La Noticia de Perfil™ •

Despedida


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich

COCHABAMBA - Bolivia, Los Tiempos. Domingo, 25/dic/2011


"Dn. Alfonso Prudencio Claure, Paulovich, luego de mucha reflexión ha adoptado, como él mismo expresó, una de las decisiones más difíciles de su vida periodística: dejar de escribir “La Noticia de Perfil”, dejando, de esa manera, un vacío que será muy difícil, sino imposible, llenar.


Es que se trata de un enfoque de la noticia cotidiana descrita con un profundo sentido del humor, ácido y tristón a veces, pero siempre mostrando que es posible reírnos de nosotros mismos sin ofender ni ofendernos, y que quien la escribe es un periodista que ha mantenido su columna diaria, con muy pocas interrupciones, desde mediados de la década de los 50.


Precisamente por ese tesón, en septiembre del año pasado, en Los Tiempos, junto con la Cámara Junior, le rendimos un homenaje en el que se destacó, además de su trayectoria periodística, otras facetas de su vida como la de ser un servidor público que cumplió sus labores en el Parlamento, en el servicio diplomático o en el municipio de La Paz, con responsabilidad y honestidad... y siempre retornó al periodismo, su pasión más grande.


Sus lectores extrañaremos a sus cálidos personajes, sus tías Restituta, Encarna, Clotilde; su tío Huevastián o los actuales Paulino Huanca, la comadre Macacha, que día a día fueron describiendo, con fina ironía, la vida del país.


Hoy, Paulovich está rodeado de su ibérica de Zaragoza, con la que está casado hace más de 11.370 días y a la que también se debe rendir un homenaje, y su descendencia.


Desde Los Tiempos queremos agradecerle por su aporte al periodismo nacional y por su columna, que enriqueció nuestra sección de opinión, asegurándole que cada día extrañaremos La Noticia de Perfil." (LOS TIEMPOS 25/12/2011)

Facilidades para los votantes


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, domingo, 31/julio/2011

Debo confesar ante mis lectores que soy el hombre más dichoso cuando deposito mi voto en la urna el día de elecciones, pues ese instante mi sangre se agita cual un torrente, mi corazón se inunda de pasión y una incontrolable sensación espasmódica me recorre de la cabeza a los pies para concluir con un jadeo incontrolable mientras me abrazo a la urna y empiezo a besuquearla y a morderla con frenesí cuasi salvaje.

Cuando le hice esta descripción de mi pasión por la democracia sobre todo electoral, mi comadre Macacha se puso a temblar y quiso estrecharme entre sus brazos para ser contagiada por mi pasión que siento por el voto secreto, pero la contuve a tiempo con estas palabras: “Calma, calma, comadre porque estoy hablando del voto secreto, personal, libre y razonado y no de otras pasiones…”

Con este preámbulo nos dirigimos desde Quillacollo hasta el Bar Comercio de Cochabamba montados en mi motocicleta Harley Davidson, pues allí se realizaría un Foro-Debate “Facilidades para los votantes” organizado por los pensadores y filósofos cochabambinos, bajo la dirección de mi amigo greco-cochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga. El acto se inició con la lectura del artículo profundo y luminoso del sacerdote jesuita José Gramunt de Moragas acerca de la naturaleza del voto y la respetabilidad que merece, los pensadores cochabambinos y yo lo aplaudimos con entusiasmo.

Un pensador quillacolleño propuso que el Tribunal Supremo Electoral y los Tribunales Departamentales deberían organizar de inmediato cursos masivos para explicar a los votantes de cuántas papeletas se compone cada voto y los espacios que debe marcar para favorecer a uno o más candidatos a magistrados. Un pensador oficialista propuso que en cada cuarto oscuro donde está la urna debería estar un representante del MAS para explicar al ciudadano cómo debería votar.

Un pensador capinoteño propuso el “voto ovejuno” parecido a lo que proponen algunos políticos al Voto Comunitario que determina la comunidad, sea ésta agrícola, ganadera o contrabandística, y así se evita que cada ciudadano pierda el tiempo escogiendo a los candidatos de su preferencia. El mastuco cochala fue rechiflado.

También escuchamos a un astuto tiraqueño quien nos previno acerca del voto-consigna para facilitar la designación de los nuevos magistrados. Nos alertó acerca de esta posible determinación gubernamental cuando todos los empleados públicos emitirían su voto consigna, lo cual es un insulto a la inteligencia de cada votante y un atentado contra la naturaleza del voto individual, libre y secreto.

Al concluir los discursos y ponencias, mi comadre Macacha enseñada por este modesto profesor de tango dijo al inteligente público: “La votación es un acto de amor entre un ciudadano libre e inteligente y una urna, es por eso que ella se realiza en un cuarto oscuro donde no entran curiosos, ni policías, ni alcahuetes. Hey dicho”.

Telenovela “Rózsa de lejos” agoniza


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, sabado, 30/julio/2011

Algunas damas de la alta sociedad alteña con las que alterno en el Naiclú Malena me manifestaron su desagrado cuando me vieron bailar con las señoritas del elenco estable que sacrificadamente se desnudan en las gélidas noches de la ciudad más joven de Bolivia y me llamaron a su mesa para contarme los últimos capítulos de la telenovela “Rózsa de lejos” que está a punto de concluir.

Dije a las damas que no seguí cumplidamente el desarrollo de la famosa obra porque prefiero pasar las noches en el Malena bailando con algunas pelanduscas o dignamente acompañado por mi comadre Macacha que se alegra conmigo y cuida de mi virtud.

Las damas alteñas, luego de preguntarme por mi abnegada pariente espiritual, empezaron por decirme que la famosa telenovela ya tuvo demasiada duración, sabiendo desde el primer capítulo que el Fiscal Sosa concluiría acusando de terrorismo y separatismo a todos los personajes cruceños opositores al régimen establecido.

Una de las damas alteñas me contó que la telenovela famosísima había tenido dos principales guionistas y que ocuparon altísimos cargos en el Ministerio de Gobierno y son los verdaderos autores de la tramoya televisiva y los que mandaban sus libretos al tristemente famoso Fiscal utilizando un tubo que iba directamente desde el mencionado Ministerio hasta la Fiscalía instalada en la ciudad de Santa Cruz. Otra dama alteña me contó que las fotografías y filmes que mostraban las macabras escenas producidas en el céntrico hotel de Santa Cruz han desaparecido por lo cual la telenovela que hizo llorar a muchísimas mujeres bolivianas y extranjeras jamás podrá ser reprisada en el futuro por ninguna empresa extranjera de televisión.

Como las damas alteñas eran diez, todas quisieron relatarme las muchas emociones que vivieron gracias a la famosa telenovela, contándome una de ellas que había llorado mucho cuando vio la ejecución de Rózsa y sus compañeros cuanto éstos se encontraban durmiendo en dos habitaciones del hotel cruceño, refiriendo la dama que se oyó una voz autoritaria que dijo al disparar su arma: “Los muertos no hablan”.

Ese relato me hizo lagrimear y la dama alteña quiso abrazarme pero yo la contuve diciendo: “No deberíamos emocionarnos tanto porque al fin y al cabo sólo se trata de una telenovela”.

Otra dama alteña me contó que se había conmovido mucho con un personaje al que le llamaban “el viejo” quien había cobrado 30 mil dólares por denunciar a Rózsa y a sus amigos y cuando ya los había gastado le negaron otros 30 mil que necesitaba para sobrevivir en su vejez. Una de sus amigas dijo que no simpatizaba con el tal “viejo” porque le pareció siempre un bellaco.

Lo cierto es que en agosto concluye la telenovela dirigida y protagonizada por el célebre Fiscal Sosa quien acusará a todos los que figuran en una lista que guarda celosamente.

El chenko electoral


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, viernes, 29/julio/2011

Después de haber hecho cola durante más de 15 horas para obtener mi registro biométrico en la ciudad de El Alto donde vivo en la clandestinidad hace dos años, a la vueltita del Motel “Devórame otra vez”, torné a mi domicilio oficial en la zona de Obrajes donde no devoro a nadie ni nadie me devora. Allí recibí una llamada telefónica procedente de Berlín, Alemania.

-- Sobrgino von Paulus, hablas con tu tía Clotilde von Karajan Quiroga, natural de Cochabamba y residente en Alemania donde presto ayuda técnica no reembolsable a este gran país, al igual que muchos cochabambinos.

-- Tía Clotilde, hablas con tu sobrino von Paulus, ahora convertido en Paulino Huanca para no ser acusado de racista.

-- Te llamé durante todo el día pero nadie contestó, parece que estuviste muy ocupado…

-- Así fue, querida tía; anduve formando cola para inscribirme en el Registro Biométrico porque ahora vivo casi todo el tiempo en la ciudad de El Alto donde quise registrarme con mi nuevo nombre de Paulino Huanca.

-- ¿Cómo te fue, sobrino queguido?

-- Como a la mona, tía, porque todo este proceso electoral es un chenko.

-- ¿Qué quiegue decir chenko, sobrino queguido?

-- No te hagas la muy alemana porque eres cochala; chenko en alemán, inglés, aymara y quechua quiere decir despipe, despiole, desmadre, despelote y chamuchina laberíntica.

-- ¿Y no hay una oficina o un ministerio para ogdenar las elecciones judiciales de octubre?

-- Existe un Tribunal Supremo Electoral, nueve Tribunales Departamentales y algunas dependencias más, todas bajo el mando de su presidente el señor Ovando.

-- ¿Y quién eligió a este señog Ovando?

-- Lo designó a dedo nuestro presidente Evo.

-- Aquí en Alemania todas las elecciones son democráticas y tranquilas y ni siquiega es feriado el día que se realizan ¿y tú piensas que el “despelote” como le llamas continuagá?

