado con la adquisición de nuestro satélite espacial que se llamará Túpac Katari”.

Salí del Gran Cuartel de Miraflores preguntándome: ¿Con quién habrá hablado ese fiscal que deseaba documentos del Archivo Secreto de las Fuerzas Armadas?

Postulo a cargo aduanero



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La Paz - Bolivia, Jueves, 4 de marzo de 2010

Al saber que mi esposa hispanoparlante viajó a España, se presentó en mi casa mi comadre Macacha para cobrarme los intereses de febrero por el préstamo que me concedió para cumplir con mis obligaciones carnavaleras. Con la seriedad que me caracteriza la recibí en el living ofreciéndole un café que ella rechazó elegantemente.

Poniendo mi cara de cojudito pregunté a la cochabambina por el motivo de su visita, respondiendo a quemarropa:

“He venido, pues, compadre, a cobrar los intereses que usted me adeuda por el crédito que le hice antes de los carnavales con la garantía de la Virgen del Socavón ante quien usted juró pagarme diez por ciento mensuales antes del 5 de cada mes”.

Para salir del paso le dije que aún no me habían pagado el bono Juancito Pinto que cobro fraudulentamente, ni el bono Juana Azurduy de Padilla para madres embarazadas que mi esposa ausente cobraba para mí con documentos fraguados, pero mi comadre se dio cuenta de mis mentirijillas y las rechazó. Cuando le confesé que no tenía un solo dólar para honrar mi deuda, Macacha me dijo:
“Vamos a tu dormitorio para ver cuántos dólares tienes dentro de tu colchón”.
La propuesta de mi comadre Macacha me pareció agraviante y le respondí con firmeza:
“Debe usted saber, comadre, que mi alcoba conyugal es sagrada y allí no ingresa ninguna mujer que no sea la hispanoparlante”.
Y si le digo que no tengo plata es que no la tengo. Ella me pidió disculpas y me dijo con suavidad:
“¿Por qué no postula a un cargo en la Aduana, donde podría usted ganar bien y ser rico en poco tiempo trabajando honradamente?”.
La idea de Macacha me gustó aunque no me agradó mucho eso de “trabajar honradamente” y procurando escabullirme le dije:
“Es que no conozco a la señora Ardaya, que es la Presidenta, ni al Evo, ni a Álvaro ni a ninguno de los capos del MAS…”.

Ella no me amilanó y me llevó de la manito a mi escritorio para solicitar una pega en la Aduana y llenar mi curriculum que también tuvo sus inconvenientes porque era muy flaco y seguramente el curriculum de ella estaba mejor, hasta que decidimos que era incorrecto decir curriculum y que era mejor poner un acento ortográfico en la “i” para decir correctamente currículum.

Mi comadre me dijo:

“Si quieres que aprueben tu ingreso en la Aduana no te refieras para nada a tus méritos académicos por mucho que fueras licenciado, magister o doctor, porque me han dicho que lo más importante en tu ‘hoja de vida’ son tus méritos sindicales, tu dirigencia obrera y tus méritos como organizador de movimientos sociales, que ahora están de moda”.
Le hice caso y escribimos:
“Fui íntimo amigo del señor Juan Lechín Oquendo (Q.E.P.D.). Fui disciplinado miembro del Sindicato de la Prensa y activista en varias federaciones de gremialistas como propietario del Quiosco La Macacha. Ocasionalmente fui contrabandista y aprendí todas las mañas de los aduaneros y también de los contrabandistas. Soy hincha de Álvaro García Linera y reconozco el liderazgo del Apu Mallku Evo Morales. Soy casi ciego y aspiro a ser Vista de Aduana”.

Políticos y dementes



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La Paz - Bolivia, Miércoles, 3 de marzo de 2010

Me alegré como loco al saber que la Asamblea Legislativa Plurinacional, Multicolor y Folclórica dispuso que el dinero que se descontará a los legisladores titulares y suplentes por falta o llegar atrasados a las sesiones será enviado cada mes al hospital psiquiátrico Gregorio Pacheco, que funciona en la ciudad de Sucre. Inmediatamente me dirigí en avión a la Capital de la República para comunicar personalmente esa feliz noticia a mis colegas dementes que se encuentran recluidos en el manicomio Pacheco y que proceden de todas las regiones del país, al igual que en el Palacio Legislativo y militan en diversas entidades políticas, aunque no reciben jugosos sueldos como los asambleístas elegidos por el voto popular.

