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Bolívar es el campeón


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, martes, 31 de mayo de 2011

El fútbol es una expresión importante de la cultura mundial del siglo XX y del actual, y es por ello que en la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) hay mayor número de países inscritos que en la Organización de Naciones Unidas. De ahí que no sorprenderá a nadie que un suceso futbolístico de dimensión nacional sea comentado en la prensa boliviana en páginas extradeportivas, esta vez por un anciano periodista que podría jugar en el seleccionado nacional Sub-90.

La historia dice que este deporte fue inventado por los ingleses en las postrimerías del siglo XIX, difundiéndose rápidamente al resto del mundo, aunque yo que fui contemporáneo y amigo del arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanjinés, sostengo la tesis de que el fútbol ya hubiera sido practicado en Tiwanacu con una pelota pequeña fabricada con la vejiga de las llamas, la cual tenía que ser introducida en la Puerta del Sol, mientras los arqueólogos buscan hasta hoy otra puerta de piedra similar que sería el arco contrario; mientras esta otra Puerta del Sol no sea descubierta, mi creencia en que el fútbol ya hubiera sido practicado en Tiwanacu está coja, o si ustedes prefieren, cojuda, pero siempre me sentiré apoyado por la habilidad y destreza que demostraron muchos players collas de apellidos altiplánicos cercanos, aunque sorprende que meritorias instituciones deportivas hubieran sido bautizadas con nombres en inglés como Oruro Royal, Nimbles Sport, The Strongest, Always Ready, mientras que muy pocas llevan nombres autóctonos como Jisk’a Nacional.

Aparte de esas consideraciones, debo decirles que el día domingo me sentí muy feliz por haber asistido acompañado por mi comadre Macacha al encuentro de fútbol del club Bolívar jugado contra La Paz Fútbol Club, al que venció consagrándose Campeón Nacional.

Macacha, que recién hace dos años juró con el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el corazón (zona donde guarda sus dólares) proteger mi vida con su vida y hacienda, no conocía mi tradición bolivarista, desconocimiento del que me valí para contarle hiperbólicamente que yo había jugado junto a Chingolo Orozco, Mario Mena y el maestro Víctor Agustín Ugarte, quedándose mi comadre con la boca abierta y tocándome los t’usus (léase pantorrillas) para decirme admirada: “Todavía sus t’usus están fuertes, compadre, y podrían marcar muchos goles”.

Aproveché para contarle que fui amigo de grandes dirigentes del Bolívar como don Daniel Mercado y don Armando Gamarra, y después de muchos años fui amigo y colaborador del famoso dirigente Chichi Siles, don Mario Mercado, Jorge Lonsdale y don Alberto Alem, ya desaparecidos.

Mi comadre cochabambina no quiso revelarme si era hincha de Aurora o de Wilstermann, aunque me dijo que se haría bolivarista siempre que la presentara a mi pariente millonario Marcelo Claure, presidente del Bolívar junto a don Guido Loayza, prometiéndole que lo haría.

Al concluir el encuentro, aproveché y abracé no sólo a mi comadre, sino a todos los bolivaristas, porque yo también me sentí campeón

Crónica de una mamada anunciada


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, domingo, 29 de mayo de 2011

Al verme triste y angustiado por lo que sucede en el país, mi comadre Macacha me dijo:

“Viajaremos a Cochabamba, compadre, y allí podrá charlar con sus amigos inteligentes que son clientes habituales del Bar Comercio, como el negrito Guardia, el Gorostiaga y el Feni Canelas, en vez de estar cavilando frente a su máquina de escribir su artículo para el día domingo”.
Agradecí la sugestión de la cholita y, dándole una palmada en su retambufa, le dije: “¡Meta cumbia, comadre!”, dándole mi motocicleta Harley Davidson, alias “La Pedorra”, que nos llevaría al tibio valle cruzado por el Rocha River.

Al llegar al Bar Comercio vimos un cartel que decía:

“Hoy, Foro–Debate sobre la próxima Gran Mamada. Entrada gratis, consumo pagado. No se aceptan vales ni cheques”.
La actuación se hallaba dirigida por el gran pensador greco-cochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga, quien se hallaba pronunciando un discurso en el que decía:
“…Es que nos han mamado muchas veces, comenzando con aprobar una Constitución entre gallos y medianoche en el edificio de la Lotería y luego la sometieron a un referéndum donde el 90 por ciento de los votantes no había leído ni por el forro la nueva Carta Magna… Esa Constitución sirvió para que los bolivianos volvamos a elegir al presidente Evo, para decirnos después que los cuatro años anteriores ya no valían, porque ya no existía la República de Bolivia y Evo sería el primer presidente del Estado Plurinacional… Y nos han mamado con los referéndums y elecciones que hicieron posible una Asamblea Legislativa donde ellos son los dos tercios.

“Y esa mayoría aplastante ahora designará a los nuevos magistrados y todos tendremos que votar por los que ellos (los legisladores) elijan”.

Aplausos y algunos gritos de
“¡Aristóteles Giorgiadis Quiroga para Presidente de Grecia y Gobernador de Cochabamba!”.
Después hizo uso de la palabra un eminente quillacolleño que asombró a la concurrencia afirmando que Descartes era cochabambino y francés, de quien aprendió a dudar, siendo esa la base de todo su razonamiento y que una de sus tías, que también era cartesiana, le había enseñado un refrán que decía: “En la boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso”, y que por eso ya no creía en nada de lo que decían y hacían los masistas, citando atrevidamente al presidente Evo y al Vicepresidente y a otros que no recuerdo, por habernos mentido muchas veces, como al anunciarnos la desaparición del analfabetismo en Bolivia y la desaparición de las transnacionales en la explotación del gas y el petróleo, citando también al señor Luis Arce Catacora, ministro de Economía, que sigue sosteniendo que la suerte económica del país es floreciente, mientras la crisis, pobreza y desempleo crecen en el país.

Concluyó el acto con las palabras de mi comadre Macacha, quien fue invitada a hablar en homenaje a las Heroínas de la Coronilla. Entre frases valientes y sinceras, la cholita cochabambina dijo:

“Como nos han mentido muchas veces, ya no creo en nada, y las próximas elecciones de octubre serán otra mamada, pues tendremos que votar entre candidatos que serán elegidos por los masistas de la Asamblea Legislativa”.

Otro avión presidencial más


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, sábado, 28 de mayo de 2011

Cuando escuché la noticia propalada por la radio el miércoles pasado, no la pude creer y me restregué las orejas y se las restregué a mi comadre Macacha hasta que se le pusieron coloradas y empezó a gritar diciendo que yo era un bruto y que yo tenía las manos muy torpes, pero todo era verdad: El canciller Choquehuanca, que se encontraba en Moscú celebrando el Grito Libertario del 25 de Mayo de 1809, anunciaba al mundo que se hallaba en la capital moscovita negociando un crédito de más de 100 millones de dólares, destinados a la adquisición de otro avión presidencial, armamento bélico, helicópteros y algunas tucuimas, como dicen en el mercado de la “Llajta”.

Luego de aliviar la irritación de nuestras orejas con agüita de manzanilla y crema Nivea, pregunté a mi comadre si ella tiene confianza en sus orejas, porque yo me fío mucho de las mías, respondiendo la cochabambina: “Mis orejas y mis oídos (sin acento) nunca me fallaron, compadre, y si usted me lo pide, puedo repetirle la noticia que escuchamos por radio Panamericana”.

Por si acaso, pregunté a mi benefactora si la fiesta de Inocentes no había sido trasladada por el Ministro de Trabajo al mes de mayo y si el programa humorístico Confidencias había sido trasladado a los miércoles por la mañana, respondiendo la cochabambina: Mana, tatay, que en inglés quiere decir No, mai Darling.

Como periodista serio, propuse a Macacha que me condujera al Ministerio de Relaciones Exteriores para confirmar la noticia que nos angustiaba, y montados en mi motocicleta Harley Davidson, llegamos a la plaza Murillo en pocos minutos, pero el portero de la Cancillería no nos dejó pasar, diciendo que el canciller Choquehuanca había ordenado que en su ausencia no permitiera el ingreso de ningún periodista y menos si éste se hallaba acompañado por una chola.

¿Qué hacer entonces? Mi inteligente transportadora oficial me dijo: “Vayamos a buscar al yatiri Wayruru que lo sabe todo, porque sus colegas Calimán y Titirico viajaron con el presidente Evo a Chuquisaca”. Ante idea tan genial, montamos en mi motocicleta y pudimos ver al brujo andino que antes se llamaba Uayruru y ahora escribe su apellido con “W” en homenaje a John Wayne.

El yatiri nos confirmó la noticia: El canciller Choquehuanca negocia con los rusos un crédito mayor a los cien millones de dólares, que servirán para adquirir otro avión presidencial algo más barato que el Falcon que costó 38 millones de dólares, mientras que el avión ruso costará sólo 30 millones. De esta manera, Evo viajará en el avión ruso los lunes, miércoles y viernes, mientras que el Falcon le servirá para volar los martes, jueves y sábados, dejando el Presidente de volar los domingos para poder jugar al fútbol. El yatiri también dijo que no podía revelarnos el uso que Bolivia daría a los tanques y armas bélicas, ni para qué utilizaríamos los helicópteros.

Sin embargo, sus palabras acerca de la seguridad que merece el Presidente Evo nos conmovieron, por lo que abrazamos al yatiri e hicimos votos por la felicidad del presidente Evo y su ministro Choquehuanca.

Viejo y huerfanito


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, viernes, 27 de mayo de 2011

Había pensado en no escribir este día marcado en el calendario como el Día de la Madre, dejando este espacio periodístico para que pudiera ser ocupado por algún niño que quisiera demostrar la adoración que siente por su mamita, pero he aquí que anoche vino mi madre en mi ayuda y apareció en mis sueños.

Yo me encontraba cavilando frente a mi máquina de escribir y ella se sentó a mi lado y me preguntó acerca del tema de mi crónica diaria, respondiéndole que no podía ser otro que “el Día de la Madre” lo cual la hizo sonreír, pidiéndome que no lo hiciera, porque era un tema muy difícil y que muchos periodistas que lo hacen repiten ideas que ya fueron publicadas y caen en lugares comunes y en sensiblerías que parecen destinadas a hacer llorar.