-- Estoy seguro, tía Clothilde, a pesar de que el partido de Gobierno ya eligió a los que serán candidatos a magistrados.

-- ¡Qué despelote, sobrino, entonces tú tienes que votag por los que ya están elegidos! Qué chenko, Paulino, y ¿qué vendrá después?

-- El Tribunal Supremo Electoral organizará recintos para que votemos y creo que son tres o cuatro papeletas donde tengo que marcar por unos ñatitos que no conozco, o no votar por ninguno poniendo la palabra “nulo”.

-- ¿Y después qué vendrá para culminag con el despelote?

-- Luego vendrán los escrutinios.

-- ¡Qué chenko, sobrino Paulino Huanca! ¡Te compadezco!

Caras de los candidatos


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, jueves, 28/julio/2011

Como todas las mañanas, llegó a mi casa mi abnegada pariente espiritual con los periódicos más importantes del país, de los cuales me lee las noticias más interesantes, ya que mis cansados ojos no alcanzan a leerlas.

Ayer, abrió ella, estalló en exclamaciones de júbilo y me dijo: “¡Chunquituy, compadre, hoy no tendré que realizar grandes esfuerzos para leerle las noticias, pues se publican las fotografías de los candidatos a magistrados que los asambleístas del MAS eligieron para que votemos por ellos el mes de octubre!”, mostrándome a continuación una colección de pequeñas fotografías con los nombres de los afortunados.

Aunque a duras penas pude distinguir sus rasgos faciales, supliqué a mi comadre Macacha que me los describiera para ver si algunos me gustaban para magistrados, y ella trató de complacerme, aunque para ello me pidió prestada una de las muchas lupas que utilizo, pese a que la cochabambina goza de excelente visión, lo cual le ayuda en su quehacer de prestamista al por menor.

Observando la colección, detuvo sus ojos en la primera, de quien me dijo: “Tiene cara de inteligente, aunque no es muy bonita, por lo cual podríamos votar por ella, porque yo sé, compadre, que las muy hermosas suelen ser frívolas, fijándose más horas en el espejo que en la justicia de una causa. Sin embargo, estaría bien que usted vote por ella, porque usted tampoco es un Adonis para exigir que una magistrada sea hermosa y a la vez honesta. Yo votaré por otra”.

Las palabras de la cochabambina me impresionaron, aunque le advertí que si la candidata apellida Alarcón Yampasi, podría ser cochabambina o paceña.

Luego mi sagaz comadre detuvo su mirada en la contemplación de un candidato indígena llamado Efren Choque Copuma, advirtiéndome que en la mirada astuta del candidato se escondía su sabiduría jurídica cercana a la del rey Salomón, quien tuvo muchas “minas”, como se pudo ver en la película ´Las minas del rey Salomón`.

Macacha anotó el nombre del futuro magistrado para recordarlo en octubre próximo, aunque ambos (ella y yo) habíamos decidido votar por el Nulo.

Fue arduo el trabajo que realizamos para conocer más profundamente a los elegidos del MAS, diciéndome la inteligente cochabambina: “Caras se ven e intenciones no se ven” y mucho menos observando fotografías tan pequeñas.

Al final de la revisión, mi comadre y yo nos tomamos de las manos y dijimos a los elegidos por la Asamblea del MAS: “Mucho gusto de conocerlos, señores y señoras candidatas. Si algún día llegaran a magistrados, les regalaremos una réplica de la diosa de la Justicia con una venda en los ojos y una balanza en las manos; la venda la regalaré yo que estoy casi ciego y la balanza les regalará Macacha, porque tiene varias en su casa ganadas a sus clientes del mercado Rodríguez que no cancelaron sus préstamos contraídos con ella.

Evo gobernará desde Sucre


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, miércoles, 27/julio/2011

Se ha informado que con motivo de la celebración de un nuevo aniversario de la Independencia de la República de Bolivia, el presidente Evo Morales se trasladará, acompañado de sus ministros y viceministros, a Sucre, que es la Capital Histórica, donde él y sus acompañantes gobernarán.

La noticia ha causado beneplácito en algunos chuquisaqueños, malestar entre los opositores e indiferencia en la mayoría ciudadana, porque las medidas gubernamentales no serán mejores ni peores por el sitio donde sean dictadas.

Sin embargo, la noticia causó alborozo en el Instituto Psiquiátrico “Gregorio Pacheco”, más conocido popularmente como el Manicomio Pacheco, pues algunos reclusos entendieron que el Presidente y sus ministros gobernarían al Estado Plurinacional, Multicolor y Folclórico desde el mencionado establecimiento, cuyo lema principal es que “no estamos todos los que somos, ni somos todos los que estamos”. Existiendo otro aforismo que reza: “Seremos locos, pero no cojudos”.

Yo quiero mucho al Manicomio Pacheco y a la comunidad religiosa que lo atiende con abnegación, pues hace muchos años estuve recluido temporalmente en el manicomio al sufrir por una flaquita que me sorbió el seso; en esa breve temporada comprobé que hay más locos en La Paz y otras ciudades que en el Manicomio de Sucre geniales políticos, estando más locos que unas cabras.

Por ésas y otras razones, no me extrañó que algunos internos del Manicomio Pacheco hubieran estallado de gozo al pensar que el presidente Evo, su Vicepresidente, ministros y viceministros se marcharán a Sucre para gobernar a nuestro país desde el Manicomio de Sucre tres días de agosto próximo.

Esta creencia de los orates me pareció sensacional y quise comunicarme con la única secretaria de Evo que es mi amiga, la señora Hillari Mamani, que antes se llamaba Hilaria y sajonizó su nombre para ser más moderna, preguntándole desde qué lugar de Sucre gobernaría.

Evo, respondiendo mi amiga: “Obviusly, gobernará desde el Palacio de Gobierno que existe en la mencionada capital, y que no lo haría jamás desde el Manicomio Pacheco porque él no está loco de ninguna parte”.

Agradecí su aclaración, aunque lamenté la imposibilidad de que gobernara desde el Manicomio, pues estoy seguro de que allí podría hallar mejores respuestas para el grave problema económico que confronta nuestro país, pues estoy seguro de que hay muchos locos más cuerdos e inteligentes que el ministro de Economía, Luis Arce Catacora, y que el ministro de Gobierno, señor Sacha Llorenti.

Quise comunicarme con el vicepresidente García Linera, pero su secretaria me dijo que su jefe cochabambino se creía Robespierre, que viajaría a Sucre vestido de revolucionario francés y que instalaría una guillotina frente a la Casa de la Libertad.

Mientras llega el mes de agosto, voy preparando mi viaje a Sucre para aconsejarle que beba mucha cantidad de “agua del Inisterio”, que —según dicen los chuquis— aumenta la inteligencia, algo que no sucedió conmigo.

Urkupiña no se rendirá


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, martes, 26/julio/2011

Parece que la situación financiera del país “está que arde y hay orden de no aflojar” me dijo mi asesora económica para convencerme de que deberíamos viajar a Cochabamba que –según ella-- es otro país cuya nueva capital sería Ivirgarzama en la región del Chapare donde la gente es feliz, los dólares caen del cielo y sus pobladores adquieren gran cantidad de autos chutos legalizados.

Ante la propuesta de viajar con ella a la ciudad del Rocha River le declaré mi estado de pobreza franciscana que no me permitía realizar viajes que demandan muchos gastos en transporte, alojamiento, comidas y gastos imprevistos, pero mi asesora me convenció diciéndome “no sea usted gil compadre. Evo Morales que sabe mejor que nadie de la verdadera situación económica del país, no se privó del gusto de viajar a la Argentina acompañado de varios yatiris que son sus colaboradores y amigos para aplaudir a nuestros futbolistas: vámonos a Cochabamba a pasar unos días felices, previos a la festividad de la Virgen de Urkupiña. Yo le presto la plata necesaria y sus bisnietos me pagarán la deuda dentro de 30 años con 10 años de gracia en los intereses”.

Le entregué como siempre mi motocicleta Harley Davidson y emprendimos viaje a la Llajta en un raid al que bautizamos como “Polleras al Viento antes del Gasolinazo”.

Como la actividad cultural es permanente en Cochabamba y sus pensadores y artistas no descansan nunca, hoy se realizaría otro Foro-Debate en uno de los salones del Bar Comercio de Cochabamba bajo el sugestivo título “La vida está duro, la plata está escaso y Chávez está enfermo”, al cual ingresamos con ansias de conocer nuestras desventuras económicas, no las nuestras sino del país.

Un gran cochabambino nacido en Arque nos dijo con la voz de Carlos Gardel que él era arquentino y que había escuchado por la radio que el Congreso de Estados Unidos dominado por los republicanos había aprobado la suspensión de la ayuda económica a Bolivia, Argentina, Ecuador, Venezuela y Nicaragua.

Hubo suspenso en la sala y consternación en Macacha quien me dijo en la oreja: “Nos estamos quedando solos, compadre”.

Otro importante orador fue el quillacolleño Garrapiña Inturias, quien se refirió a la desgracia que le sucedió al país y principalmente a nuestro presidente Evo, la suspensión de envíos venezolanos para el programa de “Bolivia Cambia y Evo Cumple”, lo que podría reanudarse el próximo año pero con la plata del Estado boliviano, lo cual es improbable.

Casi al final del Foro habló el pensador greco-cochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga quien leyó un sesudo trabajo intitulado “La gasolina es combustible, salvemos a Bolivia de la combustión”.

Macacha disimulando su preocupación por nuestra suerte económica habló y dijo: A pesar de tan graves noticias, Urkupiña no se rendirá y nos invitó a todos a bailar por las calles de Quillacollo.