Al llegar al nosocomio mental visité primero al Director, a quien le planté un beso en la frente, lo levanté en mis brazos, le di varios achuchones (que las cholas en Cochabamba dicen “apechugadas”) para luego decirle con euforia casi insensata: Albricias y pelillos a la mar porque en este y en los próximos cuatro años comeremos bien en el manicomio que usted dignamente dirige.

Inmediatamente acudieron varios loqueros para proteger al Director del Hospital al pensar que un loco recién llegado atacaba furiosamente a la primera autoridad y me redujeron por la fuerza colocándome una camisa made in Sucre.

Restablecida la calma y la tranquilidad recién pude explicar al Director del Manicomio que yo fui interno del establecimiento hace muchos años y que allí fui recluido cuando me volví loco de amor por una flaquita; les mostré mis documentos, ellos revisaron sus archivos y comprobaron que yo no mentí. A continuación, les comuniqué la feliz noticia procedente de la Asamblea Legislativa y ellos se pusieron locos de contento bailando entre todos una cumbia villera.

A continuación, el Director del Manicomio se puso serio y me dijo:

“Ahora debe usted comunicar a los internos esta noticia feliz y para ello esta noche convocaré a los miembros de nuestra propia Asamblea Legislativa a una sesión de honor en la que será usted recibido por nuestros legisladores orates y alienados recluidos en esta casa de salud porque a partir de diciembre llegaron muchos locos afectados porque el presidente Evo no los tomó en cuenta”.
Dicho y hecho. Me hice presente en la sala de sesiones de la Asamblea Plurinacional Gregorio Pacheco donde fui recibido con vítores, comunicándoles la feliz decisión de los asambleístas del Palacio Legislativo de La Paz. La locura fue general y bailé con una loquita que me dijo ser la jefa de bancada del MAS y me divertí conversando con otro loco que en su delirio me dijo:
“Yo soy el verdadero senador Martínez, presidente en ejercicio del Senado”.
También vi a unos locos originarios que no hablaban mucho y que de rato en rato gritaban “¡alegría, alegría!”.

Lo más notable de ese conjunto fue uno a quien le dio el berretín de creerse Álvaro García Linera, y vino otro loco y lo despeinó. Una gran fiesta gran. Gracias, asambleístas de La Paz.

Mi experiencia en terremotos



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La Paz - Bolivia, Martes, 2 de marzo de 2010

El cardenal Terrazas, en su homilía del último domingo, manifestó su dolor por el desastre sísmico acaecido en Chile hace unos días y nos llamó a los católicos bolivianos a solidarizarnos con el sufrimiento del pueblo chileno, y pensando en sus palabras levanté mi oración hacia nuestro Dios, la que se unió a las muchas que se elevaron en el mundo. A los pocos instantes timbró mi teléfono y la empleada me dijo: “Una señora gringa que dice ser tu tía te llama desde Alemania, ¿le digo que estás en el baño o te comunico con ella…?”. Acudí inmediatamente.

—Querida tía von Karajan Quiroga, hablas con tu sobrino von Paulus Huanca.

—Queguido sobrino von Paulus, te llamo angustiada pog el teguemoto que hubo en Chile, ¿no ha sucedido nada en La Paz que está tan cegca de Chile?

—Gracias a Dios las ondas expansivas del sismo no llegaron a La Paz que es una ciudad muy lejana de Concepción.

—Menos mal, sobrino queguido, pego me da pena inmensa por los chilenos. ¿Dónde estabas a la hoga del teguemoto…?

—Estaba en la cama porque eran las tres de la madrugada y acababa de regresar a casa luego de una reunión muy seria que tuve en El Alto con unos yatiris que vieron las luces extrañas en el cielo y me dijeron que algo extraño sucedería y que lo mejor que yo podía hacer era volver a mi casa.

—¡Qué buenos los yatiguis! ¿Y sufriste con algunos teguemotos que sucedieron en Bolivia?

—Estuve en el que sucedió en Totora, Aiquile, y Mizque a mediados del siglo pasado cuando la tierra tembló en nuestro departamento de Cochabamba, y te cuento que fue terrible.

—Yo también vivía en Cochabamba en ese tiempo. ¿Y esos hegmosos pueblos ya fuegon gueconstruídos…?