Le prometí que trataría de evitar esos lugares comunes, y mi madre, al acariciar mis cabellos que ya están blancos, no pudo menos que exclamar entristecida: “¡Qué viejo estás hijo mío, has debido sufrir mucho en esta vida, porque cuando yo me marché tus cabellos eran negros y no tenías arrugas en tu rostro!”.

Para no entristecerla más en este Día de la Madre cuando todo nos impulsa a hacerlas felices, le contesté que había llorado cuando ella murió, pero tuve que seguir viviendo sin ella a mi lado y que fui feliz en algunos momentos y que a veces lloré mucho, como todos los hombres.

Mi madre me aseguró que ella sabía perfectamente todo lo que me pasó en la vida desde que ella murió, porque el espíritu de cada una de las madres que se van de este mundo permanece junto a sus hijos para siempre y es por ello que muchos poetas cantan en sus versos que las madres se convierten en ángeles incorpóreos y eternos.

Quise contarle que me encontraba casi ciego y ella, llevando sus manos a mis ojos, me dijo: “Cuando quieras ver lo que pasa en el mundo que te rodea, cierra tus ojos y lo verás mejor y te apiadarás de los hombres que sólo ven con los ojos… tropezando a cada instante y cayendo de bruces”.

Al mirar mis ojos sin luz reparó en mis pestañas y me dijo: “Ya no eres chaskañawi como cuando eras niño, ahora eres tejañawi”, observación que me llevó a preguntarle a mi madre por algunos de mis rasgos infantiles borrados por el paso de los años. Ella me recordó algunos: “Cuando naciste lanzaste un grito al saber que no naciste en Cochabamba siendo yo cochabambina; después te gustó La Paz y una vez cuando eras muy pequeñín me prometiste que cuando fueras mayor serías periodista, lo cual me dio mucha pena, porque en ese entonces los periodistas trabajaban de noche, vivían la bohemia y eran choleros…”

Como yo sabía que los sueños son cortos y la pesadilla de la vida suele ser larga, dije a mi mamita: “Seguiré siendo periodista un tiempo más y luego nos veremos en el Cielo, sector Cochabamba, Barrio del Periodista”.

La imagen de mi madre se fue perdiendo y yo desperté llorando al pensar en que volvía a ser un viejo y un huerfanito.

Las heroínas de la Coronilla


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, jueves, 26 de mayo de 2011

Como muchos hombres inteligentes, don Porfirio Díaz Machicao estuvo casado con una mujer cochabambina, quien a lo largo de su vida matrimonial se encargó de recordarle muchas veces la épica hazaña histórica de las heroínas de la Coronilla, hasta que un día el escritor e historiador dijo a la señora Marujita que la valentía de las heroínas cochabambina ya le llegaba a la coronilla.

Cierta o no la anécdota, la verdad es que a lo largo de mi vida conocí a muchas cochabambinas valerosas que me hicieron temblar ante sus makanas, siendo la más reciente mi comadre Macacha, quien tuvo el valor de convertirse en mi protectora oficial y financista ocasional, siendo yo un periodista pobre y empedernido romántico, aclarando ante mis lectores que empedernido no es lo mismo que “empiernado”.

Esta heroína tiene un pie puesto en el siglo XX y el otro en el actual, al igual que yo; llegó a mi casa blandiendo un garrote cual comadre de uno de los Picapiedras y me dijo que ese garrote era una copia fiel de las makanas que utilizaron las heroínas de la Coronilla el 27 de mayo de 1810 y que lo utilizará en defensa de la alcaldesa de Oruro, señora Rossío Pimentel, a quien los masistas pretenden derrocar, habiendo sido elegida mediante una votación popular.

Reconocí el gesto valiente de mi comadre cochabambina y traté de encontrar una excusa para no acompañarla en una misión tan peligrosa, pero ella se adelantó a mi disculpa temerosa y me dijo: “No se preocupe, compadre, yo iré a defender a la alcaldesa Pimentel armada de mi makana y usted permanecerá en La Paz escribiendo macanas”. Contagiado de su valor, reaccioné como varón que soy y dije a mi comadre que yo iría con ella, pero como veo poco marcharía detrás. Subimos a mi motocicleta Harley Davidson que ella conduciría y abrazando fuertemente su cintura iniciamos nuestra marcha a Oruro en un raid que bautizamos como “Polleras al viento defendiendo a la alcaldesa Pimentel”.

Durante nuestra corta travesía a la ciudad del señor Pagador, los vehículos que venían en sentido contrario se apartaban de la ruta para darnos paso al ver que mi motocicleta era conducida por una descendiente de las heroínas de la Coronilla armada de su terrible makana y así llegamos en un tris tras y Macacha me dijo al ingresar en la ciudad de Pagador: “Aquí debería haber nacido usted, compadre, así habría sido mejor pagador de lo que actualmente es…”, palabras que no entendí mucho, porque me considero un buen pagador, aunque un poco lento.

Después de haber ingerido colitas de cordero en el restaurante Nayjama, Macacha me dijo que había llegado la hora de ir a luchar por una causa justa como es la de la alcaldesa Rossío Pimentel y enarbolando su makana me ordenó avanzar sobre la Alcaldía. Yo, siempre cortés y educado, le contesté cual un caballero “primero las damas”, avanzando ella seguida de este periodista que admira no sólo a las heroínas de la Coronilla, sino a sus directas descendientes que despliegan su valentía para luchar enarbolando sus makanas y protegiendo su retaguardia con periodistas inteligentes y valientes, aunque a su manera.

Homenajes a Chuquisaca


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, miércoles, 25 de mayo de 2011

Múltiples homenajes se rendirán hoy al departamento de Chuquisaca recordando el grito libertario lanzado el 25 de mayo de 1809, siendo el más significativo la visita del presidente Evo a Sucre y otras poblaciones, protagonizando partidos de fútbol y entregando dineros a todas las alcaldías para obras que beneficiarán a los chuquisaqueños.

Para no permanecer indiferentes, mi comadre Macacha me propuso viajar a la capital usando antiguas fórmulas de seducción como: “Vamos a Sucre, compadre, para servirnos allí los famosos chorizos donde ‘Las Bajos’ y allí nos encontraremos con sus amigos capitalinos, distinguidos caballeros que solían enamorar a bellas cholitas aprovechando las horas de la noche…”.

No piqué el anzuelo de mi comadre cochabambina y le respondí: “Muchas gracias, comadre, pero gran parte de esos mis amigos chuquisaqueños han muerto, otros están recluidos en el manicomio Pacheco y los pocos amigos que quedan viven en La Paz, Estados Unidos y Cochabamba”.

La cholita quedó perpleja al saber del éxodo de mis amigos, pero como tenía ganas de jaranear, me hizo otra proposición: “Entonces, compadre, vamos esta noche al ‘Malena’ donde los caballeros de El Alto han preparado un homenaje a Chuquisaca y a los chuquisaqueños que viven en La Paz, y donde seguramente estarán algunos de sus amigos capitalinos porque en la invitación se indica que el baile será de etiqueta y los caballeros deberán asistir de esmoquin o de chaqué, y que sus damas acompañantes podrán ser de vestido largo o de pollera. Cuando le pregunté sobre su traje de fiesta, mi comadre me contestó que si yo iba de esmoquin, ella vestiría pollera negra de terciopelo.

Toda la cholada vestíamos de esmoquin, que para nosotros no es traje de etiqueta sino de trabajo, y muchos se ganaban la vida en restaurantes de cierto rango sirviendo de camareros o de bartenders.

Como estoy casi ciego, me cuesta reconocer a las personas, aunque éstas sean mis amigas queridas, por lo que no quedó más remedio que preguntar a mi comadre quiénes nos acompañaban en este homenaje a Chuquisaca. Ella, que tiene los ojos chaskañawis y conoce a tout La Paz, me fue diciendo quiénes se hallaban bailando en el “Malena” o bebiendo “champú” recién descorchado: “En aquella mesa brindan por Sucre su amigo el doctor Zamora, y es el más alto de todos los chuquisaqueños, y a su lado está su amigo Javier García Ágreda junto al doctor Mario Paz Zamora; en la misma mesa está su ídolo deportivo y gran amigo Óscar Crespo Maurice, junto a Huguito López Videla”.

Al oír nombrar esos buenos amigos dije a mi comadre Macacha mi deseo de ir a saludarles por el 25 de mayo, pero mi pariente espiritual me dijo: “No vaya a esa mesa, compadre, porque todos son caballeros chuquisaqueños y usted estará mejor junto a esta cholita cochabambina”.

Como no llevaba el dinero suficiente para pagar el “champú” que habíamos bebido por el 25 de mayo de 1809, preferí quedarme junto a mi comadre sin llegar a preguntarle si mis amigos chuquisaqueños estaban solos o acompañados de algunas cholitas.

Votaremos pero no elegiremos


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, martes, 24 de mayo de 2011

Mi tía Encarna, jefa espiritual de mi familia, llegó de Cochabamba trayendo una gran canasta de habas frescas y quesillos, además de un frasco grande con dulce de duraznos, que me llenaron de alborozo, aunque su fin principal —según me dijo— era reunir a mi familia, bastante dispersa desde que mi comadre Macacha se hizo cargo de mi protección y auxilio económico.

“Quiero rezar el Rosario en familia porque estamos aún en el mes de mayo que es el Mes de María”, dijo con tierna voz, poniéndose a cantar esas estrofas que me enseñaron en el colegio San Calixto, cuando yo era niño y formaba parte de la Congregación Mariana: Venid y vamos todos con flores a María, con flores a porfía que madre nuestra es…

Pregunté a mi tía Encarna si podría venir mi comadre Macacha, respondiendo mi anciana tía: “Lamentablemente ella no podrá estar con nosotros porque será una reunión estrictamente familiar, y ha llegado hasta mis orejas que esa cholita no tiene rectas intenciones y que más bien son curvilíneas…”. Respondí que yo nunca había apreciado a mi comadre desde un punto de vista geométrico, aunque comprendí que la decisión de mi tía era irrevocable.