Pronto seremos políglotas


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, domingo, 24/julio/2011

Los diálogos que sostengo con mi abnegada lazarilla que me ayuda a caminar por las calles y callejones de la vida son pintorescos a veces y otros son culturales cuando conversamos acerca de manifestaciones verbales del Vicepresidente de la República señor Álvaro García Linera.

Ese singular personaje nos dejó boquiabiertos cuando hace pocos días manifestó que los bolivianos deberíamos aprender las 36 lenguas con las que se expresan los originarios de nuestro Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico.

Macacha y yo nos miramos absortos y tuve que preguntar a mi comadre cochabambina cuántos idiomas nativos dominaba, respondiendo que sólo dos: el español y el quechua aunque este último sólo lo utilizaba coloquialmente cuando lo compartía con sus parientes en la “ciudad de los quinientos quitasoles”, como sigue llamando a Mizque.

Cuando me hizo la misma pregunta, le confesé honradamente que yo también soy políglota pues hablo varias lenguas y huevadas, lo cual ella puso en duda manifestando que me había escuchado conversar en otras lenguas extranjeras importantes.

Tratando de comprender el pensamiento del cochabambino genial (García Linera), Macacha me dijo que un pastor protestante le había dicho una vez que nuestro Vicepresidente podría ser el Anticristo del cual nos hablan las Santas Escrituras, lo cual indujo a Macacha a pensar que si eso es verdad, este gobierno trataría de convertir a Bolivia en una Torre de Babel donde cada boliviano hablaría una lengua distinta lo cual evitaría todo diálogo y nos destruiríamos entre nosotros sin posibilidad de entendernos. ¿Será verdad que un cochabambino pudiera ser el Anticristo? No lo creo, aunque en Cochabamba todo es posible.

Tomando este importante asunto al cachondeo, mi comadre cochabambina me reveló que ella utiliza el español para hablar con los banqueros locales, con representantes del periodismo local que para ella soy yo, para adquirir los libros recién aparecidos y leer para mí sus mejores páginas y para intervenir en actuaciones culturales que se realizan en el Bar Comercio de Cochabamba y en el Naiclú Malena de la ciudad de El Alto. Según mi comadre, el quechua lo utiliza solamente para hablar con sus clientes en varios mercados de La Paz y para insultar a los atrevidos que le dicen piropos inconvenientes cuando pasea sola por las calles.

Además, --me dijo la cochabambina--, nuestros gobernantes son buenos para recomendarnos el aprendizaje de las 36 lenguas nativas existentes en Bolivia y el presidente Evo no sabe hablar aymara ni quechua, el García Linera tampoco los habla y muchos asambleístas del Movimiento al Socialismo han dejado de lado sus idiomas nativos y ahora están aprendiendo a hablar inglés, ruso y chino mandarín, habiendo otros de la misma bancada que sólo hablan por señas y levantan sus manos para aprobar todo lo que les propone el Presidente.

Las cifras oficiales y nosotros


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, sabado, 23/07/2011

Con mi habitual optimismo recibí la noticia de que la economía nacional había crecido en el primer trimestre de este año en un 5,72 por ciento, y cuando mi abnegada pariente espiritual concluyó de leerme la prensa local, no pude reprimir mi entusiasmo y lancé al aire mi grito de mariachi: “ay, ay, ay, ayyyyy Jalisco no te rajes…” abracé a mi comadre y la despeiné desatando sus negras trenzas, para luego vitorear al presidente Evo y a su ministro de Economía y Finanzas señor Luis Arce Catacora.

Mientras tanto, la cholita cochabambina anotó en su libreta algunas cifras, las sumó, restó, multiplicó y dividió para luego decirme: “siento mucho, compadre, pero no tiene usted por qué alegrarse porque usted y yo y la mayoría del pueblo boliviano seguimos en medio de una crisis muy severa y nos hallamos más pobres y jodidos que el año pasado”.

Sus palabras me dejaron desalentado y antes de escuchar mis argumentos en defensa de las cifras macroeconómicas que emborrachan a nuestros gobernantes y a sus seguidores, Macacha me dijo: “Si usted cree, compadre en que su economía privada ha mejorado en los últimos años, entonces págueme lo que me debe desde hace dos años y medio, o por lo menos abóneme los intereses libremente convenidos”.

Empecé a farfullar buscando una respuesta digna y correcta, tuve que callar durante algunos instantes.

Acercándome a ella y reconociendo que ella sabe mucho más de asuntos económicos que yo, lo que se puede probar fácilmente, osé decirle tímidamente que este Gobierno ha conseguido que por vez primera nuestro Banco Central de Bolivia tenga una reserva de 10 mil millones de dólares, lo cual no es poca cosa. Macacha me miró con pena y me dijo: “En primer lugar, no es “nuestro” Banco Central sino el Banco del Gobierno, pues éste decide lo que debe hacerse con las famosas reservas y así lo ha hecho pues dispuso que el Banco concediera un préstamo de mil millones de dólares a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y así se hizo pero la famosa y mágica cifra sigue siendo exhibida a los cuatro vientos y ninguno de nosotros sabe cuál es el verdadero estado de las reservas y cuáles son los montos de la deuda externa y de la deuda interna de Bolivia.

La cholita cochabambina había dicho otra de sus verdades y para no quedarme callado me atreví a decirle que nuestro Ministro Blindado había logrado evitar la inflación y que el peso boliviano se había fortalecido frente al dólar que hoy vale otro punto menos.

Macacha me miró de arriba lo cual no es raro porque ella es más alta que yo y me dijo que no creyera en aparecidos, asegurándome que nuestro pueblo soporta a partir de enero la elevación de alquileres y todos sufrimos la elevación en el costo de la vida, echándome en cara que yo había callado ante la subida del precio de un trago de whisky que desde enero vale un 10 por ciento más, citándome además los actuales precios de la carne, el pollo y todas las legumbres y hortalizas.

Agaché la cabeza admitiendo que una cholita cochabambina sabe más de la economía popular que este periodista que pasó por el London School for Economics.

Observadores sufren de miopía


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, viernes, 22/07/2011

Después de conocer algunas opiniones de los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) acerca de la designación de candidatos a magistrados efectuada en la Asamblea Legislativa, no pude menos que decir a mi comadre Macacha: “¡Oh, Ah, Ah!”, expresiones admirativas que reiteran mi desencanto acerca de esa organización integrada por Embajadores de los gobiernos allí representados.

Mi pariente espiritual me informó que hace algunos años había conocido a un observador de la OEA llamado Dante Caputo quien, luego de “observar” los sucesos de Pando donde murieron algunos bolivianos en un enfrentamiento armado, informó a nuestro gobierno acerca del número de víctimas que sobrepasó al verdadero, dato que le fue agradecido por quienes le invitaron a “observar”.

Así es la OEA y así son algunos de sus observadores. No sin motivo, el escritor y diplomático boliviano Augusto Céspedes definió a la OEA como un conjunto de canónigos que no resuelve nada, y ahí tenemos el resultado de su última reunión presidida por el chileno Insulsa con una resolución inocua para la causa marítima boliviana.

Sin embargo de ello, una misión de observadores de la OEA fue invitada a observar el desarrollo de las actuaciones legislativas donde se consumaría la selección amañada de los candidatos a magistrados al gobierno actual donde los observadores de la Organización de Estados Americanos ya comenzaron a demostrar miopía, pues otros observadores extranjeros señalaron la falta de transparencia en las deliberaciones parlamentarias.

Mi brava comadre Macacha me dijo con su estilacho propio: “Yo le aseguro, compadre que están chicatos, que están miopes, o que están ‘chojñis’ y sólo aprecian parcialmente lo que sucedió en la Asamblea Legislativa, y seguirán apreciando igual las próximas actuaciones del Tribunal Supremo Electoral sin enterarse siquiera de que el presidente de tan alto tribunal fue designado a dedo por el mismo Presidente del Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico, señor Evo Morales”.

Mi comadre cochabambina me sugirió que ambos nos declarásemos observadores de los observadores de la OEA que según ella son miopes, chicatos y chojñis y que a partir de hoy ambos montaremos guardia en los consultorios oftalmológicos más prestigiosos de La Paz para comprobar cuáles delegados de la OEA piden ser atendidos por eminentes oftalmólogos como ser los Doctores Murillo, Azcárraga, Alarcón Von Borries, Monasterios, Paz, Pacheco y otros.

También me sugirió la cholita cochabambina averiguar si estos afamados observadores consultan sus males oftálmicos con los yatiris o brujos andinos, algunos de los cuales prestan invalorables servicios a nuestros gobernantes e impotentes ministros, como el canciller Choquehuanca y la ministra de Transparencia, señora Nardi Suxo.

La cocaína nos está cambiando


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, Jueves, 21-Jul-2011

Hemos despertado a la realidad: Bolivia está cambiando pero está peor y eso se debe a la cocaína y al narcotráfico que han transformado a nuestro país en una nación violenta donde todo quiere resolverse a balazos para mantener la hegemonía de un cártel sobre sus rivales. Esta percepción me estremeció cuando supe del atentado que sufrió un abogado cruceño cuando se aprestaba a ingresar al edificio de la Corte Superior de Distrito para atender asuntos normales inherentes a su profesión y recibió varios balazos de algunos sicarios que aún no han sido capturados mientras la víctima lucha por salvar su vida en un centro médico.

Hechos análogos suceden con frecuencia y su denominador común es matar a quien se considere rival o competidor en la lucha por la hegemonía de bandas, como sucede en México y Colombia, principalmente.

Iba meditando en esta dolorosa realidad que no sólo es cruceña sino boliviana porque la cocaína es producida y comercializada en todo el territorio nacional, cuando apareció en mi casa mi abnegada protectora la cholita cochabambina quien aprovecha las horas de la mañana para leerme la prensa de todo el país porque mis cansados ojos ya no pueden hacerlo, coincidiendo ambos en que verdaderamente "Bolivia cambia" pero no para su bien sino para su mal y que si en épocas anteriores nuestras diferencias eran definidas a flechazos hoy utilizamos pistolas, ametralladoras y también dinamitazos, mientras voces colombianas u otras con acento caribeño ordenan la defensa de sus laboratorios, depósitos, arsenales y hangares, cuando son descubiertos.