—Creo que no, tía, porque la plata que se recaudó para ello dicen que fue a parar a los bolsillos de muchos vivos y aprovechadores.

—¡Qué hoguible cogupción! ¿Y no estuviste en la ciudad de Sucre cuando allá por los años cuaguenta hubo un temblog en la Capital que dañó muchos templos y edificios impogtantes?

—Claro que estuve en Sucre pues casualmente me habían encerrado en el manicomio Pacheco por vez primera cuando enloquecí de amor por una flaquita que me sorbió los sesos.

—¡Qué punteguía tienes la paga los teguemotos y temblogues de la tiega! ¿Y no fuiste testigo de otros teguemotos en nuestro país?.

—Estuve en el terremoto del 9 de Abril de 1952 cuando se produjo la revolución del MNR y hubo “cambio de estructuras” en nuestro país, las minas principales fueron nacionalizadas y las tierras fueron entregadas a los indios que entonces se llamaban campesinos.

—¡Pobre sobrino mío! ¿Y sufriste algún otro terremoto más?

—Claro: hay otro terremoto que nos viene sacudiendo desde el año 2006 cuyo epicentro está en Orinoca. Sigo temblando pero me aguanto porque soy macho antisísmico.

Se construirían mil cárceles



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La Paz - Bolivia, Domingo, 28 de febrero de 2010

Ante la aprobación de la Ley contra la Corrupción por la Asamblea Legislativa, el Centro Greco-Cochabambino de Pensadores y Clientes del Bar Comercio (el Barco) ha remitido al Palacio de Gobierno, al Palacio del Sillpanchu y al Palacio de las Medias un profundo estudio sobre La Corrupción en Bolivia, mediante el cual se llega a la conclusión de que la ley es un buen intento de moralizar a los bolivianos pero que es tardío porque el mal se halla muy avanzado, pues ha llegado a la “contumelia de la nacionalidad”.

El presidente de los pensadores greco-cochabambinos, Aristóteles Giorgiadis Quiroga (sobrino del ex entrenador del club Bolívar Dan Giorgiadis), vino desde la ciudad del Rocha River para hacer entrega oficial del documento traducido al español y al aymara, pues el texto original fue redactado en griego y quechua, para entregarlo en el Palacio de Gobierno, rogándome que las copias destinadas al Palacio del Sillpanchu y el Palacio de las Medias las entregara yo, encargo que acepté gustoso.

El documento es muy extenso pues consta de mil páginas, mamotreto imposible de ser leído por este servidor, ni por muchos miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional, Multicolor y Folklórica, lo que me impide hacerlo conocer a mis lectores en su totalidad, limitándome a sólo los puntos que más me llamaron la atención.

Entre los capítulos positivos sobresale “la necesidad inaplazable de empezar a construir unas mil cárceles, por lo menos, a lo largo y a lo ancho del territorio nacional en vista de que el alcance de la ley aprobada se amplía a delitos consumados muchos años atrás. Este nuevo régimen carcelario debería incluir la categorización de los establecimientos penales, para lo cual se deberían construir cárceles de una, dos, tres, cuatro y cinco estrellas, similar al reglamento hotelero, pues no sería correcto encerrar a un ex Presidente corrupto en el mismo penal que a un ex dirigente sindical que se enriqueció vendiendo ataúdes de mala madera a la Comibol.

También se sugiere en el documento que mientras sean construidas las mil o más cárceles para los corruptos de ayer, hoy y mañana, se utilicen algunas escuelas y colegios estatales, porque los autores del documento consideran que el encarcelamiento de los corruptos (mejor si son de la oposición) es más importante que estar pagando sueldos al magisterio dirigido por trotskistas contrarios al stalinismo katarista que pretenden instaurar algunos ideólogos del actual Gobierno.

Dicen los autores del proyecto que tendría que existir una especializada para policías corruptos que —según se dice— hay muchos y muy ricos. Esta cárcel especializada no estaría bajo vigilancia policial sino de actuales reos que sufren los rigores policiales en las prisiones del país donde penan delitos menores en comparación con las fortunas acumuladas por algunos ex jefes de la Policía Nacional.

Consultado Aristóteles Giorgiadis Quiroga sobre la ley aprobada, me dijo: “La corrupción no desaparecerá por ésta y otras leyes o decretos, pues la corrupción es universal y está incubada en el alma humana”.

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