El día sábado al mediodía comenzaron a llegar mis parientes, tíos y tías. Viendo después de mucho tiempo a mi tío Pelópidas, seguido por mi tío Huevastián y mi tío Empédocles que estaba sobrio, aunque me di cuenta de que se hallaba atufado, o sea que tenía un tufo parecido al que hizo famoso a Richard Burton. Posteriormente llegaron mi tía Semáforo (llamada así porque a partir de las diez de la noche nadie la respeta) y mi tía Corina, llamada así no porque hubiera nacido en Sucre sino porque la pobre sufre de cistitis. ¡Pobre tía Corina!

Invité a todos unos “coctelitos” de diferente color y al poco tiempo los varones hablábamos de las elecciones judiciales de octubre. Mi tío Huevastián dijo estar emocionado porque Bolivia sería el primer país del mundo donde los ciudadanos elegirían libre y democráticamente a nuestros magistrados del Poder Judicial, lo cual irritó a su hermano Pelópidas, quien lo interrumpió para decirle: “¡No, pues, Huevas…!”, aclarándole el aludido: “¡No me llamo Huevas, mi nombre es Huevastián”. Pelópidas, que había escuchado por la radio a la politóloga Jimena Costa, le dijo con voz enérgica: “¡En octubre votaremos pero no elegiremos, que es distinto!”.

En medio de una agria discusión, fuimos invitados a pasar al comedor donde nos sirvieron platos cochabambinos preparados bajo las órdenes de mi tía Encarna, quien al finalizar la degustación de sus manjares nos condujo nuevamente al living donde había entronizado una imagen de la Virgen María, ante la cual nos hizo arrodillar, dirigiendo ella el rezo del santo Rosario y a continuación las letanías, cumpliendo así su propósito que trajo desde Cochabamba, que no era otro que el de rendir homenaje a la Virgen María en el mes de mayo, que está dedicado a ella.

El pasado fin de semana, gracias a la presencia de mi tía Encarna, no asistí al naiclú Malena y no sé nada de mi comadre Macacha.

Pruebas para candidatos


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, domingo, 22 de mayo de 2011

Aunque ya todo está arreglado, oleado y sacramentado para la designación de candidatos a magistrados del Poder Judicial, acudí a la invitación que recibí del Ateneo Pericles que agrupa a cochabambinos inteligentes que asisten habitualmente al Bar Comercio de Cochabamba para colaborar al país en la búsqueda de los mejores, mejor dicho, de los menos malos.

Ilustres pensadores del valle dirigidos por el egregio filósofo y futbolista grecocochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga nos dieron la bienvenida al Barco (Bar Comercio), produciéndose un murmullo general cuando ingresé en el salón acompañado de mi comadre Macacha, quien se encontraba muy guapa y emperifollada. Escuché que algunos preguntaban quién era esa chola tan simpática, mientras otros respondían “es la comadre chola del periodista que anda en mala situación…”.

El tema central de la reunión fue: “¿Qué podemos hacer para elegir a los menos malos?”.

Un ilustre punateño sugirió invitar a los candidatos masistas a magistrados a presentarse en el Bar Comercio un sábado a mediodía para saber cómo es después de haber bebido diez chops de cerveza Taquiña, porque para conocer a una persona hay que observar cómo es cuando está mameid. Algún parroquiano preguntó qué pasaría si el candidato a magistrado no quiere beber. La respuesta la dio el punateño cuando exclamó solemnemente: “Desconfía del hombre que no bebe”. Un quillacolleño anciano y que había pertenecido a la juventud del Partido Liberal sostuvo que había que examinar la genealogía de los candidatos, repitiendo el viejo dicho: cholibides nuncan bonus y si bonus nuncan perfectus, perque cholíbides semper cholíbidis. Felizmente fue rechiflado por la mayoría que puso sus ojos en mi comadre Macacha, noble cholita cochabambina. Ella se puso de pie y agradeció la condena al anciano liberal. Un pensador citadino de la downtown boliviana se refirió a la necesidad de contar con magistrados de probada virtud para no sucumbir ante las tentaciones del sexo en el momento de dictar una sentencia, poniendo como ejemplo al Presidente del Fondo Monetario Internacional, quien había violado a una camarera de un hotel de Nueva York, oponiéndonos a cualquier magistrado que tratara de hacer lo mismo con alguna ciudadana que por impetrarle justicia pudiera ser víctima de delitos parecidos. En frase histórica nos dijo: “Más que hombres sabios, queremos magistrados virtuosos”.

Otro orador, esta vez aiquileño, apoyó la noción anterior citando el caso del exgobernador Schwarzenegger, quien había tenido un hijo con una sirvienta californiana, pero fue interrumpido por un inteligente mizqueño que le dijo que su ejemplo no nos servía de mucho porque entre los candidatos masistas a magistrados no hay ni habrá ninguno que apellide o se parezca a Schwarzenegger.

Se enviarán invitaciones a los candidatos masistas a magistrados para ser observados en el Bar Comercio antes de votar, si es que votamos, lo cual no está seguro.

En el país de los chutos


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, sábado, 21 de mayo de 2011

Cuando me aprestaba a visitar al senador Isaac Ávalos, de la bancada del Movimiento al Socialismo, para que me explicara los alcances de su proyecto de ley acerca de amnistiar a los propietarios de 50.000 autos chutos, recibí una llamada telefónica desde Berlín, Alemania.

—Alooo, ¿podría comunicagme con mi sobrino Paulino Huanca? Habla su tía Clotilde desde Beglín, capital de Alemania.

—Querida tía Clotilde von Karajan Quiroga, mi pariente chuta.

—¿Pog qué me llamas así y qué quiere decig chuta…?

—Chuta quiere decir internada ilegalmente, como tú en Alemania, que fuiste para estudiar el arte de hacer salchichas y te casaste con el señor Von Karajan… y ahora eres Von Karajan Quiroga.

—Entonces ya no soy chuta, pogque he sido ya legalizada, el que vegdadegamente es chuto egues tú, pogque antes egas Paulovich, después te llamaban Paul Anka, después Von Paulus y ahoga te llaman Paulino Huanca para que te crean originario.

—Es que muchas cosas en Bolivia son chutas, hasta nuestro presidente Evo, a quien sus partidarios sostienen que es indígena, y orgullosamente lleva el apellido español Morales.

—¿Tú tienes, sobrino queguido, algunos autos chutos que podrían seg legalizados…?

—Tenía uno, pero apareció clonado en manos de un policía que había sido estafeta del Comandante de la Policía Nacional.

—Entonces estás fregado, pogque no puedes quejagte a la Policía.

—No puedo, tía Clotilde.

—¿Y no puedes ig al Ministegio de Gobiegno?

—Me aconsejaron que no lo haga, porque allí también hay un ministro chuto, toda la vida se hace el italiano y es boliviano, y se llama Sacha Llorenti.

—¡Qué país tan simpático es el nuestro. Dime sobrino, tienes otras cosas chutas…?

—Todo lo que tengo es chuto: tengo una polera de la universidad de Harvard y nunca estuve allí, tengo calzoncillos marca Nina Manfredi que adquirí en la Feria de El Alto a cinco bolivianos limpiecitos y casi nuevitos, tengo dos relojes Patek Philip bellamente falsificados y parecen hechos en Suiza.

—Entonces, casi todo lo que tienes es chuto.

—Casi todo, tía Clotilde, hasta mi comadre Macacha, quien acaba de anunciarme que está feliz al saber que el senador Ávalos hará aprobar una ley legalizando diez autos chutos que ella tiene, habiéndome prometido que me regalará uno cuanto la ley sea aprobada.

—¿Tanto dinego tiene esa chola prestamista?

—Es que nuestro país ha cambiado mucho desde hace cinco años. Imagínate que los ayllus del altiplano han declarado que el presidente Evo les ha autorizado conducir libremente autos chutos que poseen.

— Te vuelvo a decig que nuestro país es hegmoso y a gatos, kafkiano.

Cuateo reemplazará a cuoteo


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, viernes, 20 de mayo de 2011

Algunos observadores políticos recuerdan la implacable condena oficialista a los acuerdos que se lograban en el viejo Poder Legislativo para designar a los más altos magistrados de la Corte Suprema de Justicia para que ésta estuviera conformada por distinguidos personajes afines a los partidos políticos que tenían representación parlamentaria, de esa manera, el Poder Judicial resultaba conformado por ciudadanos de variada tendencia política.

Hoy, el Movimiento Al Socialismo, que ha conseguido con buenas y malas artes la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa, procederá a designar a los altos magistrados sin la necesidad de llegar a acuerdos con nadie y designará como magistrados a ciudadanos que le sean afines para, así, dominar los tres poderes del Estado, más el Tribunal Supremo Electoral y la Contraloría General de la República, que ya habían sido conquistados previamente.

Hacerle comprender el análisis anterior a mi comadre Macacha me pareció muy difícil, pero no fue así, porque ella, con su inteligencia natural que Dios ha dotado a casi todos los cochabambinos, me dijo con su habitual desparpajo: “Lo que usted, compadre, me quiere decir es que antes en el Poder Legislativo había un ‘cuoteo’ y que ahora en la Asamblea Legislativa será un ‘cuateo’, o sea un acuerdo entre cuates, palabra mexicana que quiere decir amigos, compañeros, compinches o compadres, usted es mi compadre, yo soy su comadre, usted es mi cuate y yo soy su cuate, y entre cuates no hay secretos y vamos juntos a todas partes”.

Pregunté a mi cuate Macacha si había estado alguna vez en México lindo y querido, contestándome que no, pero que había visto desde que ella era una niña todas las películas mexicanas que llegaban a Quillacollo y que siempre había soñado vivir en Jalisco. Cuando le pregunté la razón de su amor por Jalisco, la cholita cochabambina me respondió: “Es que Jalisco nunca pierde y cuando pierde arrebata, como dice la canción ranchera que fue mi lema en todos los negocios que emprendí, sobre todo como prestamista, pues cuando alguna cholita deudora no me pagaba, entonces yo le arrebataba una prenda y me quedaba con la joya”.