Mi comadre cochabambina al percibir mi preocupación por este cambio que va sufriendo nuestro país por el crecimiento de las áreas cultivadas de la hoja de coca y la eclosión de fábricas que producen la cocaína, me dijo: "no se angustie, compadre, porque nada malo le podrá suceder a usted mientras yo esté a su lado" enseñándome a continuación un chaleco antibalas especial para mujeres, o sea, una combinación de sujetador y coraza metálica, una verdadera obra de arte producida por las lencerías y los talleres de mecánica que protegen el busto de una mujer sin que éste pierda sus encantos femeninos de su "pechonalidad".

Ante mi convencimiento de que Bolivia cambia y también cambiarán algunas de nuestras costumbres, confié a la valerosa heroína cochabambina mi protección y mi defensa en caso de que algunos de lo cárteles extranjeros que operan en el país y que el astuto ministro de Gobierno señor Llorenti dice desconocer su presencia en el país.

Macacha me entregó un artefacto corporal que podría protegerme de algunos atentados explicándome ella que se trataba de un chaleco "antibolas" que me protegería de todos los ciudadanos que niegan que la cocaína, o los dineros que ésta produce favorece a la economía de un gran número de cocaleros en el Chapare, en los Yungas de La Paz y en el resto del país.

El chanchullo judicial


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, 19-Jul-2011

Después de haber celebrado las efemérides paceñas con fervor cívico y "buen entusiasmo", mi abnegada protectora me invitó a Cochabamba donde ella debería informar a su jefe, el negrito Guardia, acerca de la misión secreta que ella cumple como espía cochabambina en la ciudad de La Paz.

Agradecí su invitación porque a estas alturas del mes mis bolsillos ya estaban planchados por falta de "fidus", término popular que ella utiliza como sinónimo abreviado de "fiduciario" también llamado "guita", anunciándome la prestamista cochabambina que ella correría con todos los gastos de alojamiento, comidas e imprevistos.

Le entregué mi motocicleta Harley Davidson y partimos raudos hacia la ciudad del Rocha River, llamando a nuestro raid "Polleras al Viento contra el Chanchullo Judicial".

Al llegar a la ciudad valluna, ella se fue en busca de sus jefes para informarles de lo que había sucedido en La Paz durante los últimos días y especialmente acerca de las últimas sesiones que realizó la Asamblea Legislativa del Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico, y yo me fui en busca de mis amigos los pensadores cochabambinos reunidos en el Bar Comercio, más conocido como "el Barco" que nunca zozobra porque navega en un mar de cervezas cochabambinas.

Fui recibido en el comedor especial donde delibera la Academia Pericles dirigida por mi amigo el filósofo y pensador greco-cochabambino Aristóteles Giorgiadis Quiroga quien luego de saludarme públicamente me preguntó por qué no me hallaba acompañado de mi comadre cochabambina Macacha, respondiéndole respetuosamente que ella vendría pronto para contribuir con sus investigaciones al tema del Foro-Debate "El Chanchullo Judicial, que hoy preocupa a todo el país y se comenta en todas las ciudades".

El representante del Palacio del Sillpancho, importante establecimiento, manifestó a la audiencia que su afamado local no tuvo conocimiento del chanchullo que se realizó en La Paz y pidió a los asistentes no confundir nunca el Palacio del Sillpancho con el Palacio de Gobierno porque los sillpanchos cochabambinos son transparentes y limpios y no engañosos como los que preparan nuestros actuales gobernantes que nos quieren hacer tragar gatos por liebres.

Esa intervención fue muy aplaudida. A los pocos minutos hizo su ingreso triunfal mi comadre cochabambina Macacha quien fue invitada a participar del foro-debate.

Ella confirmó el chanchullo que se utilizó en la Asamblea Legislativa presidida por el cochala Álvaro García Linera, mostrando a continuación una papeleta de votación que se repartió entre los asambleístas masistas donde figuraban solamente los nombres de aquellos candidatos que estaban prestos a servir a los intereses oficialistas. (Aplausos a mi comadre, quien ofreció copias de la papeleta obtenida por ella).

Intervino uno de mis parientes capinoteños para decirnos que el chanchullo es una vergüenza nacional pues demuestra que todo estaba cocinado. Al saber que todo "estaba cocinado", abandonamos el local y fuimos a comer unos chicharrones en Quillacollo.

Diario de una espía cochala


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, jueves, 14/07/2011

Esta mañana muy temprano, llamé por teléfono a mi jefe cochabambino, quien en nuestra clave secreta funciona con el nombre de “Negrito Guardia”, para pedirle instrucciones sobre la actividad que debo desarrollar durante estos días con motivo de la conmemoración de la revolución del 16 de julio de 1809, comandada por don Pedro Domingo Murillo y los gloriosos protomártires.


De acuerdo con las instrucciones que recibí de mi jefe “el Negrito”, deposité una ofrenda floral ante el monumento a don Pedro en nombre de la numerosa colonia cochabambina residente en La Paz y que ejecuta hace varios años un plan de asistencia técnica no reembolsable.


Después de colocar las flores en compañía de mi compadre el periodista paceño Paulino Huanca, presenté un oficio de quejas ante el monumento a Murillo y que en su punto principal dice:

“Recordado don Pedro: Estoy profundamente preocupado, pues la Asamblea Legislativa del Estado Plurinacional, Multicolor y Folclórico aprobó la lista de quienes serán los candidatos en las elecciones judiciales de octubre, maquillados para hacernos creer que serán magistrados justos y sabios y sin olor a masista. Felizmente, yo no votaré porque ya soy “kaibito”, pero alguna gente lo hará. Como usted lo dijo hace dos siglos, los paceños vivimos un silencio bastante parecido a la estupidez… Saludos Rorro”.
Como buen espía, quemé el mensaje de mi compadre para evitarle inconvenientes.


Sin olvidar sus instrucciones, querido Negrito, he podido comprobar que La Paz es en este momento la ciudad más castigada del país, pues hace unos días no había gasolina ni diésel en los surtidores, porque unos barrios de El Alto reclamaban servicios básicos, no encontrando mejor solución que privar a La Paz de combustibles, paralizando sus vehículos de servicio público. ¿Se da usted cuenta, mi querido jefe Negrito? La sede del Gobierno y la ciudad más importante de Bolivia, semiparalizada por la acción de algunos barrios alteños. Felizmente, eso no sucede en Cochabamba.


De acuerdo con sus instrucciones, decirle que la ciudad de La Paz continúa gobernada por orureños, pues tanto el Palacio de Gobierno y la Alcaldía municipal siguen comandados por ilustres ciudadanos que usted y yo conocemos, y he sabido que en La Paz los tarijeños trabajan, mientras que los cruceños pintean, los potosinos gastan su plata y los chuquisaqueños se hacen los locos aristocráticamente. Sobre los orureños, he averiguado que tienen su dinero repartido en buenos negocios internacionales, lo cual nada importa a los benianos ni pandinos porque se ríen del…Choqueyapu y del bosquecillo de Pura Pura.


En cuanto a nuestra colonia cochabambina, continúa dominando en las altas esferas del pensamiento y cada día se acentúa la admiración por nuestro paisano Álvaro García Linera no solo por su capacidad de maniobra en la arena política, sino en la cantidad de libros que continúa leyendo, lo cual lo mantiene en el número uno de los lectores del país. Eso sería todo, mi jefe Negrito. Firma: Macacha.

Nuevo palacio legislativo


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, miercoles, 13/07/2011

La tarde del lunes, cuando me aprestaba a llevar uno de mis trajes viejos a una sastrería de mi barrio para que me lo revolviera, llegó a mi casa mi comadre Macacha para decirme, emocionada, que había escuchado que el vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, anunciaba que llamaría a todos los arquitectos del país para que proyectaran un nuevo Palacio Legislativo en la parte posterior, que es de estilo griego y romano y no condice con la Bolivia actual.

La noticia me encantó, y así se lo dije a mi pariente espiritual, aunque yo no soy arquitecto, pero ella se opuso al proyecto vicepresidencial aduciendo razones económicas y financieras, manifestando indignada que nuestro atrasado país y sus gobernantes deberían construir más escuelas y hospitales en vez de pensar en nuevos palacios de estilo tiwanakota para regocijo de nuestros asambleístas. Lo que Macacha dijo es razonable, pero yo continuaba fascinado por la audacia imaginativa del segundo hombre del país, diciendo a mi comadre que si los egipcios hubieran pensado como ella no habrían sido construidas las Pirámides de Egipto. Aceptando el hecho de que siempre fui un hombre soñador, la cochabambina me preguntó qué ganaría nuestro Estado Plurinacional, Multicolor y Folclórico con el Palacio Legislativo que se construiría atrás, respondiéndole que con esa nueva edificación, nuestros senadores pensarían mejor y no aprobarían mamarrachos de leyes que sólo sirven para cercenar nuestras libertades o meterse a cambiar hasta nuestras habituales costumbres en materia de bailar y emborracharnos moderadamente.