Macacha estaba embalada al hablarme de Jalisco y me dijo: “El Gobierno es como Jalisco que nunca pierde y cuando pierde arrebata y si no me cree, fíjese cómo está recuperando las gobernaciones y las alcaldías que perdió en las elecciones, fíjese mi cuate y reconozca que Álvaro García Linera es un machote, un cuate de primera como fueron Jorge Negrete y Pedro Infante.

Con el pesar de mi comadre Macacha, dejamos el tema mexicano y volvimos a la Asamblea Legislativa que se apresta a designar a sus cuates como magistrados. Al respecto, Macacha me aseguró que los legisladores del Movimiento Al Socialismo votarán por sus cuates, o por los cuates del presidente Evo, o del “vice” Álvaro, así como ella seguirá junto a su cuate Paulino Huanca y éste seguirá junto a su comadre Macacha hasta pagarle el último centavo del dinero que ella le prestó. ¡Que vivan los cuates de Jalisco y que vivan los cuateos!

Ser opositor trae k’encherío


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, jueves, 19 de mayo de 2011

Al comprobar que me va mal en todo, que hasta hoy no me aumentan de sueldo, que mi esposa se demora en enviarme sus remesas, que mi comadre Macacha anda muy rara conmigo desde que le apareció un admirador que saldrá magistrado, no tuve más remedio que admitir que pesa un k’encherío sobre mí. ¿Quién me pudo haber k’enchachado…?

En la primera que pensé como autora de este maleficio fue en mi comadre cochabambina, y cuando ella vino a visitarme le dije de sopetón y sin preámbulo alguno: “Usted me ha k’enchachado, comadre, y ahora mismo me tendrá que hacer el desembrujo, o publicaré en la prensa mundial que es una bruja y anda en tratos con el Diablo”. Ella se puso pálida, se santiguó tres veces y farfullando me dijo que ella no sabía de embrujos porque era devota de la Virgen de Urkupiña y de la Virgen del Socavón.

Advertí sinceridad en sus palabras, pero llevado por mi desesperación le dije que había comprobado la desaparición de uno de mis calzoncillos y que yo sabía que esa prenda era utilizada por las hechiceras para embrujar, k’enchachar a otra persona, para poder dominarla totalmente. Mi comadre negó vehementemente ese accionar demoníaco y me propuso que consultáramos mi caso con uno de nuestros amigos yatiris para encontrar una solución al k’encherío que cada día me hacía más pobre y más infortunado en el amor.

Elegimos a Wayruru y nos dirigimos a su consultorio que compartía con Calimán y Titirico, quienes por un tiempo largo se hallan cumpliendo labores oficiales en la Asamblea Legislativa escogiendo candidatos a magistrados para las próximas elecciones. O sea que Wayruru está ahora solo en el Consultorio de Adivinación Política y Sentimental de El Alto.

Teniendo a mi comadre por testigo, le declaré las desventuras económicas y sentimentales que me condujeron a la creencia de estar k’enchachado y mi deseo de que él, como yatiri, procediera a mi desembrujo para volver a ser feliz y adinerado, y, sobre todo, afortunado en mis relaciones con las damas, porque hacía dos años que no me comía ni una chancha atada.

El sabio yatiri sonrió ante mi rosario de penas y me dijo:

“Usted, don Paulino Huanca, sufre lo que los yatiris llamamos ‘la maldición de Orinoca’, que es la que cae sobre todos los opositores a este gobierno democrático y que están sufriendo como el exprefecto de Pando, que ya cumplirá tres años de prisión preventiva en Chonchocoro; la maldición la sufre el exprefecto de Tarija, señor Cossío, refugiado en el Paraguay; el prefecto del Beni, encarcelado en su propia casa, donde deberá seguir trabajando y pagar una fianza; el exprefecto de Cochabamba; el exministro de Gobierno de Banzer, señor Guillermo Fortún; el exalcalde electo de Potosí, que está enjuiciado; el exalcalde de Sucre, que anda perseguido; el Gobernador de Santa Cruz, quien fue baleado por un atracador, y muchos más a quienes persigue el k’encherío. Usted debe considerarse afortunado. No está k’enchachado, porque tiene a su lado a su comadre Macacha, quien ya le ha dicho muchas veces ‘mientras yo esté a su lado, nada le faltará…’”.

Inscripción de candidatos


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia,miércoles, 18 de mayo de 2011

Como era de prever, la mayoría de los legisladores aprobó el reglamento para la designación de quienes serán candidatos a magistrados en las elecciones del mes de octubre y lo hicieron ante un pueblo absorto que no sabe quién fue Montesquieu, ni quién es la diputada Paco ni el senador Tupa.

Lo cierto es que después de un ejercicio físico esforzado de levantamientos de manos y de muchas horas de calentamiento de curules, ya están abiertas las inscripciones para quienes aspiran a ser candidatos a magistrados, de entre los cuales los mismos legisladores elegirán a quienes el pueblo de Bolivia votará para que sean los magistrados que administrarán la Justicia.

Al saber que ya está abierto el libro de inscripciones en el Palacio Legislativo, me visitó mi comadre Macacha, alentada por el hecho de que el 50% de los magistrados a elegir deberán ser mujeres, por lo cual me dijo: “Si salgo elegida por los votos de los cochabambinos, dejaré de vestir como chola y vestiré la toga…”. Como siento mucho afecto por mi comadre, traté de desanimarla diciéndole que todo sería un fraude electoral, ya que —de acuerdo con mi experiencia de vida— Jalisco y el Movimiento Al Socialismo nunca pierden… y si pierden arrebatan, como dice la canción ranchera mexicana.

Sin embargo, mi heroína cochabambina se hallaba ilusionada ante la idea de inscribirse en la Asamblea Legislativa como candidata por considerarse capaz para ser magistrada y en especial Presidenta del Tribunal Supremo Constitucional. Ante mis fallidos intentos de convencerla de que era mejor su esforzado trabajo de prestamista al por menor que intentar administrar Justicia, dije a mi comadre: “Está bien, comadre, empecemos a llenar la solicitud de inscripción y redactemos juntos el primer requerimiento”, poniéndome frente a mi máquina de escribir.

Lo primero que le pregunté a mi comadre fue a quién dirigiremos su pedido de inscripción, respondiéndome Macacha: “Será pues al Presidente de la Asamblea Legislativa…”. Comenzando la carta por ser dirigida a don Álvaro García Linera, presidente de la Asamblea Legislativa, y a reglón seguido escribí: “Compañero Alvarito”, tratamiento que no le gustó a Macacha, porque nunca había sido ella su compañera. Como estos socialistas son tan especiales, Macacha me dijo que pusiera: “Querido hermano Alvarito”, pero nos pareció muy familiar, quedando en que nos dirigiéramos al camarada Álvaro.

Ahí quedó la redacción de la carta, pues mi comadre no pudo continuar con su dictado, después de lo cual se enfadó porque yo era incapaz de escribir una carta tan sencilla como ella me había pedido, acusándome de periodista inútil, incapaz de redactar una carta sencilla que pudiera conseguir su inscripción para candidata a magistrada y Presidenta del Supremo Tribunal Constitucional, terminando con amenazarme con recurrir a su admirador, el doctor Parihuancollo, quien por haber nacido cerca de Orinoca y actuar junto a Evo en la Banda Imperial de Oruro ya había sido invitado a ser candidato a magistrado. Es que todas las mujeres son muy difíciles, aunque sean tus comadres.

Evo, padrino matrimonial


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, martes, 17 de mayo de 2011

La semana anterior tuve la suerte de conversar varias veces con mis amigos yatiris ('sabios' en aymara) Calimán, Titirico y Wayruru, quienes me proporcionan noticias acerca de la vida social que lleva el presidente Evo para distraer su intensa y también aburrida vida de gobernante, donde abundan las peticiones sociales, seguidas de marchas, bloqueos y exigencias que él desplaza hábilmente a su Vicepresidente para que dé las soluciones.

Wuayruru me preguntó por qué mi comadre y yo no habíamos asistido al “matrimonio plurinacional” que se había realizado en el coliseo cerrado Julio Borelli y que había sido apadrinado por el presidente Evo, quien habría prometido obsequiar una vivienda a cada pareja matrimonial. Le contesté al yatiri que nosotros no asistimos a eventos matrimoniales porque son fiestas muy tristes y lloramos de verdad porque Macacha recuerda la boda con su difunto esposo y yo no puedo evitar las lágrimas al recordar a mi esposa, ausente temporalmente en España.

El yatiri Calimán me contó que la famosa boda que unió a dos centenares de parejas, algunas originarias y otras no tanto, fue un poco cursi porque se trató de evocar los matrimonios de la época incaica vistiendo a las novias con túnicas made in China recientemente importadas, sucediendo lo mismo con adornos que lucieron los contrayentes, que también procedían de la potencia mundial asiática.

¿Y qué hacía el Presidente en esta farsa teatral?, pregunté al yatiri Titirico, respondiendo éste:

“Era pues el padrino que ofreció viviendas nuevas a los recién casados no por la religión católica, o la anglicana, o la mormona, sino por los sacerdotes de la diosa Pachamama, que somos nosotros los yatiris, porque los amautas ('consejeros' en aymara) son personajes más serios dentro de la sociedad indígena”.
Ese momento recordé haber escuchado un reportaje en la radio “Deseo” y pregunté al yatiri Wuayruru qué hacía un regimiento policial en una ceremonia religiosa en honor a la Pachamama, donde dos centenares contraerían nauseas, perdón, nupcias apadrinadas por el Presidente del Estado Plurinacional, Multicolor y Folclórico. Wayruru me respondió:
“La Policía estuvo allí para proteger al presidente Evo y por eso tuvo que abandonar el Coliseo Cerrado la Directora de la radio Deseo”,
respuesta que no me satisfizo.

Sin embargo, lo que me preocupa es la realización de estos matrimonios colectivos bajo el padrinazgo del Presidente del Estado porque percibo la intención del Estado en la constitución de nuevas familias y de los hijos que podrán nacer bajo la tuición y educación por parte de un Estado socialista y katarista, anunciado hace ya bastante tiempo por su ideólogo Álvaro García Linera.

Poco a poco, el socialismo katarista avanza en nuestro país. Ayer el presidente Evo apadrinó a dos centenares de parejas que se casaron bajo el rito y liturgia de la Pachamama actuando de sacerdotes unos yatiris, todos protegidos por un regimiento policial.

Un candidato a magistrado


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, domingo, 15 de mayo de 2011

Macacha me contó que tiene un pretendiente que la sacó a bailar varias veces la última noche que pasamos en el “Malena”, aprovechándose de que yo me hallaba muy requerido por parte de las bailarinas del naiclú con motivo de la “noche del periodista”.

Ocultando mis celos, dije a mi comadre que ella era una mujer libre, rica y bastante guapa como para que se fijaran en ella muchos pretendientes y que ya no me opondría a que ella entablara relaciones amorosas, pues yo sólo era su compadre, o sea un pariente espiritual. Entonces ella me reveló que su pretendiente le había dicho que él había sido consultado por varios senadores y diputados del Movimiento Al Socialismo para ser futuro magistrado. La posibilidad de conocer a un ciudadano tan importante me llevó a decir a mi comadre que “le diera pelota” sin excederse en sus coqueteos y que le invitara a almorzar en el elegante restaurante Mank'a Siñani, donde yo ingresaría de pura casualidad, o de “pura cazuela”, como decimos los cholos castizos. He aquí una parte publicable de nuestra conversación.

—Mucho gusto de conocerle, señor Parihuancollo, tengo entendido de que usted es abogado…

—No, señor Paulino Huanca, vencí sólo el primer año de la Facultad de Derecho en la zona minera. Allí aprendí los principios del derecho.

—¡Qué macanudo! Porque podría usted convertirse en pichón de un Giménez de Asua.

—No me llame usted sua porque en quechua quiere decir ladrón.

—Perdón doctor Parihuancollo, he sabido como periodista que ha sido consultado por algunos legisladores del Movimiento Al Socialismo para ser candidato a magistrado en las elecciones de octubre.

—Es usted un periodista muy perspicaz, señor Paulino…

—No, doctor Parihuancollo, lo que sucede es que con los años uno consigue buenas fuentes de información…

—No sea usted tan modesto, señor Paulino, porque alguien podría llamarle “Modes” para abreviar. Volviendo al tema, debo decirle que algunos parlamentarios clarividentes sugerirán mi nombre al Poder Legislativo, porque nací muy cerca de Orinoca, cuna del presidente Evo y fui su compañero en la famosa banda Imperial de Oruro, tocando juntos en algunos carnavales y mientras él tocaba trompeta, yo tocaba los platillos.

—Si usted llega a ser Presidente del Tribunal Constitucional, atendería con imparcialidad las consultas que le formularían personas e instituciones…?

— ¡Claro que sí, señor Paulino! Aunque le cuento que todos los parlamentarios que me conocen piensan que nuestro presidente Evo debe ser reelegido luego de cumplir su actual periodo constitucional.

—¿Y usted qué opina al respecto, doctor Parihuancollo?

—Estoy de acuerdo con ello, señor Paulino, por algo he nacido cerca de Orinoca y por algo he sido colega musical del presidente Evo.

—Gracias doctor, pero no le toque tanto las piernas a mi comadre, porque todavía no es magistrado…

Al maestro, con cariño


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, sábado, 14 de mayo de 2011

Señorita profesora Eduviges Guardia Quiroga –Quillacollo –Cochabamba (Bolivia)– Calle Urkupiña, esquina avenida del Chicharrón.— Recordada profesora: Hespero que al recibir esta carta se hencuentre vien de salud en compañía de su sagrada familia que siempre estuvo a los piéses de nuestra Birgen de Urkupiña.

Le hescribo para hacerle recuerdo que yo soy la Macacha, esa morena gordita y bonita que siempre se sentaba en el último banco del curso donde usted nos enseñaba. Si usted no recuerda, yo era la más habladora del curso y muchas veces me castigó con justisia jalándome de mis pichicas.

He pensado mucho en usted estos últimos días y estoy segura de que usted acató el Paro General e Indefinido de los trabajadores exigiendo un justo haumento salarial.

Como la actual Constitución fue aprovada entre gallos y media noche en el edificio de la Lotería Paceña, el derecho a la protesta sosial y a la huelga es reconocido, sorprendiéndome que el actual Gobierno del presidente Evo desconosca ese derecho y no quiera pagar a los maestros, salubristas y empleados de la Caja Nacional de Salud por los días que ustedes estuvieron de huelga, olbidando el señor Presidente que la primera parte de su carrera política la hizo sobre la base de huelgas, manifestaciones y bloqueos que enloquecieron a los gobiernos neo liberales de entonces y al pueblo de La Paz que al final votó para que Evo fuera presidente y así terminaran de una vez las marchas, huelgas, paros y bloqueos de caminos.

Sin embargo, después de seis años de gobierno masista, las huelgas, paros y bloqueos siguen lo mismo, rematando el pasado mes en un paro general e indefinido que dispuso la Central Obrera Boliviana y acataron ustedes los maestros y otros sectores sociales. Aura los Ministros de Trabajo, Economía y otros quieren descontar de los sueldos de ustedes por los días no trabajados, olvidándose que algunos gobernantes (ministros, viceministros y tucuimas) se la pasan viajando por Bolivia y el Exterior, recibiendo sus sueldos sin descuentos y más bien aumentados porque el Estado les paga viáticos. Eso me parece una injusticia.

Pero lo que más me ha indignado es que aura algunos gobernantes amenacen a los maestros como usted, señorita Eduviges, con echarlos de sus cargos y reemplazarlos con ciudadanos masistas a los que no pueden colocar en los ministerios, llamando a esa medida “declaración de profesión libre a los maestros” que, como usted, han estudiado en las Escuelas Normales.

Eso me parece un desatino porque no cualquier ciudadano podría reemplazar a las maestras como usted, señora Eduvigis Guardia Quiroga, parienta cercana del patriota cochabambino señor Édgar Guardia, reconocido moreno cochabambino. Atenta y cariñosamente, su ex alumna que la recuerda siempre, Macacha viuda de Racacha.

Nota: Esta carta se publicará en los periódicos dende escribe mi compadre Paulino Huanca, pidiéndoles perdón por algunas faltas de ortografía y sin taxis.

La noche del periodista


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, viernes, 13 de mayo de 2011

La noche del periodista es mucho más interesante que el Día del Periodista, dije a la única mujer que escucha embelesada todas las tonterías que digo en esta etapa de mi vida en la que podría llamarse “sala de preembarque”, de la cual ya no puedes salir de acuerdo con las normas aeroportuarias.

Ésa es la razón por la cual no pude asistir a los actos que se realizaron en la Asociación de Periodistas el pasado día del 10 de mayo, a los que fui invitado en compañía de mi comadre Macacha en ausencia obligada de mi esposa. La cochabambina me dijo que estaba presta para acompañarme a la mencionada reunión con mis colegas, pero conociendo a mis colegas periodistas hace muchas décadas, dije a mi pariente espiritual que a tales reuniones uno puede asistir confiadamente con la esposa, pero nunca con su chola, aunque ésta fuera su comadre.

La cochabambina no se dio por vencida y me manifestó que nadie le prohibiría festejar el Día del Periodista, porque ella respeta mucho esta noble profesión u oficio desde que fue designada mi protectora y proveedora ocasional de fondos en esta larga crisis, y que ella había decidido acompañarme a los festejos que se realizarían en el naiclú Malena de la ciudad de El Alto con la presencia de eminentes intelectuales alteños, invitados especiales que acudirían desde Chuma y Achacachi, inteligentes yatiris, periodistas alteños famosos como Roberto de la Cruz, el arquitecto Patana, alcalde de esa ciudad, y las bailarinas del elenco estable del local dirigidas por Madame Frufrú.

Montamos en mi motocicleta Harley Davidson y en pocos minutos llegamos al Malena, en cuya puerta principal un letrero gigantesco decía: “Hoy, la noche del periodista en honor a los periodistas bolivianos y cochabambinos. Varones: entrada gratis. Damas: pagarán por su pareja”.

Nos condujeron a una mesa que ya estaba reservada por mi comadre Macacha, en la que había un tarjetón que decía: Achacachi Times, periódico actualmente gerentado por la financista cochabambina, mientras en las mesas vecinas lucían letreros de El Times de Cochabamba y otros periódicos importantes del país.

Cuando quise conocer al célebre periodista alteño Roberto de la Cruz, fundador de “Los Talibanes de El Alto”, me dijeron que él no pudo asistir por hallarse de duelo por el reciente fallecimiento del líder terrorista Bin Laden. Mi comadre alegró mi noche al anunciarme en la oreja que ella pagaría la cuenta por considerarse casi una periodista, porque su nombre aparecía casi todos los días en varios periódicos del país.

Cuando el yatiri Wayruru me abrazó en esta “noche del periodista” me dijo que él había realizado muchas gestiones para que yo pudiera ser invitado al desayuno que el presidente Evo había ofrecido a algunos periodistas en el Palacio de Gobierno, pero que aquéllas fracasaron porque el vicepresidente García Linera se había opuesto. Le di las gracias por su buen deseo y le dije que no se preocupara porque los periodistas pobres como yo hace mucho tiempo que no desayunamos.

La fiesta concluyó para mí cuando Macacha me levantó en sus brazos y me dijo en la oreja: “La noche del periodista ha concluido”.

Lydia Gueiler, cochabambina


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, jueves, 12 de mayo de 2011

La noticia del fallecimiento de la señora Lydia Gueiler Tejada nos entristeció a todos y asistí a su funeral en el Palacio Legislativo en compañía de mi comadre cochabambina, ambos vestidos de negro en señal de un sincero duelo, Macacha, por su paisanaje, y yo como un periodista amigo que siguió su larga trayectoria histórica.

Deseosa de conocer todo acerca de la señora Gueiler, mi comadre me preguntó si yo había conocido a doña Lydia desde que ella fue una niña, contestándole que casi–casi, aunque yo era un poco menor, porque ella falleció a sus 90 años y yo me voy acercando peligrosamente a dicha edad.

Mi comadre escuchaba casi devocionalmente todas las referencias periodísticas que yo le proporcionaba acerca de esa figura casi excepcional que fue la señora Gueiler, la primera y única mujer que llegó a ser presidenta de la República de Bolivia, hoy convertida en el Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico. Al reflexionar Macacha acerca de que doña Lydia fue la única mujer que llegó a un sitial tan alto, no pudo contenerse y exclamó: “Tenía que ser cochabambina, porque las cochalas somos valerosas, además de inteligentes y guapas”.