Ella escuchó respetuosamente algunas de mis ideas, aunque me pidió citar qué otros beneficios nos traería el nuevo Palacio Legislativo Trasero. Acudiendo a mi magín dije a mi comadre: Construiría en una de sus plantas una escuela nocturna para los legisladores y algunos ministros que no hubieran gozado de la suerte y la oportunidad de ser bachilleres. Idea que mi comadre aplaudió manifestando que nunca es tarde para adquirir nuevos conocimientos y que el saber no ocupa lugar. Agregué a mi proyecto: También, en otra planta, un gimnasio para que nuestros legisladores conservaran la fuerza muscular de sus brazos para seguir levantando sus manos para aprobar los proyectos de leyes que envía el Poder Ejecutivo. Esa idea aumentó el entusiasmo de la cholita cochabambina, lo cual me dio mayores bríos para mencionarle mi máximo proyecto con relación al nuevo Palacio proyectado por el hombre que leyó más libros en Bolivia.

Se trata de aprovechar los trabajos para la construcción de un gran túnel subterráneo que uniría al Palacio Legislativo con el Palacio Quemado, donde algunos días trabaja el presidente Evo Morales, pues los otros se encuentra viajando por el país y el extranjero. Un túnel comunicante entre ambos palacios que sería sumamente útil y significativo, pues demostraría la independencia de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, separados aunque unidos, como debiera ser.

Después de esa charla tan constructiva, mi comadre y yo nos dirigimos a cenar a “Las Cholas” y degustar unos anticuchos.

Verde, verde verbenita


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, jueves, 30 de junio de 2011

Pareciera que el presidente Evo domina el arte teatral y desde cualquier escenario interpreta diversos papeles, unas veces para entretenernos, otras para amenazarnos y otras para emocionarnos, como sucedió el otro día conmigo que apreciaba su espectáculo desde la galería, también llamada popularmente “gallinero”.

Espectábamos la obra que esta vez se trataba de un monólogo, cuando de pronto mi comadre Macacha se estremeció agarrándome de una pierna, y pudimos escuchar al celebrado actor que decía: “…estoy para prohibir las verbenas populares que se realizan en las vísperas de los aniversarios cívicos de nuestras ciudades y pueblos, porque cuando llego para solemnizar el acto cívico, los pobladores ya no asisten o llegan borrachos, ignorando que el alcohol hace daño a nuestro pueblo…”.

Así recitó una parte de su monólogo nuestro presidente Evo, y cuando concluyó su actuación, mi comadre cochabambina me dijo: “Creo que el Presidente está desvariando al pensar que un decreto suyo podría terminar con las verbenas populares que se realizan en nuestros pueblos y ciudades…”.

A continuación, nos fuimos a bailar unas cumbias en el naiclú Malena, alternadas con rock andino y amazónico, pues no sería nada raro que cualquier día de estos nuestro gobernante y sus ministros aprobaran un proyecto de ley suprimiendo las verbenas populares y éste fuera a parar a la Cámara de Diputados, donde sería aprobado sin siquiera ser leído por los dóciles parlamentarios masistas que aprueban todo lo que les envía el presidente Evo sin modificar ni una coma ni un punto. Felizmente apareció en nuestra mesa el yatiri Huayruru, llamado así porque siendo muy moreno lleva siempre camisa roja, rouge et noir como diría un tal Sthendal. Huayruru fue recibido cordialmente y le preguntamos qué le sucede al presidente Evo que anuncia estar dispuesto a prohibir las verbenas populares en nuestros pueblos y ciudades.

Huayruru, que estaba de buen talante, al escuchar tal despropósito, comenzó a cantar para nosotros, acompañado de su guitarra, el aire nativo cuya letra dice: Verde, verde verbenita, por qué no has venido a verme, como los primeros días, no hallabas modo de verme…, un huayño contagioso que levantó de sus mesas a todos los concurrentes al “Malena”.

Después de un buen ejercicio rítmico, volvimos a nuestras mesas y allí Huayruru, que dice conocer mucho a nuestro presidente Evo, nos contó que en una de sus últimas visitas a cierta población, el Mandatario constató que había asistido poca gente a rendirle honores y a recibir sus cheques venezolanos por culpa de la verbena popular que se realizó la víspera, hecho que le molestó muchísimo, anunciando que podría prohibir las verbenas. Es por ello que el yatiri nos cantó esa noche eso de: Verde, verde verbenita, por qué no viniste a verme, como los primeros días no hallabas modo de verme…

Así me lo explicó Huayruru y algunas veces creo en lo que dicen los yatiris.

Día de San Pedro y San Pablo


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, miércoles, 29 de junio de 2011

Hoy es un día de mucha significación para los católicos de todo el mundo, pues está dedicado a honrar a San Pedro, quien fue primer pontífice de la Iglesia, y a San Pablo, el genial converso que dio universalidad a la doctrina predicada por nuestro Señor Jesucristo, muriendo los tres crucificados, como enseña la historia de la Iglesia.

Cuando le hablé de Pietro et Paulus a mi comadre cochabambina, ella se mostró sorprendida y me preguntó si yo sabía latín y si había un curita en mi lejana juventud, respondiéndole que ni lo uno ni lo otro, pues todo el latín que conozco es el que aprendí asistiendo a misa, que durante mi niñez se rezaba en esa lengua que parecía universal y misteriosa, y que nunca fui curita ni en La Paz ni en Cochabamba. Sin embargo, mi comadre Macacha continuó escuchando reverencialmente mis pocos conocimientos acerca de la fiesta de Pietro et Paulus.

Aprovechando de la humildad con que me escuchaba, le dije que hoy es también la fiesta del Papado y del Estado Vaticano y que, por ese motivo, hoy izaríamos en mi pequeño jardín la bandera amarilla y blanca que es el emblema internacional del Estado Vaticano, esta enseña la izaremos junto a nuestra tricolor rojo, amarillo y verde. Macacha me preguntó si no izaríamos también la wiphala, respondiéndole sin enfadarme que es muy colorinche y no me gusta porque me han dicho que es un invento reciente de los socialistas kataristas.

Luego, ingresamos en mi living y colocamos en la mesilla central una fotografía del papa Benedicto XVI en lugar de la fotografía de Álvaro García Linera, que estaba allí para advertir a mis visitantes que se abstengan de expresiones racistas contra el Gobierno, cual manda la ley.

Enviamos un ramo de flores al Nuncio Apostólico por ser el día de la Iglesia y del pontificado, y dije a mi comadre Macacha: “Como eres cochabambina, ahora te haré conocer el barrio de San Pedro, donde hay fiesta y donde tengo muchos amigos, no sólo en la cárcel, que también lleva el simpático nombre de San Peter, sino en otros lugares de imborrables recuerdos paceñistas.

Mi transportadora oficial condujo mi motocicleta Harley Davidson hasta la plaza de San Pedro y nuestra primera visita fue al templo, donde, luego de rezar al patrono del barrio, conté a mi comadre que mis amigos monseñor Armando Gutiérrez Granier y monseñor Jorge Manrique regentaron la parroquia. Al salir le mostré dónde funcionaba la secretaría del club Atlético La Paz, en el que brillaron muchos futbolistas sampedreños, llevando luego a Macacha al sitio inolvidable donde sorbí inolvidables helados de canela.

Luego la llevé a la cancha del Olimpic, donde también funcionó la plaza de toros, propiedad de la familia Palazuelos, contando a mi comadre las proezas deportivas de algunos de ellos, como el recordado Paco Palazuelos. El paseo se nos hizo corto y no pudimos ingresar en el panóptico, aunque desde la puerta Macacha envió un beso a nuestro amigo Guillermo Fortún.

Así fue el día de Pietro et Paulus, per sécula seculorumun. Amén.

La coca quita el hambre


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, martes, 28 de junio de 2011

Después de mucho tiempo, mi tía Conchita, que vive en Torrelodones, España, y que es la única pariente que se opuso al matrimonio de su sobrina Pilar con un indiano periodista que aseguraba poseer varias “minas” en Bolivia, me llamó por teléfono pues se encontraba algo alarmada por ciertas noticias producidas en Bolivia.

—Hola, sobrino, hablas con tu tía Conchita, la de Torrelodones…

—Tía Conchita, me alegra saber de ti después de muchos meses de silencio.

—Es que es muy difícil hablar contigo porque unas veces estás en Cochabamba, otras en El Alto, otras veces bailando en honor de tus dioses, y también porque has cambiado de nombre, pues me dicen que ahora te llamas Paulino Huanca. ¡Qué costumbres tan extrañas tenéis en ese país tan folklórico!

—España también es folklórica, tía Conchita, ¡mira que tener un presidente Zapatero hace tantos años!

—Bueno, te llamo porque la televisión informó que tu país desconocerá temporalmente los acuerdos con la Convención de Viena porque éstos mantienen que la coca es un estupefaciente, mientras vuestro Gobierno por un cacique de apellido Choquehuanca sostiene que es una hoja sagrada y que la mayoría de los bolivianos la mastica.

—En primer lugar, tía Conchita, el canciller Choquehuanca no es ningún cacique, y luego, no es verdad que la mayoría de los bolivianos acullica coca. Yo te juro por Dios que nos mira que jamás he acullicado coca y millones de mis paisanos tampoco lo han hecho.

—¿Cómo es eso de a-cu-lli-car, un verbo que no figura en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua…?

—Es un verbo muy difícil de pronunciar para los españoles de Torrelodones y mucho peor para los delegados de las Naciones Unidas que trabajan en Viena.

—Pero dime, ¿en qué consiste eso de a-cu-lli-car?

—Por lo que he observado alguna vez, los campesinos y mineros bolivianos, éstos se llevan a la boca una buena porción de hojas de coca y la mastican hasta formar un bolo que guardan dentro del paladar, y luego introducen en la misma cavidad bucal un preparado duro que contiene carbonato de sodio y algunas sustancias más, que al mezclarse con la coca les adormece la región bucal y les quita el hambre.

—Basta, no me cuentes más, porque eso significa drogarse permanentemente para no sentir dolores, ni fatigas, ni hambre.

—Te lo cuento a ti, tía Conchita, porque eres mi pariente, pero no lo cuentes a tus amigos de NNUU en Viena porque a mi Gobierno le conviene que sigan creyendo que el a-cu-lli-car es algo inocente y que lo practicamos todos los bolivianos o la inmensa mayoría, lo cual no es cierto. ¿Algo más deseabas decirme, tía Conchita…?

—Bueno, querido sobrino indiano, saludos al cacique Choquehuanca, que menudos problemas tendrá que resolver explicando que el a-cu-lli-co es inocente, que la coca no es estupefaciente y además es sagrada para todos los bolivianos.

La cultura en retro


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, domingo, 26 de junio de 2011

No repuestos de tales emociones, recibimos una invitación del Ateneo Pericles de selectos pensadores greco–cochabambinos dirigidos por Aristóteles Giorgiadis Quiroga, comunicándonos la realización de un foro–debate con el título de “Atahuallpa ha muerto, ¿quién vive ahora…?”, que emocionó a mi protectora number one, la señora Margarita viuda de Racacha, más conocida como la señora Macacha, de profesión prestamista al por menor.

Mi pariente espiritual se mostró desconcertada al saber que los sabios cochabambinos nos ilustrarían mejor que nadies acerca de un viaje en retro al plácido mundo del Tawantinsuyo, donde imperaba un socialismo plagiado muchos siglos después por tipos como Marx, Engels, Lenín, Trotsky y Stalin, quienes no soñaron tener un seguidor tan inteligente como Álvaro García Linera.

Dije que Macacha estaba desconcertada al iniciar un viaje en retro a Cochabamba en mi motocicleta Harley Davidson cuya caja de cambios no tiene retro. Sin embargo de esa duda metafísica, llegamos, dirigiéndonos ansiosos al Bar Comercio, cuyos habituales clientes son las personas más inquietas e inteligentes de Cochabamba y todas sus provincias.

A manera de saludo, Aristóteles Giorgiadis Quiroga dijo al vernos ingresar en el Bar Comercio: “He aquí un periodista de sangre cochabambina que estudió periodismo en España, vivió algunos años cerca de la Sorbona en París, ascendió en Grecia hasta el Partenón, y sin embargo estuvo hace unos días en Tiwanaku para recibir los primeros rayos del sol en el amanecer del primer día del año 5519. Viene acompañado de una paisana nuestra que protege al periodista y le conduce en motocicleta por los caminos del mundo.

Hubo algunos aplausos para mí, mientras los pensadores greco-cochabambinos se preguntaban: “¿Y quién es esa chola tan macanuda que acompaña al periodista…?”.

Varios oradores intervinieron en el foro-debate y coincidieron en que nuestros gobernantes están empeñados en retroceder las agujas del reloj de la Historia y nos llevan a adorar al dios Inti, pidiéndole energía cósmica cuando sabemos que el sol produce el cáncer de piel. Un quillacolleño ilustrado comunicó que él había visto por televisión cómo hombres del siglo XXI inmolaban llamas y vicuñas, ofreciendo al dios Inti los corazones de estos animalitos, como si viviéramos en tiempos del incario.

Un pensador tarateño reveló que en el diálogo entre Ollanta y Evo no se había tratado acerca de la nueva Confederación Perú–Boliviana, y que él había escuchado que uno de los dos gritó: “Atahuallpa ha muerto, ¿quién vive ahora…?”, sin poder precisar cuál de los dos dio la respuesta.

Un orador capinoteño nos pidió luchar para no volver a las épocas del incario, recordándonos que América fue descubierta en 1492 después de Cristo y la Divina Comedia ya había sido escrita por Dante.

Fue una sesión muy ilustrativa que concluyó con mueras al dios Inti y vítores a Laboratorios Inti.

No cabe duda de que en días pasados vivimos intensamente la insólita experiencia de haber realizado un viaje en retro a los tiempos del incario, cuando nuestros antepasados adoraban al dios Sol, al igual que otros hombres primitivos.

Los sueños del señor Humala


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, sábado, 25 de junio de 2011

Quedé gratamente sorprendido al leer en los periódicos que el presidente electo del Perú, señor Ollanta Humala, sueña con revivir la Confederación Perú Boliviana luego de almorzar con su antiguo amigo, el presidente Evo Morales. Seguramente, intelectuales de ambos países se pronunciarán sobre esa posibilidad histórica.

Yo preferí conversar con mi amigo el yatiri Huayruru, quien me aseguró que sabe interpretar los sueños, conocimiento adquirido en la feria 16 de Julio, donde abundan los pajpacus sabios parlantes que nos venden desde jabones perfumados para atraer amores hasta culebras que te curan del mal de ojo.

Cuenta Huayruru que allí adquirió un libro sobre “Interpretaciones de los Sueños”, escrito por un curandero chumeño, cuya lectura lo llevó al prestigio cuasi universal, andino y amazónico. Puse ante sus ojos los periódicos en cuya primera plana figura el sueño revelado por el presidente electo del Perú, el señor Humala, quien visitó Bolivia por algunas horas, almorzando en un hotel céntrico de La Paz con su viejo cuate Evo Morales.

El yatiri Huayruru me preguntó si yo conocía el menú que le había ofrecido Evo a su ilustre visitante Ollanta, dato que yo desconocía, pero lo inventé siguiéndole la corriente al parlanchín yatiri.

Con seriedad y cerrando los ojos, le dije al brujo andino que le ofrecieron a Ollanta un pisco sour muy bien preparado, que el ilustre peruano sorbió con placer, aunque mis informantes me dijeron que Evo no probó tan exquisito coktail de origen peruano que también lo bebemos los bolivianos, aunque los chilenos fueron más pícaros e inscribieron al pisco como bebida chilena en los registros comerciales del mundo.

Después del pisco sour, que es un coctelito de limón vulgar y corriente, aunque guarda algunos secretos su hábil preparación, le invitaron al señor Humala papas a la Huancaína y luego unos deliciosos anticuchos preparados por una cholita.

Huayruru meditó unos instantes y dijo en tono magistral: “Después de tal almuerzo, el señor Humala no pudo otra cosa que cerrar los ojos instantáneamente y soñar con ser el Presidente y Protector de la nueva Confederación Perú–Boliviana, como lo había sido en el siglo XIX el ilustre mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana. La interpretación del yatiri Huayruru me pareció correcta y fue él mismo quien se encargó de enseñarme que los sueños sueños son, como nos enseñó hace varios siglos el poeta español Calderón de la Barca.

El yatiri también me dijo que hoy el Perú es un país muy grande y desarrollado, y que nuestros gobernantes han decidido volver a las épocas del Incario llenando nuestro país de autos chutos para reemplazar a las llamas.

Por último, me dijo: “Los grandes estadistas, como el mariscal Andrés de Santa Cruz, no se repiten y en este momento no tenemos una sola figura que pudiera compararse con el genial conductor, ni en el Perú ni tampoco en nuestro país. Además, yo no creo en los sueños, aunque me gusta interpretarlos”.

Algunas leyes que no sirven


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, viernes, 24 de junio de 2011

Al saber que anoche “supichiríamos” de frío porque así lo anunciaba la voz del pueblo, todos nos pusimos a temblar de frío y a buscar algunas maneras de evitar el congelamiento. De forma aparentemente irracional, mi protectora interina y estufa espiritual me dijo: “Hace mucho frío en La Paz y la autoridad municipal ha prohibido el encendido de fogatas durante la noche de San Juan, vámonos a la ciudad de El Alto, donde la autoridad es más comprensiva e inteligente”.

Allí nos dirigimos en busca de calor, aunque la temperatura oficial era más baja. Llegamos al naiclú “Malena”, que no visitábamos hace un mes por nuestras recargadas ocupaciones folklóricas en honor al Señor del Gran Poder, y nos encontramos con sus salones profusamente iluminados, un público entusiasta y deseoso de matar al frío y una hermosa fogata encendida en el canchón, patio interior que a veces utilizan algunos socios urgidos por menesteres biológicos.

Nos encontramos en el “Malena” con toda la masa societaria del más puro criollismo alteño: intelectuales que honran a la nueva urbe también llamada “ubre” por inquietos funcionarios municipales que cuando llegamos ofrecían una película titulada “Visita del alcalde Patana a Roma”. Macacha me confesó que el tema fílmico no le interesaba y que ella había subido a El Alto en busca de una buena fogata para calentar a nuestros cuerpecitos.

Alrededor de la picha (que así llaman los originarios a la fogata) se hallaban conocidos yatiris como Calimán, Titirico y Wayruru, que en los últimos tiempos estuvieron ocupadísimos asesorando —según nos dijeron— a importantes personajes gubernamentales, como ser el presidente Evo; el canciller Choquehuanca y la ministra de Defensa, la señora Chacón, que hace sus primeras armas en territorio chileno.

Wayruru me aseguró que había asistido al encuentro presidencial de Evo Morales con el presidente electo de Perú, señor Ollanta Humala, asesorando a nuestro Evo, quien no sabe hablar en aymara aún.

Volviendo al asunto de las fogatas prohibidas en La Paz y encendidas en El Alto y otras circunscripciones municipales. Macacha les dijo: “Hay gente en el Gobierno que cree que Bolivia cambiará por efecto de las leyes que se van dictando, lo cual no es verdad; siempre hemos tenido leyes buenas adecuadas para las etapas que vive el país, pero el problema está en que esas leyes no se cumplen y tampoco se cumplirán. El pueblo sólo cumple una ley que le parece justa. No necesitamos más leyes, sólo necesitamos que las leyes se cumplan”. Me encantó el discurso que mi comadre pronunció ante los friolentos que bailábamos ante las llamas de nuestra fogata encendida en el canchón del “Malena”.

Alguien nos contó que la Alcaldía de La Paz invitaba a los paceños a denunciar a sus vecinos que osaran encender fogatas durante la noche de San Juan. Macacha dijo al respecto: “Ni los paceños ni los cochabambinos seremos delatores de nuestros vecinos”.