Su comentario me gustó y aproveché la oportunidad para decirle que la belleza de la señora Lydia fue proverbial y que alguna gente acudía a las canchas de tenis de La Paz y Cochabamba para verla jugar y apreciar mejor sus dotes de belleza femenina. Mi pariente espiritual me preguntó si yo la había visto jugar a Lydia en alguna cancha de tenis, respondiéndole que no, porque en esos tiempos yo era un hualaycho que jugaba al fútbol con pelota de trapo, algo que decepcionó a Macacha.

Respecto del valor o valentía de la legendaria cochabambina, mi comadre me preguntó si yo conocía algunos hechos protagonizados por la que acaba de desaparecer.

Le referí la hazaña conocida por todos los cochabambinos que protagonizó Lydia cuando era muy jovencita y se enamoró de un prisionero paraguayo quien fue conducido a La Paz, cuando nuestro país combatía con el Paraguay por el Chaco. Se casó con el exenemigo y tuvo una hija, quien la cuidó y acompañó hasta el final. Macacha se entusiasmó al conocer esta historia de la vida real y prorrumpió en aplausos en medio del duelo para luego decirme en la oreja: “¡Hurra por esa valerosa mujer, así amamos todas las cochabambinas, gloria a doña Lydia Gueiler Tejada”.

En vista del éxito que tuvo mi relato en la percepción de mi comadre Macacha, aproveché para contarle que cuando Lydia era muy joven aún trabajaba en el Banco Central de Bolivia, fue dirigente sindical de los empleados bancarios y condujo a éstos en inolvidables marchas callejeras, enarbolando las banderas revolucionarias del Movimiento Nacionalista Revolucionario, antes de la Revolución del 9 de abril de 1952. También combatió en las jornadas de abril.

Quise contarle otras hazañas de doña Lydia Gueiler, y Macacha me dijo que toda esa hermosa y valiente historia vivida por la señora Gueiler le había confirmado el gran valor de las mujeres cochabambinas.

Pronostican terremoto en Bolivia


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, miércoles, 11 de mayo de 2011

Me encontraba meditando en la última homilía del cardenal Terrazas, en la que nos exhorta a los católicos a difundir la Verdad que Cristo nos enseñó, cuando se metió en mi casa cual una tromba mi comadre Macacha; se introdujo sin pedir permiso en mi alcoba conyugal y con gritos entrecortados me dijo: “¡Ya viene, ya viene y nadie lo detiene!”. Pensando que se trataba de un cobrador del maestro Sillerico, le dije: “Que venga, pues, por qué tenerle tanto miedo”.

Como vi que estaba realmente aterrorizada y apenas podía hablar, le invité un vaso de agua, pidiéndole con suavidad que me explicara quién era el que venía, respondiendo la cochabambina: “Los ‘chismólogos’ han anunciado que viene un terremoto a Bolivia más fuerte que el que asoló a Chile hace poco, así que tenemos que prepararnos para ese ‘cataplasma’”.

Entendiéndole parcialmente, le dije que los “chismólogos” me tienen sin cuidado en cuestión de terremotos y mucho menos me asusta la idea de que en Bolivia se produzca un “cataplasma”, a no ser que hubiera querido decir que se avecina un cataclismo. Mi comadre no hizo caso a mis correcciones y me dijo que ambos deberíamos tomar precauciones ante un terremoto de 8,9 grados de intensidad en la escala del Cacho Richter, noble amigo beniano de quien un día no lejano se oirá hablar con terremotos o sin terremotos.

Mi pariente espiritual me dijo que ella había sido designada por mi esposa como mi protectora y que cumpliría con su deber aun en tiempos de guerra, revolución o terremotos y que, por lo tanto, estaba dispuesta a morir antes que verme aplastado bajo las ruinas de un rascacielos paceño. Agradecí su heroísmo, pero le pedí que no fuera tan tremendista, algo que me prometió. Me propuso que fuera a vivir y trabajar en su casa de un piso de la ciudad de El Alto, la que me ofreció refugio en la época de lluvias y deslizamientos, junto al Río Seco que no se desborda nunca.

Agradecí su ofrecimiento, aunque le advertí que estaríamos muy lejos del Banco Central de Bolivia. Sorprendida, mi comadre preguntó por qué en caso de un terremoto de 8,9 en la escala del Cacho Richter deberíamos estar cerca del edificio del Banco Central. Lamentando su lentitud mental, dije a mi comadre: “Imagínese el pavor de la población ante un movimiento sísmico de tal magnitud, todos tratarían de llegar a El Alto. El Presidente y sus ministros harían lo mismo para trasladarse en el avión presidencial a otra ciudad, mientras policías y militares tratarían también de salvar sus vidas y sus familias.

“Mientras tanto, usted y yo ingresaríamos en el desguarnecido edificio del Banco Central que es uno de los pocos construídos para resistir terremotos. Por eso nos meteríamos allí, nos refugiaríamos en las bóvedas donde se guardan las reservas internacionales que son de 10.000 millones en moneda extranjera, aunque el Gobierno ya metió las manos”. Después del terremoto tendríamos mucho dinero, lo cual sería mejor que estuviera al cuidado del actual Ministro de Economía.

Macacha dijo: “Que venga el terremoto, pero ella sabe que el terremoto ya nos sacudió y nos sigue sacudiendo desde hace cinco años y algo más”.

Matrimonios al estilo andino


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, martes, 10 de mayo de 2011

Hay unos oscuros genios empeñados en instaurar el Socialismo del Siglo XV en nuestro país, que significa el retorno el Incario mientras el resto de la Humanidad vive en el Siglo XXI, hecho que me conduce a la perplejidad, como el matrimonio andino celebrado en días pasados destinado a conformar “familias plurinacionales”. Como algunos vivimos en el siglo actual, sabemos que el mundo es una aldea global y que las noticias se difunden por todo el planeta casi instantáneamente y eso motivó que mi tía Clotilde von Karajan Quiroga me llamara por teléfono desde Berlín.

—Queguido sobrino Paulino Huanca, ¡qué suegte hallagte en La Paz cuando pensé que estabas en plena luna de miel pluguinacional...!

—¡Qué tonterías dices tía von Karajan! Yo no estoy en la luna de miel desde el año 1956, cuando tu sobrina Pilar y yo nos embarcamos en el “Corrientes” en Barcelona rumbo a Buenos Aires y luego a Cochabamba.

—Es que la televisión eugopea infogmó que en La Paz se había guealizado una boda colectiva de centenagues de paguejas y el cogazón me dijo: “Segugamente se ha casado mi sobrino Paulino con esa chola cochabambina que lo protege y lo ayuda económicamente”.

—Cómo se te ocurre, tía Clotilde que yo me volviera a casar si estoy casado hace 14.337 días por la Iglesia Católica y la Ley española...

—Es que me han dicho que ese matrimonio colectivo bendecido pog yatiguis que se hacen llamag amautas no exigía que fuegan soltegos los novios y casaba a todas las paguejas que se presentagon...

—Seguramente sucedió así, porque yo no concurrí a ese disparate de ceremonia y creo que la mayoría de las parejas se casaron porque hace un frío terrible en La Paz.

—Así que en Bolivia hay gente que se casa pog impegativo tégmico y no pog amog, como debeguía seg...

—Así es tía Clotilde, pero en este matrimonio colectivo hay una clara consigna política: la formación de familias plurinacionales, como es hoy nuestro Estado Plurinacional Multicolor y Folclórico. Es una especie de retorno al Incario, donde imperaba un Estado Socialista regido despóticamente por el Inca.

—¿Quién casó a ese centenar de paguejas?

—La información dice que fueron algunos amautas, pero es una mentira, porque los que oficiaron de sacerdotes de la Pachamama fueron unos yatiris que son unos brujos andinos, curanderos y charlatanes.

—Me acuegdo que el presidente Evo fue investido en Tiwanaku como Apu Mallku pog un amauta que guesultó un nagcotraficante...

—Así fue, querida tía Clotilde.

—Lo impogtante, sobrino Paulino, es que tú no te hubiegas casado otra vez, ni pogque hace mucho frío en La Paz ni pog tu situación económica, que yo sé que es teguible, pego debes aguantag y no pensag en casagte pog dinego con alguna chola de hagta plata.

—Así es tía Clotilde, yo te prometo que así será.

Terroristas bolivianos ocultos


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, domingo, 8 de mayo de 2011

Como les había prometido, hoy les ofrezco mi versión periodística de lo que aconteció en la última reunión realizada en el Bar Comercio (El Barco) de Cochabamba y que fue auspiciada por el Ateneo Pericles Onasis, dirigido por mi amigo el pensador greco-cochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga.

El tema central de este encuentro fue “Psicosis Preterrorista en Cochabamba (Bolivia)” que aqueja a importantes capitales del mundo a raíz de la muerte del terrorista Bin Laden acaecida en Pakistán por acción de un comando norteamericano.

Cuando llegamos con mi comadre Macacha a los salones del Bar Comercio, advertimos fuertes medidas de seguridad que nuevamente nos solicitaron nuestras cédulas de identidad y nos interrogaron acerca de amistades y parentescos que podríamos tener en Afganistán, Pakistán, Irán e Irak, para concluir en una inspección de nuestra ropa y del interior de las polleras de mi comadre Macacha, lo cual provocó mis protestas.

Al ingresar nos contaron que también se cumplían medidas de seguridad en importantes lugares de Cochabamba, como las torres Sofer, el Cristo de la Concordia, el Palacio del Sillpanchu, el Palacio del Laping (también llamado “La Irma”), el restaurante La Suiza, o sea los lugares más importes de la ciudad del Rocha River.

La reunión fue inaugurada por mi amigo el pensador greco-cochabambino, quien con sabias palabras explicó el evento para evitar que personajes desalmados trataran de convertir a Cochabamba en Coche-Bomba alterando así el dulce vivir de los cochabambinos, hoy amenazados por la psicosis mundial que se produjo after Bin Laden.