La fogata del “Malena” fue todo un éxito para mí, porque pude calentar un poco mi cuerpecito y porque no me di cuenta de que mi comadre Macacha había pagado su cuota y la mía.

La fiesta del Corpus Christi


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, jueves, 23 de junio de 2011

Anoche me habló mi Ángel de la Guarda y me dijo: “Ya está bien de tanto baile, de tanto jolgorio y de tanto coqueteo con el Dios Sol y la Pachamama, tiene que llegar el momento de la reflexión y me parece ésta una fecha oportuna porque mañana se celebra en todo el mundo católico el día de Corpus Christi”.

Mi Ángel calló y esta mañana, cuando vino mi comadre Macacha para preguntarme qué parte de mi cuerpo me dolía para llamar a un especialista, le respondí que no me dolía nada y ella se asustó creyendo que yo había entregado la herramienta para siempre; cuando comprobó que estaba vivito y coleando, se alegró y me pidió que alistara mis mejores galas porque hoy es Corpus Christi e iríamos juntos a la Procesión del Santísimo Sacramento.

Pregunté a mi pariente espiritual qué relación tenía el vestir buenas pilchas con la procesión que se realizaría en todas nuestras ciudades y en todos nuestros barrios, respondiendo Macacha que desde que era niña había escuchado decir a los cochabambinos: “Corpus Christi, Corpus Christi, cuando todo k’ara se viste”.

Entonces, vistiendo mis mejores galas adquiridas en la Feria 16 de Julio de la ciudad de El Alto, casi todas marca “Usadi”, tomé del brazo a mi comadre y nos fuimos al templo de la Exaltación en Obrajes, para participar en la Procesión de la Santa Hostia guardada en una artística custodia.

Miré al gentío del cual formábamos parte y estábamos todos: santos y pecadores, con excepción de nuestros gobernantes que no asisten a actos cristianos porque nuestro Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico es laico. Cuando le conté este hecho a mi abnegada protectora, Macacha se santiguó y exclamó: “¡Pobres almas que renunciaron a besar la santa Cruz y prefirieron levantar el puño amenazador”.

Mientras avanzaba la multitud cantando himnos de amor y paz detrás de la hostia consagrada, no pude menos que decir a mi acompañante cochabambina: “Acuérdese, comadre, que hoy ,en todas nuestras ciudades y pueblos, Jesús, presente en la hostia, es seguido por millones de paisanos nuestros, amado y bendecido sin repartir dólares venezolanos ni campos de fútbol con césped sintético”.

“Así es, compadre”, dijo Macacha y comenzó a cantar con todos los fieles cristianos que hacían multitud con nosotros, algunas estrofas que yo canté cuando era niño: “Cristo es el Rey de la Naciones, los pueblos son sus esclavos, los reyes son sus vasallos. Él manda, Él reina. Él es Dios…”.

Al concluir la procesión de la Santa Eucaristía, nos sentimos limpios de alma y de corazón luego de haber cometido desvaríos tales como buscar la alegría bailando ocho kilómetros ayudados por galones de cerveza y después haber viajado a Tiwanaku para coquetear con la Pachamama y haber buscado energía cósmica en los primeros rayos del Dios Sol, en el año nuevo 5519.

Aquellas fiestas nos hicieron mal. La fiesta del Corpus Christi nos llenó de alegría y felicidad espiritual. Ese momento recordé al poeta francés Paul Claudel quien dijo: “Sólo hay una tristeza, y es la de no ser santos”.

Ministerio de Disculpas


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, miércoles, 22 de junio de 2011

Con dispensación de trámites y votos de urgencia presentaré en próximos días un proyecto de ley en la Asamblea Legislativa pidiendo la creación del Ministerio de Disculpas, adjunto al Ministerio de la Presidencia, porque así me lo permite la sabia Constitución Política. Esta idea, más o menos brillante, nació de una conversación que sostuve con mi comadre Macacha al saber que el presidente Evo logró desbaratar el paro general e indefinido dispuesto por los transportistas pidiéndoles disculpas por un decreto que él y sus ministros habían aprobado en una sesión de Gabinete.

La humildad del Primer Mandatario conmovió a mi comadre cochabambina y seguramente a todas las cholitas que todavía se encontraban bailando en la famosa Entrada de Jesús del Gran Poder. La solución temporal del conflicto fue anunciada mediante altavoces en los salones del Waldorf Chijini, cuando sorpresivamente callaron las bandas de música y una educada voz anunció: “Se comunica a nuestra distinguida clientela que después de cinco horas de inteligentes y dramáticas negociaciones entre el presidente de la República, señor Evo Morales Ayma, algunos ministros de Estado y dirigentes del transporte nacional, éstos suspendieron su paro general e indefinido al conocer las disculpas que les presentó el Mandatario por no haber comprendido la medida contra los transportistas, suspendiendo la vigencia de ésta. Por lo tanto, mañana no hay paro y nuestra distinguida clientela podrá seguir bailando y chupando”. Un aplauso cerrado siguió el anuncio y vítores al presidente Evo.

Mientras comentábamos la feliz conclusión del conflicto con algunos intelectuales alteños y un curandero chumeño, mi inteligente pariente espiritual me dijo en la oreja: “Ya son varias las veces que el presidente Evo pide disculpas por decisiones equivocadas, yo creo que se debería crear el Ministerio de Disculpas para no perjudicar su próxima reelección…”, propuesta que para mi débil cacumen me pareció genial. Mientras la cholita cochabambina continuó ilustrándome acerca de los hechos que fundamentaban su proposición.

Hace poco tiempo que el Estado Plurinacional, multicolor y folclórico (como la fiesta del Gran Poder) invitó oficialmente al Ministro de Defensa de Irán, quien resultó ser un terrorista buscado por la Interpol a raíz de un acto terrorista en Buenos Aires donde murieron más de 80 judíos y argentinos, y seis bolivianos. Naturalmente, Argentina e Israel protestaron, y Bolivia tuvo que pedir disculpas. Hace días una patrulla boliviana en busca de contrabandistas en la zona fronteriza con Chile apareció en Iquique y la patrulla boliviana fue arrestada, hubo que pedir disculpas a las autoridades chilenas y los nuestros retornaron al país.

La cochabambina no tiene un pelo de tonta y tiene dos hermosas trenzas de negros cabellos, prometiéndome referirme más hechos llamados “metidas de pata” que obligaron a nuestros gobernantes a pedir disculpas por ellas. Cuando ella me las refiera, presentaré a la Asamblea Legislativa un proyecto de ley creando un Ministerio de Disculpas, comenzando por el célebre “gasolinazo”.

Año Nuevo aymara


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, martes, 21 de junio de 2011

La secretaria de Relaciones del presidente Evo Morales, la señora Hillary Mamani (que antes se llamaba Hilaria), me llamó anoche por teléfono para felicitarme por el Año Nuevo aymara e invitarme a celebrarlo en Tiwanaku esta madrugada en compañía de mi comadre Macacha, para que pudiéramos recibir en esa capital de piedra los primeros rayos solares del año 5519. Agradecí su fría invitación pues mentiría si digo que fue cálida en medio de esta temperatura que hace llorar a las vicuñas y reventar a las piedras, como suelen decir los viejos stronguistas.

Cuando pedí a mi transportadora oficial que me trasladara a Tiwanaku en mi motocicleta Harley Davidson, me hizo un corte de manga irrespetuoso, manifestándome que ni ella ni yo somos aymaras pues tenemos sangre quechua y que, además, hace un frío de torcer verijas y que sigamos bailando en los salones del Waldorf Chijini donde continuábamos celebrando la fiesta del Señor del Gran Poder, pues la cuota que ella había pagado por ambos nos daba derecho a bailar hasta fin de mes.

Sin embargo, yo insistí en mi pedido y le conté que podríamos recibir algunos beneficios de la Pachamama, según me prometió la señora Hillary. Esa posibilidad la conmovió y fuimos a cambiarnos de ropaje, despojándonos de nuestras prendas de bailarines, reemplazándolas por ropas invernales parecidas a las que visten los esquimales.

Montamos en mi moto poderosa y pudimos llegar a las ruinas de Tiwanaku, buscando el templete donde se realizaría la ceremonia oficial, reconociendo a algunos personajes de estirpe aymara, siendo saludados afectuosamente por decenas de yatiris, entre los que se hallaban Wayruru, Calimán y Titirico, que es pariente del señor Cocarico, gobernador del departamento de La Paz.

Lo primero que me dijo mi comadre cochabambina fue: “¡Qué frío de eme, que cierren esa puerta por donde entra el frío!”, y tuve que pedirle que no diga yemadas en voz alta porque esa puerta no se cierra nunca porque es la Puerta del Sol, y por allí entrarían los primeros rayos del sol que nos comunicarían energía y felicidad como a los aymaras que vivieron en estos territorios a lo largo de 5.519 años, según los astrónomos calendaristas de esta raza tan vieja.

Casi helados, y convertidos en t’ayachas humanas, recibimos los primeros rayos de sol que no pudieron contagiarnos un poco de calor y energía, como dicen los propagandistas de Tiwanaku. Mi comadre Macacha me comunicó en la oreja que sentía necesidad de hacer pis y yo le respondí que podría hacerlo detrás de la Puerta del Sol, idea que rechazó diciendo que esa puerta estaba siempre abierta. El yatiri Calimán nos pasó una botella de pisco que iba de boca en boca y bebimos un “kaj”, que pudo reanimarnos un poco.

Cuando un historiador aymara anunció al público presente una breve relación acerca de los hechos históricos más importantes en los 5.519 años de vida de la cultura aymara, mi comadre cochabambina me tomó del brazo y me sacó del histórico lugar, gesto que le agradecí.

¡Happy New Year 5519!

Después del gusto vendrá el susto


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, domingo, 19 de junio de 2011

Después de recorrer ocho kilómetros bailando en honor del Señor del Gran Poder, creí que los danzarines se hallaban cansados y que hoy disminuiría su entusiasmo, pero me equivoqué, pues mi comadre Macacha me dijo que hoy continuaría bailando con mayor intensidad porque a partir de mañana, lunes, comenzaría el crujir de dientes en nuestro conflictivo país.

Entonces yo le dije: ¡Meta cumbia, comadre! Y continué bailando como waironco a su alrededor protegiendo sus joyas de oro y su integridad física, cual era mi obligación.

Sin embargo, mientras los bailarines desplegaban toda su destreza mostrándola a los espectadores y a los turistas, me pareció adivinar una falsa sonrisa ante la situación ilógica de tener que bailar frenéticamente sabiendo que mañana, lunes, el país sufriría nuevas huelgas, paros, manifestaciones y bloqueos.

Macacha, que era una de las más entusiastas, intuyó mi angustia y preocupación, y, sacándome a bailar, me condujo a un boliche para invitarme un trago y para que le explicara por qué yo estaba tan k’aima habiendo sido antes un tigre para la cumbia y un cholo para el amor.

Traté de explicarle la gravedad que entraña una huelga general e indefinida del transporte, pero ella se mató de risa y me dijo, acariciando mi oreja: “No sea usted crudo compadre, una huelga o un paro como usted dice puede ser grave en países serios, como lo era Chile en tiempos de Salvador Allende, pero ya verá usted que Sacha Llorenti y sus muchachos conseguirán que el paro se suspenda y no pasará nada en nuestro país”. Le pedí a mi comadre que no me acariciara mi oreja porque era muy peligroso, y pasé a contarle que son muy preocupantes los avasallamientos que ejecutan permanentemente los campesinos a propiedades mineras, como las de la Empresa Barrosquira durante este Gobierno, el cual todavía proclama que respetará a las empresas privadas que inviertan en nuestro país.

Ella me manifestó que entendía mi preocupación y me dijo sonriendo: “Me sorprende, compadre, que usted se preocupe por esas minas habiendo sido usted un famoso minero urbano con minas fieles de gran corazón que paseaban por El Prado”. El recuerdo de aquellas minas me hizo sonreír y ya no puede contarle mi preocupación por percibir que serán los bancos los próximos blancos del Gobierno y en especial del ministro de Economía, Luis Arce Catacora. Adivinando mi pensamiento, me dijo Macacha, sin dejar de acariciar mi oreja: “No debe usted preocuparse por los bancos, porque yo soy su banco particular que le presta dinero y no le cobra, y le vuelve a prestar dinero…”, lo cual es verdad.

Saliendo del boliche, fuimos a bailar en un local donde fuimos invitados. Macacha me animó a que yo también bailara al grito de “¡Meta la cumbia andina!”, asegurándome de que el lunes seguirá brillando el sol invernal sobre Bolivia, aunque la cosa está que arde y hay orden de no aflojar. Ese momento recordé las palabras del doctor Paz Estenssoro, quien dijo con verdad: “En Bolivia pasa todo y no pasa nada”.

Bailar cuesta mucha plata


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, sábado, 18 de junio de 2011

Anoche, luego de haber conversado largamente con mi protectora oficial acerca de los insólitos milagros que ella le solicitaría al Señor del Gran Poder por bailar en su honor durante más de 20 días, se me ocurrió preguntarle tímidamente la cantidad de dinero que le costaría su participación en esta fiesta semirreligiosa y semipagana.

Como no le gusta ser controlada por nadie en sus asuntos económicos, me dijo la cochabambina: “Dios pregunta menos y perdona más, así que le ruego, querido compadre, no indagar más sobre mis gastos de celebración de la fiesta de mi Jesusito del Gran Poder, porque yo tengo la seguridad de que él me devolverá con creces lo que me cuesta bailar en esta fiesta”.

Seguro de que no me revelaría el monto de sus egresos, le dije que cumpliendo mis labores periodísticas me había enterado de que la cuota para bailar en nuestra Fraternidad Los Siempre Negritos Simpáticos de Potopoto había subido una barbaridad, hecho que ella confirmó al revelarme que cuando ella fue a la secretaría de nuestra organización folklórica, le habían cobrado las cuotas de todo un año, sumadas a los gastos de inscripción para bailar mañana.

Le consulté con mucha suavidad si había pagado también mis cuotas, a lo que respondió: “Claro que sí, compadre, también pagué las suyas, aclarándole al Secretario de Hacienda que usted no es mi marido, sino mi acompañante contratado para ser mi guardaespaldas”.

Alegre por la posibilidad de cobrar algún dinero por sólo proteger sus joyas de oro de malhechores y maleantes extranjeros y nacionales, pregunté a mi comadre cuánto dinero me pagaría por cuidarle su espalda, sus orejas y su cuello, respondiendo la afortunada cochabambina: “¿Le parecería bien si le pago mil dólares semanales, corriendo por mi cuenta sus gastos de comida y bebidas…?”. Agradecí su magnanimidad y ella me entregó en mano propia 2.000 dólares, prometiéndole que no sólo cuidaría sus espaldas, sino todo su cuerpo y las joyas además.

Ya sin necesidad de hacerle otras preguntas, ella me contó espontáneamente que adquirió dos trajes folklóricos que le confeccionaron a su medida, porque había engordado bastante en los últimos tiempos debido a que yo soy muy gustoso y me antojo de todo cuando salimos juntos. No quiso revelarme el precio de sus trajes folklóricos ni de sus prendas interiores y calzados aptos para bailar en nuestras calles.

También prefirió callar el valor de las cuotas para pagar a la banda de música que nos alegrará hasta el mes de julio; al respecto me dijo: “Estos músicos cada año están más caros y se les ha subido los humos desde que Evo Morales es presidente”.

Mentalmente hice cuentas de todo lo que había pagado mi comadre Macacha para bailar en honor a Jesús del Gran Poder y me dije: “Menos mal que el Señor del Gran Poder le pagará ese dinero con creces”.

No pidamos milagros imposibles


ALFONSO PRUDENCIO CLAURE Paulovich
© LOS TIEMPOS / Cochabamba, Bolivia
Clic para agrandar
© by Paulovich



La Paz - Bolivia, viernes, 17 de junio de 2011

Tengo muchísima fe en el Señor del Gran Poder, pues todo lo que he pedido a lo largo de los 20 años que he bailado en su honor me ha concedido, pero creo que sus fieles bailarines tienen que ser razonables a la hora de pedirle milagros excesivos como los que le pedirá mi comadre Macacha, como ella acaba de revelarme en una conversación privada que sostuvimos.

Mientras nos probábamos los trajes que luciremos mañana en la gran fiesta, ella me dijo espontáneamente: “Le cuento, compadre, que le pediré a nuestro Jesusito del Gran Poder que me haga desaparecer unos rollos de grasa que me han aparecido en la barriga, pues a ninguna señora joven como yo nos gustan estos “michelines”. Ese afán de convertir a Jesusito en disolvente de grasas femeninas me pareció irrespetuoso y así se lo dije a mi comadre cochabambina, sugiriéndole que disminuyera su dosis de chicharrones, jak'a laguas y fricasés, a lo que me respondió: “Eso nunca lo haré, compadre, porque esos manjares hacen de mi una chola feliz”.

Ya que ella comenzó a revelarme sus gorduras en la que yo nunca había reparado, le pregunté qué otros milagros le pediría a Jesusito del Gran Poder, como le llama confianzudamente. Olvidándose de sus rollos, me confesó que también le pedirá el milagro, recuperar nuestra salida al mar con soberanía y sin compensaciones territoriales a Chile.

“No pues, comadre,—le dije— en esos asuntos no se mete Jesusito del Gran Poder, y nuestro presidente Evo llevará ese litigio al Tribunal de La Haya, él nunca pensó en el Tribunal de Dios, porque sólo cree en la Pachamama”. Sin embargo, mi pariente espiritual insistió en pedirle ese milagro y me dijo: “No se meta usted, compadre, con mis creencias divinas”.
Ella continuó probándose las otras prendas que lucirá mañana por las calles de Chijini y las del centro de La Paz, y me pidió que cerrara los ojos por unos minutos, orden que obedecí, para no ver otras adiposidades en el cuerpo de la potente cochabambina.

Cuando abrí mis ojos, le pregunté por otros milagros que le pedirá a Jesús del Gran Poder, en cuyo honor bailará 20 días. Tratando de recordar su lista de milagros, me reveló que pedirá a Jesusito del Gran Poder que haga el milagro de que en este año nuestro vicepresidente Álvaro García Linera se case en vez de estar urdiendo maniobras para conducir a Bolivia al socialismo, gobernado por un inca, o sea “El Socialismo del Siglo XV”.

Al saber que mi comadre ocupará una oreja del Señor del Gran Poder para pedirle el milagro matrimonial de nuestro Vicepresidente, no pude menos que decirle que el Señor no está especializado en milagros matrimoniales y que para ello está el bendito San Antonio, cuya fiesta fue el 13 de junio. La buena intención de mi comadre Macacha persistió y ella me aseguró que su Jesusito escuchará su plegaria.

Al no figurar yo en las oraciones de Macacha, me entristecí y le pregunté si ella no pedirá a su Jesusito un milagro para su compadre periodista, y ella me respondió: “Le pediré a Jesusito que haga un milagro económico para usted , compadre, para que pueda devolverme toda la plata que le presté, más los intereses”.

Se ha producido un error en este gadget.
 
___________________________________________________________________
Copyright © 2006 – 2011 by Alfonso Prudencio Claure