Un eminente etimólogo originario de Quillacollo nos deleitó con su magistral lección acerca del psique griego y el siqui de los quechuas, asegurándonos que nuestra actual psicosis viene del vocablo griego, mientras que el siqui de los quechuas continuará refiriéndose al trasero de las personas, aclaración que hizo sonreír a mi comadre Macacha.

Un erudito nacido en Cliza, quien nos había prometido hacernos conocer la verdad acerca del terrorismo en Cochabamba y en Bolivia, nos sorprendió a todos cuando reveló que en este momento no existía en el país ningún terrorista famoso que pudiera hacer volar los monumentos famosos antes mencionados, porque los pocos que teníamos habían colgado los cachos o las botas y ahora estaban dedicados a leer libros y a sorprender a auditorios casi alfabetos con sofismas de buena elaboración.

Sin embargo, nos dijo:

“Hay otros terroristas a quienes debemos temer, porque ya nos sacudieron una vez y podrían repetir sus hazañas terroristas, refiriéndose el cliceño a un señor que se llama Luis Arce Catacora, ministro de Economía, quien en plena Navidad del año pasado hizo estallar la bomba del gasolinazo, que el mismo presidente Evo tuvo que intervenir rápidamente para apagar las llamas de esa explosión.
El cliceño nos anunció que en cualquier momento ese terrorista podría volver a actuar u otros que ostentan igual poder ministerial. Fue el orador más aplaudido de todos, y como buen cliceño, nos robó el corazón.

Chuecos hacen la ley chueca


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, sábado, 7 de mayo de 2011

En días pasados y en los próximos, importantes ciudadanos continuarán con su tarea de presentar ante Bolivia y el mundo la primera legislación para normar las elecciones de magistrados que formarán el Poder Judicial. Ante ese hecho y poniendo cara de solemne, dije a la única persona con quien dialogo en estos mis días de vejez prematura: “Comadre, dicen que Bolivia será el primer país en el mundo donde los ciudadanos elegiremos libre y democráticamente a los miembros del Poder Judicial, ¡albricias y pelillos a la mar!”.

Mi comadre, espantada al escuchar mis palabras, me tocó la frente, me introdujo un termómetro en el recto sin pedirme permiso y al comprobar mi temperatura comenzó a dar gritos: “Mi compadre Paulino está loco o está coxuater, o las dos cosas a la vez, tengo que llevarlo a un centro médico, porque la cojudez y la locura son contagiosas”.

A sus gritos acudió la Winonna para colaborar a mi comadre y cuando le di un pellizco al tenerla cerca, dijo: “No, señora Macacha, mi caballero Darling no está loco ni está coxuater, lo que está queriendo es que usted lo lleve a alegrarse un poco para olvidar sus penas y preocupaciones patrióticas…”. De esa manera fui a parar anoche al naiclú Malena, donde se encontraba tout La Paz, algunos curanderos de Chuma, exclientes del Giorgíssimo, afamados yatiris, intelectuales de El Alto y las gordas del Cuerpo de Baile dirigidas por la señoría Frufrú.

Mi transportadora oficial, más conocida como mi comadre Macacha, comunicó en voz baja a uno de los yatiris que yo me encontraba muy preocupado por los trámites legislativos que se desarrollaban para normar las próximas elecciones judiciales.

El yatiri Wayruru prorrumpió en carcajadas y le dijo a mi comadre en voz alta para que todos escucháramos: “Oficialmente le comunico, señora Macacha, que su compadre Paulino Huanca está loco o está cojudo al preocuparse por la famosa ley, porque ya se ha ordenado que el nuevo Poder Judicial sea mayoritariamente masista, con dos o tres muestras de opositores, y que todo se consagrará con unas elecciones libres y democráticas avaladas por observadores de la OEA e invitados especiales que vendrán de Argentina, Ecuador, Venezuela, Cuba y Nicaragua”.

Al escuchar las palabras del yatiri volví a sentir dolores muy fuertes en la cabeza y también en la zona de mis aladirindongos, lo que alarmó a mi protectora Macacha, quien comunicó a nuestros acompañantes que este ataque surtido se repetía, pues horas antes ya me pusieron al borde del colapso. El yatiri Wayruru, que también practica el curanderismo, al saber qué partes del cuerpo me dolían, diagnosticó solemnemente: “Nuestro compañero Paulino Huanca sufre de un grave ataque, aunque hasta el momento no sabemos si es de locura o es de cojudez”.

Antes de que nuestros acompañantes emitieran diagnósticos similares o parecidos, dije a mi pariente espiritual: “Vayámonos a nuestras casas, comadre, porque yo sé que estoy loco y temo que algún yatiri diga que estoy coxuater, porque ambas enfermedades no se dan juntas”.

Psicosis preterrorista


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, viernes, 6 de mayo de 2011

A raíz de la muerte en Pakistán del terrorista Bin Laden a manos de un comando norteamericano, una suerte de psicosis se apoderó del mundo al pensar en una posible respuesta de quienes se sienten heridos por la muerte de su líder y aquel miedo llegó hasta Cochabamba, que es la cuna de los movimientos políticos de nuestro país.

Hoy recibí una llamada telefónica de mi amigo Aristóteles Giorgiadis Quiroga, eminente pensador grecocochabambino que preside el Ateneo Pericles, para manifestarme que el pueblo cochabambino está hondamente preocupado y temeroso ante posibles acciones terroristas que podrían producirse en la ciudad del Rocha River ante la desaparición del señor Bin Laden, por lo cual era urgente reunir a los parroquianos inteligentes del Bar Comercio para estudiar medidas en contra del terrorismo.

Consulté con mi Transportadora Oficial si mi motocicleta Harley Davidson se encontraba lista para trasladarnos al downtown boliviano y ella me respondió: “Todo está dispuesto para viajar en este momento a Cochabamba y más aún si es para coordinar acciones contra el terrorismo que es una actividad perversa y condenable, pues por ella mueren millares de inocentes”.

Montamos en el poderoso vehículo y cuando Macacha quiso encender el motor, éste no le respondió, intentando varias veces la operación, hasta que la cholita lanzó una palabrota, siendo tan pulcra en su hablar, que me escandalizó. Sin embargo, la moto no respondía, lo que nos obligó a desmontar para ver lo que sucedía. Mi comadre indignada me dijo en voz muy alta: “Esto me parece que es un acto de terrorismo para impedir que vayamos a Cochabamba para estudiar medidas contra ese flagelo”, sugiriéndole que llamáramos a un mecánico. Éste vino y arregló el desperfecto y mi comadre y yo salimos como flechas en un nuevo raid que bautizamos como “Polleras al viento contra el terrorismo”.

En pocas horas llegamos a la Llajta y desembarcamos en el Bar Comercio (El Barco) que estaba custodiado por voluntarios del Ateneo Pericles, quienes revisaron las polleras que vestía mi comadre Macacha en busca de una bomba o algún artefacto explosivo, porque Aristóteles Giorgiadis Quiroga nos dijo: “Los terroristas son muy astutos y no temen guardar explosivos pegados a sus propios cuerpos y si explotan mueren felices, porque saben que se irán al Paraíso que su profeta les ha prometido”.

Los asistentes a la reunión acordamos aplazar el debate para mañana, con varios oradores que contribuirán al debate con listas de los terroristas en Bolivia y sus campos de acción. Otro quillacolleño dijo haber sido amigo de un terrorista cochabambino, ahora convertido en hombre pacífico y devorador de libros, alternando su actividad con la de domador de parlamentarios e hipnotizador.

Antes de declarar un “cuarto intermedio”, se recomendó a los asistentes mucha observación de extraños que podrían ser agentes terroristas dispuestos a atacar edificios emblemáticos de Cochabamba y especialmente el Bar Comercio, donde se concentran los mejores exponentes del poder económico, político, judicial y militar de Cochabamba. Sigilosamente nos dispersamos para volver mañana a la misma hora.

Periodista sigue de fiesta


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, jueves, 5 de mayo de 2011

El martes 3 de mayo se celebró el Día de la Libertad de Prensa, acontecimiento importante del cual no me habría enterado si no fuera por una invitación que recibí del presidente de la Asociación Nacional de la Prensa, señor Marco Dipp, al acto de entrega del Premio Libertad a la licenciada Carmen Beatriz Ruiz Parada, lo cual me recordó haber recibido el mismo galardón hace tres años.

Al recibir esa invitación, mi comadre Macacha me felicitó al saber que existía el Día de la Libertad de Prensa, pues ya se considera un poco periodista por ser la encargada de mi protección, transporte y financiamiento en casos especiales, y me dijo:

“Tenemos que celebrar este gran día, aunque usted, compadre, ha sostenido siempre que sólo goza de libertad provisional…”.

Mientras me masajeaba los t'usus (léase pantorrillas) para que celebremos dignamente el Día de la Libertad de Prensa, me recordó que llevábamos bailando desde el día 30 del mes pasado y que continuamos con nuestro jolgorio bailando en homenaje al Día del Trabajo con los choferes que manejaban los buses y camiones que ella heredó de su difunto esposo, y que nuestras fiestas continuaron en honor del papa Juan Pablo II, que fue beatificado el domingo, y cuando nos dirigíamos a nuestras casas para descansar, escuchamos a través de CNN que había sido muerto el terrorista Bin Laden, hecho que nos obligó a volver al Malena para expresar nuestro pésame a los yatiris, pero éstos se hallaban bailando y callamos la muerte del famoso terrorista para no fastidiar la alegría de nuestros amigos.

Ahora nos encontrábamos ante la grata y difícil tarea de festejar con emoción y alegría la jornada en honor del Día de la Libertad de Prensa, cual buenos periodistas. Ella me confesó su admiración por los periodistas y me dijo que estaba orgullosa de ser mi comadre y protagonista de mis crónicas diarias, aunque a veces siente miedo por algunas verdades que sostengo como periodista libre de periódicos libres.

La cholita cochabambina, que se sentía más periodista que yo, me dijo llevada por su entusiasmo que “si sus negocios continúan marchando tan bien como ahora, compraría un periódico en el cual ella sería gerente–propietaria y yo sería el director”, deseo que me encargué de sacarle de la cabeza, proponiéndole más bien que si tuviera ella mucho dinero, adquiriera un banco y me designara su consejero privado y guardián de sus caudales.

Como su entusiasmo por el Día de la Libertad de Prensa era tan grande, decidió agasajarme por su cuenta y en vez de conducirme al Círculo de la Unión, donde la Asociación de la Prensa entregaría el Premio Libertad, me condujo en mi motocicleta Harley Davidson hasta el naiclú Malena, donde se realizaría un interesante foro–debate con el sugestivo tema de “¿El periodista nace o se hace? Lo deshacen”. Después de ese acto cultural hubo un baile en honor de la Libertad de Prensa, al cual no asistirían algunos miembros del Gobierno actual ni los miembros de la Asamblea Legislativa que no entienden un ajo de lo que es libertad de prensa y libertad de información.

Ya tengo dos amigos santos


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, miércoles, 4 de mayo de 2011

Mi último fin de semana (wiken como dicen en Cochabamba. NE.- de weekend, 'fin de semana' en inglés) fue diferente, pues cuando mi comadre Macacha me invitó a comer una “huarjata” con sus amigos choferes, celebrando el 1 de mayo, le dije:

“Hoy beatifican a mi amigo el papa Juan Pablo II y seguiré la ceremonia por televisión, así que nada de ‘huarjatas’, ya no más cholas, ya no más chicha”.
La buena cholita cochabambina abrió los ojos desmesuradamente y me dijo con humildad que ella nunca supo que el Papa polaco había sido mi amigo, por lo que tuve que llevarla hasta mi living y mostrarle una fotografía del Pontífice bendiciéndome a mi esposa y a mí hace 23 años cuando visitó La Paz.

Macacha quedó deslumbrada al ver a sus compadres con el Santo Padre y quiso arrodillarse ante la imagen fotográfica pero yo se lo impedí. Recién comprendió mi decisión de seguir por la Tv la ceremonia de la beatificación del Padre Común de la Cristiandad en los salones de la Nunciatura Apostólica y, creyendo que la santidad se contagia, me pidió que la bendijera, negándome a hacerlo y confesarle que yo era un pecador corrientucho al igual que todos mis amigos.

Mientras seguíamos las escenas que se desarrollaban en Roma, la buena de mi comadre me preguntó qué era un santo, explicándole con palabras sencillas que santo es un hombre o una mujer que durante su vida cumplía con la voluntad de Dios, derramando su amor entre todos sus hermanos, especialmente los más necesitados. La cholita me preguntó si ella podría llegar a la santidad, respondiéndole afirmativamente. También se alegró mucho al saber que el papa Juan Pablo II está junto a Dios y que podría interceder ante ese Dios Todopoderoso por los bolivianos que conoció cuando nos visitó en 1988, diciendo como buena cholita: “Eso quiere decir que tenemos una ‘buena muñeca’ en el Cielo para conseguir favores del Dios”, lo cual es verdad.

Un rato de ésos, llevado de mi entusiasmo, grité cual si me encontrara en Roma: “Viva el beato Juan Pablo II”, contestándome Macacha: “¡Que viva por sécula seculorum, con Cochabamba y su Wilstermann”!, tranquilizándonos para continuar con la ceremonia y admirando a la Iglesia que vive más de 2.000 años y mientras más santos iluminan al mundo.

Conversando por vez primera acerca de estos temas, Macacha me preguntó si había conocido personalmente a algunos santos más, respondiéndole que cuando yo era muy joven conocí al padre José María Escribá de Balaguer, fundador del Opus Dei, y que también fue elevado como beato y pronto será reconocido como Santo, al igual que el papa Juan Pablo II. Macacha se puso más feliz al saberlo y me dijo: “Entonces ya tenemos a dos santos en el Cielo que ‘muñequearán’ ante Dios los favores que pedirá mi compadre Paulino Huanca y su pariente espiritual, su comadre Macacha”.

Fue un día de regocijo espiritual no sólo para mí y mi comadre , sino también para millones de bolivianos, a quienes nos visitó, conmovió y bendijo.

Solos ante el peligro


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, martes, 3 de mayo de 2011

Como la mayoría de los ciudadanos, desarrollo mi vida en medio de la inseguridad ante el crecimiento de la delincuencia, y es por ello que me alegró la noticia de que algunas autoridades se hubieran reunido para dialogar acerca de la seguridad, conociéndose algunas de las medidas propuestas, como la de crear policías locales y la de autorizar el manejo de armas defensivas por parte de cada persona.

Hablando de estos temas, mi comadre Macacha me preguntó muy preocupada:

“Compadre, ¿usted anda armado cuando sale conmigo por las noches y me lleva a bailar al Malena?”.
Para tranquilizarla le dije que sí y que no me separo de mi pistolita ni de día ni de noche.

La cochabambina incrédula me pidió que le mostrara mi pistolita, a lo que me negué porque mi pistolita es muy pequeña en comparación con una pistola ametralladora de fabricación alemana que suele llevar entre sus polleras en algunos días peligrosos, cuando porta mucho dinero.

Ya más tranquilos al saber que ambos portamos armas para defendernos en caso de atraco por las peligrosas y oscuras calles de la ciudad de El Alto, mi buena comadre me contó muy confidencialmente que ella es cinturón negro entre los karatistas y para demostrarle que no le tengo miedo a ninguna chola, le conté que yo no llevo cinturón de ninguna clase porque yo uso tirantes, también llamados tiradores.

Hablando de estos temas de seguridad pública, la cochabambina me contó que el ministro de Gobierno, señor Sacha Llorenti, se había opuesto en una Cumbre sobre Seguridad a la creación de policías departamentales o municipales que no dependieran de la Policía Boliviana tan venida a menos por la falta de hombres, armamento necesario y equipos para luchar contra la delincuencia, y que Sacha había dicho que eso sería “descuartizar a la Policía Boliviana” que depende del Ministerio de Gobierno. Yo sonreí ante la astucia de don Sacha y mi comadre me dijo en la oreja: “Yo estaría de acuerdo con tal medida, pero al Sacha le asustan instituciones armadas que no estarían bajo su control”.

Mi comadre cochabambina volvió a su intento de querer saber más acerca de mi pistolita y me preguntó si ésta se halla registrada en la Policía. Nuevamente me opuse a su curiosidad femenina y le dije tajantemente:

“No le mostraré mi pistolita, comadre, pero yo le aseguro que está inscrita en la Policía, porque me la vendió un sargento uniformado diciéndome que pertenecía a su capitán que necesitaba venderla porque deseaba pasar unos buenos carnavales”.

Para concluir este episodio, les cuento que mi comadre cochabambina y yo firmamos un Pacto de Defensa Mutua para hacer frente a cualquier agresión diurna o nocturna por parte de delincuentes nacionales o extranjeros en vista de que nuestra Policía Boliviana no llega a cumplir su obligación de proporcionar seguridad a humildes ciudadanos como nosotros. Firmamos el pacto y valientemente nos internamos en las oscuras calles de El Alto, en medio de las cuales se escuchó una voz femenina que decía:
“¿Me podría usted mostrar su pistolita…?”.

En el Día del Trabajo


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
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La Paz - Bolivia, domingo, 1 de mayo de 2011

Pregunté a mi comadre Macacha si hoy asistiríamos a alguna marcha, bloqueo o manifestación en homenaje al Día del Trabajo; ella, con su habitual sinceridad, me respondió: “No pues, compadre, esas cosas las hacemos todos los días del año laboral. Yo le sugiero que honremos al Día del Trabajo en nuestras respectivas camas, comunicándonos por teléfono las cosas que soñamos en estos dos días en que los bolivianos honraremos al trabajo”.

—Hola, comadre, cuénteme cómo está usted pasando el Día del Trabajo en brazos de Morfeo.

—Yo no estoy en brazos de Morfeo ni de ningún feo y acabo de despertar después de dormir diez horas seguidas en homenaje al Día del Trabajo.

—¿Podría usted contarme sus sueños sin faltar a la moral y a las buenas costumbres…?

—No tengo ningún inconveniente, compadre. Le cuento que me soñé con Sacco y Vanzeti.

—¿Esos italianos que fueron ajusticiados en Chicago…?

—Yo no sabía eso, compadre, porque en mis sueños se me aparecieron como dos italianos guapos parecidos a Marcelo Mastroiani que se enamoraron de mí y me decían dolce bambina en vez de cochabambina. ¿Y usted cómo pasó sus primeras horas de sueño en este feliz 1.º de mayo?

—Yo también me soñé con una famosa italiana que se llama Sofía Loren, quien en mi sueño se alegró mucho de verme y cuando elogié superlativamente algunas partes de su cuerpo, me levantó en sus brazos y me dijo: “Eres un cuchi bambino”. Sígame contando, comadre, qué otros mensajes oníricos recibió este glorioso 1.o de mayo.

—No he recibido mensajes “orínicos”, compadre, porque hice pis antes de acostarme.

—No le dije “orínicos”, sino oníricos, no importa, siga contando...

—Me soñé más de una hora con Juanito Lechín Oquendo y lo vi joven y guapo dirigiendo una manifestación de la COB un 1.º de mayo, ¡ése sí que era un líder inteligente y no estos adefesios como el Pedro Montes o el Solares k’asa-ventana que no sirven para nada y son caricaturas de Lechín que era tan k’arismático.

—No era k’arismático como usted dice, comadre, era carismático que es una palabra que viene del griego.

—¡Qué me importan esas sonseras!; k’arismático viene del k’ara. Usted era de los k’aras de Cochabamba con el Julito Alem, el doctor Oscar Prudencio, el K’asita Siles, el Mario Rolón Anaya… Me acuerdo de ustedes, aunque yo en esos tiempos era una chota. ¿Qué otras cosas se soñó, compadre, en el Día del Trabajo?

—El más hermoso de mis sueños fue que ya no trabajaba, porque mi esposa era rica y me mandaba remesas de euros cada semana y como si eso fuera poco, mi comadre Macacha me ayudaba generosamente con su plata, porque ya no le adeudaba nada, y encima de eso me iba muy bien en el contrabando sin ser militar, ni policía, ni masista.

—¡Viva el 1.º de mayo, compadre, gloria a los mártires de Chicago, gloria a Sacco y Vanzeti, gloria a Juan Lechín!

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